Cabras enanas: todo lo que debes saber sobre la mascota viral que cuesta unos 100 euros

Hace 9 horas 1

Brincan, se encaraman a cualquier cosa que parezca escalable y miran a cámara con una mezcla irresistible de curiosidad y descaro. En los últimos años, las redes sociales se han llenado de vídeos protagonizados por cabras enanas: pequeñas, peludas y sorprendentemente expresivas, convertidas en nuevas estrellas virales de TikTok e Instagram. Entre saltos y carreras de pequeñas pezuñas por el parqué, algunos usuarios empiezan a hacerse la misma pregunta: ¿y si adoptamos una?

Las cabras domésticas (Capra aegagrus hircus) son una especie domesticada desde hace milenios para producir leche, carne, piel o pelo. Existen cientos de razas, que varían considerablemente en tamaño, forma y comportamiento. Las que triunfan en las redes sociales son las llamadas cabras enanas —como la enana africana o la nigeriana pigmea—, que destacan por sus reducidas dimensiones y su aspecto peludo y tierno. Estas razas no son una especie separada, sino variantes seleccionadas durante generaciones para obtener animales de menor estatura y tamaño corporal.

En portales de compraventa como Milanuncios existe multitud de anuncios en los que se ofertan cabras enanas (la mayoría son machos) por un precio que, de media, oscila entre los 50 y los 100 euros, lo que demuestra el auge de la demanda de particulares que ven en el mundo caprino una alternativa exóticamente rural al tradicional perro o gato.

Lo que debes saber antes de adoptar una cabra enana

Una cabra enana explora su entorno. Una cabra enana explora su entorno.

Las cabras enanas son animales muy activos, curiosos e inteligentes que siempre están explorando: inspeccionan, muerden y se comen casi cualquier objeto de su entorno, no por agresividad sino por pura curiosidad. Les encanta saltar, trepar y correr de forma explosiva, por lo que necesitan espacio para moverse a diario y elementos que estimulen su comportamiento natural, como plataformas, troncos o rocas.

Las cabras enanas (como la enana africana o la nigeriana) se han popularizado como mascotas debido a su tamaño manejable y carácter sociable.
No son un juguete, sino seres vivos con sus necesidades.
A tener en cuenta:
Aunque sean pequeñas, necesitan un corral exterior con una… pic.twitter.com/ExxTfWosm7

— Bécquer🇪🇸✒🔡 (@GustavoAdolf_) January 18, 2026

Aunque pueden adaptarse al contacto humano y disfrutar de las caricias, siguen siendo animales de presa, por lo que se asustan con facilidad ante ruidos bruscos o cambios repentinos, algo que debe tenerse en cuenta si hay niños pequeños o perros en casa.

En cuanto a la alimentación, una cabra enana adulta consume aproximadamente entre un 2% y 4% de su peso corporal en materia seca al día, lo que se traduce, en términos prácticos, en heno de buena calidad como base de la dieta, complementado con pasto si dispone de terreno, y pequeñas cantidades de pienso específico para caprinos solo en etapas concretas (crecimiento, gestación o lactancia). También necesitan acceso constante a agua limpia y a bloques minerales, especialmente ricos en calcio y fósforo.

No deben alimentarse con restos de cocina ni con grandes cantidades de fruta o pan, ya que su sistema digestivo es sensible a los excesos de azúcares y almidones. Aunque no requieren "paseos" como un perro, sí necesitan varias horas diarias de actividad libre en el exterior para mantenerse sanas física y mentalmente. Además, las cabras son animales de rebaño; mantener una sola suele causarles estrés crónico y problemas de comportamiento.

En términos prácticos, elegir hembras o machos castrados suele ser más recomendable para convivencia doméstica, ya que los machos enteros pueden desarrollar un fuerte olor y comportamientos difíciles de gestionar.

¿Qué dice la ley de Bienestar Animal?

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Aunque la Ley de Bienestar Animal (Ley 7/2023) se aprobó hace casi ya tres años, todavía no se ha redactado el listado positivo que determinará qué especies estarán permitidas como mascotas. En cualquier caso, es posible que tener una cabra sea relativamente más sencillo a nivel legal que tener otro tipo de animales exóticos, entre otras cosas, porque los animales de producción como las cabras, las vacas o las ovejas sí pueden ser consideradas mascotas, siempre y cuando pierdan el fin productivo y se registren como animal de compañía.

En este sentido, la ley obliga a que, excepto en los casos en los que por el tamaño del animal sea imposible, todas las mascotas estén identificadas con microchip (el crotal en la oreja es para los animales de producción). La ley también obliga a los dueños a garantizar el bienestar físico y psicológico del animal, aunque es posible que no existan demasiados estudios sobre la etología y necesidades de las cabras de compañía.

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