“Andalucía no soporta un tercer mandato de Moreno Bonilla” asegura Maíllo, de Por Andalucía

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Bajo el lema ‘Un paso al frente. Por Andalucía’, Antonio Maíllo (IU), candidato de Por Andalucía a la Junta, se encontraba hoy en Sevilla con varios dirigentes de la izquierda estatal en el marco de un intento de escenificar unidad ante el avance de la derecha. En la segunda edición de esta iniciativa, promovida por Sumar, Comuns, IU y Más Madrid, han participado el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, con una intención clara: conseguir la confianza de un electorado cansado de la fragmentación y las guerras internas en los partidos que, hasta ahora, solo le han conllevado malos resultados electorales.

Frente al temor a que se cumplan las previsiones de las encuestas —que apuntan a una nueva mayoría absoluta del popular Juanma Moreno—, los cuatro partidos integrados en esta plataforma han puesto el foco en la defensa de los servicios públicos, especialmente la sanidad y la educación, y en Maíllo como el contrapeso perfecto para plantar cara a las políticas de la derecha y en defensa de los intereses de la comunidad autónoma.

Contra “la sonrisa” de Moreno

El tono del acto fue combativo. “Hay que quitarle esa insoportable sonrisilla a Moreno Bonilla” cuando se vaya de San Telmo, comentaba Inma Nieto, portavoz en el Parlamento de Por Andalucía, encargada de arrancar el acto ante un público que rebosaba la sala del Cartuja Center. La política presentaba esta “coalición mestiza” como resultado de una unión “natural” de varios partidos con oportunidad de cambiar la política ejercida por el popular que, a su juicio, va en contra de los intereses de los andaluces, de la clase trabajadora. “Hay que abandonar la poca vergüenza”, ha dicho, y dar a conocer durante este mes que existe una nueva “herramienta que se pone al servicio de la gente”

Acto seguido, Bustinduy retomó el discurso haciendo un repaso de todos los logros que, en coalición con el PSOE de Sánchez, se ha conseguido en esta última legislatura de Estado y los decretos que se han ido aprobando en Congreso en favor de la mayor parte de los ciudadanos. “Cuando los fascistas quieren decirnos que no hay nada que hacer” hay que “plantar cara”. “Aquí está la izquierda, diciendo alto y claro que no queremos un mundo de fascistas y oligarcas. Vamos a seguir defiendo el interés de la gente trabajadora, con los principios bien alto y a mucha honra. España es la voz de la justicia, de la cordura y la decencia en este mundo en llamas”, explicaba. “Le digo a Moreno que alguien que quiere a su tierra no vota para echar a la gente de su casa. No desmantela los servicios públicos, defiende la sanidad, defiende a la gente trabajadora, como hará Antonio Maíllo, sin doblegarse ante a nadie”

“Las urnas están vacías, tenemos un mes para llenarlas de esperanza de Por Andalucía”, decía Esperanza Gómez, diputada por Cádiz. “Hoy le decimo a Moreno que a los andaluces nos gustan los derechos universales, no lo privilegios de unos pocos; los servicios públicos y la igualdad, y el 17M se lo vamos a dejar muy claro”, argumentaba. Así, criticaba la “especulación y la privatización” de la sanidad y la educación, decía, mientras alababa el trabajo de Sumar en el seno del Gobierno estatal, del que ha dicho que sabe que es una coalición donde han tenido que trabajar para poder sacar adelante la reforma laboral de Yolanda Díaz, acabar con la Fundación Francisco Franco y, en breve, frenar la especulación del precio de las viviendas de alquiler.

Todas las elecciones van de una cuestión, hay una gran pregunta: ¿qué pasa con el futuro de los servicios públicos en esta tierra?

Ernest Urtasun

Ministro de Cultura

Ha sido el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, quien más crítica a las políticas del Gobierno autonómico. “Andalucía se prepara para tirar las políticas de recortes de Moreno a la papelera el 17M”, comentaba, “un presidente que se viste de moderación” pero que es un “radical que recortar en sanidad, en educación, no interviniendo el mercado de la vivienda”. El presidente es “un lobo con piel de cordero”, ha dicho, toda vez que criticaba la privatización de la sanidad y de las universidades. “Todas las elecciones van de una cuestión, hay una gran pregunta: ¿qué pasa con el futuro de los servicios públicos en esta tierra? Aquí Maíllo es el que tiene más credibilidad en la defensa de los servicios públicos” terminaba justo antes de darle paso a la ministra Mónica García.

Ha sido la portavoz de Más Madrid quien ha querido lanzar un mensaje de positivismo a los presentes: “hay que quitarse el pesimismo y los complejos. Venimos a transformar, no a mirarnos el ombligo. Venimos a gobernar y no renunciamos a nuestras ideas. Tenemos los mejores valores: solidaridad, igualdad y la paz, es nuestro ADN”. Con ello, anunciaba que quedaba un mes para trabajar a fondo para hacer llegar al electorado el mensaje de esperanza, con el que se frente los recortes y que “transforme” el mundo. En su discurso, y para denunciar la lacra de la violencia de género, algo que la extrema derecha se niega a admitir, ha leído los nombres de las mujeres asesinadas este año a manos de sus parejas o sus exparejas. Ante esto, ha dicho, “más feminismo”

Imagen del candidato de Por Andalucía en otro momento de su intervención. 

Imagen del candidato de Por Andalucía en otro momento de su intervención. Raúl Caro / EFE

En el último lugar, Antonio Maíllo se hacía con la atención de un público entregado. “Vamos a hacer en mayo de 2026 un julio del 2023”, ha dicho, refiriéndose al momento en que las izquierdas reconfiguraron sus alianzas y Sumar entró en el Gobierno de España. Era el momento de mostrar unidad (agradeciendo a las formaciones que confluyen bajo Por Andalucía) para concurrir a las elecciones fuertes y con posibilidades. “No somos gente que nos miremos al ombligo. Quiero reconocer a los siete partidos que han dado un paso al frente para llegar a las elecciones”, explicaba, “hay buen ánimo, hay afecto, agradecimiento porque se ha hecho una lectura adecuada porque estamos al servicio de la gente”, es un proyecto con “voluntad de gobierno” que, tal y como ha señalado, viene a desafiar las encuestas que, hasta ahora, no le auguran un resultado diferente al de los anteriores comicios.

PP y Vox son lo mismo, formaciones absolutamente indistinguibles”

Antonio Maíllo

Candidato de Por Andalucía a la Junta de Andalucía 

Maíllo ha criticado el modelo liderado por Moreno Bonilla que ha implantado en Andalucía, caracterizado “por recortes de los servicios públicos”, y ha asegurado que el popular está pidiendo el apoyo del pueblo para evitar verse en la tesitura de hablar con Vox, si bien dice ambas formaciones son “absolutamente indistinguibles”. “Quien vote a Moreno” va a caer en la trampa” porque la política, ha explicado, es la misma, caracterizada por el “clasismo” y por el “desprecio a lo público”. 

“Andalucía no aguanta un tercer mandado del PP, la sanidad no lo aguanta y la educación gratuita no soporta otro mandato Moreno Bonilla”, ha relatado mientras hacía mención al problema de la vivienda, de las listas de espera en sanidad y lo daños resultado de la crisis de los cribados de cáncer de mama, de la proliferación de las universidades privadas, entre otras. “Podemos cambiar la historia de Andalucía. Somos gente que lucha, no nos sentimos derrotadas. Con alegría, con esperanza, con futuro, a ganar las elecciones”, terminaba con un público ya en pie.

'Un paso al frente” para frenar el avance de la der4echa

Este encuentro, cuyos organizadores se vieron obligados a cambiar el lugar de celebración del Palacio de Congresos al Cartuja Center CITE para poder contar con más aforo (una sala a rebosar), no se enmarcaba como tal en un acto de precampaña. Más bien se trataba de un movimiento de refundación de Sumar, una iniciativa que arrancaba el pasado 21 de febrero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y que tenía calendarizada una segunda entrega en Barcelona, pero que, tras el anuncio electoral andaluz, obligó a alterar los planes de la plataforma y dirigirse hoy al mismo centro de Sevilla. 

Por la naturaleza del acto, no ha contado con la participación de ningún miembro de Podemos. Hay que recordar que la formación morada se integraba en el paraguas de Por Andalucía a última hora, a regañadientes. Sin embargo, este lunes, su coordinadora, Raquel Martínez, sí presentará a Maíllo en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en el que se intentará dar una imagen de unidad y de lucha compartida.

Sánchez en Huelva y Feijóo en Córdoba: los partidos ponen la carne en el asador en plena precampaña

Ideas que llegan en un fin de semana políticamente intenso en el sur. Todos los partidos intentan aprovechar al máximo las oportunidades que se plantean para arañar votos durante esta precamapaña electoral con el fin de decantar la balanza a su interés. De hecho, el presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, acompañaba hoy a la candidata María Jesús Montero en un acto en Gibraleón, Huelva, mientras que el dirigente del PP, Alberto Núñez Feijóo, hacía lo propio con Moreno Bonilla en Córdoba.

Ambos aspirantes a San Telmo se juegan mucho en estos comicios. Por un lado, el popular necesita conseguir el mayor apoyo posible para sumar, al menos, 55 escaños (mayoría absoluta en el Parlamento andaluz) para evitar tener que abrir conversaciones con Vox, mientras que Montero intenta obtener mejores resultados que los de su compañero Juan Espadas, con los que el socialismo obtuvo los peores resultados en la historia del partido en Andalucía, y darles un giro radical a las encuestas.

Según los datos del último barómetro del CENTRA (el CIS andaluz), el partido de Moreno Bonilla, que en 2022 obtuvo 58 escaños, podría conseguir el apoyo del 42,8% del electorado y entre 54 y 57 sillones en el Parlamento. Por su parte, el PSOE, que en los anteriores comicios se hizo con 30 escaños, conseguiría dos puntos menos de apoyo (se quedaría con el 21% del respaldo de los andaluces) y 26-27 sillas. Según este estudio, Vox seguiría figurando como el tercer partido más votado y pasaría de 14 diputados a 17-20 tras conseguir el 15% de las papeletas (un 1,5% más que en las elecciones pasadas). Las izquierdas subirían un poco, quedando Por Andalucía con 5-6 diputados (ahora tiene 5 escaños) y Adelante Andalucía con 2-3 (ahora ocupa dos puestos en el Parlamento).

Queda por ver si la estrategia de las izquierdas logra movilizar a un electorado tradicionalmente fragmentado y permite a Por Andalucía (que aúna a IU, Sumar, Podemos, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alianza Verde, Alternativa Republicana y Partido Verde Andaluz) ganar peso en el Hospital de las Cinco Llagas, donde se encuentra el Parlamento autonómico, en un escenario que, por ahora, sigue favoreciendo al bloque de la derecha.

María Jesús Del Pino

Córdoba, 1984. Periodista. He desarrollado mi carrera en distintos medios de información editados en Sevilla, siempre buscando historias que reflejen la realidad en la que vivimos

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