Continúa la tensión en Belfast: segunda noche de disturbios por el ataque de un sudanés

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La ciudad de Belfast y poblaciones vecinas de Irlanda del Norte vivieron este miércoles la segunda noche consecutiva de disturbios protagonizados por jóvenes, en protesta por el intento de decapitación a manos de un inmigrante sudanés que está detenido.

Según los medios británicos e irlandeses con presencia en Belfast, la Policía utilizó cañones de agua para dispersar a los manifestantes en Sandyknowes, en las afueras de Belfast, después de que se congregaran unas 200 personas y lanzaran piedras y botellas contra la Policía. Un camión de limpieza también resultó incendiado.

Estas protestas se han desencadenado después de que un individuo de origen sudanés intentara decapitar a otro hombre en Kinnaird Avenue, en la capital norirlandesa. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran cómo el agresor inmoviliza a la víctima en el suelo y le asesta múltiples puñaladas dirigidas a la cara y el cuello. Mientras algunos viandantes gritaban y grababan la escena, otros intervinieron para detener la agresión al ver que la Policía no iba a llegar a tiempo.

El agresor es un sudanés que voló a París en 2023 desde su país y llegó a Belfast vía Dublín. Pidió asilo y le fue concedida la estancia en el país.

Viviendas y hoteles de inmigrantes

El portal Belfast Live asegura que la multitud que se enfrentó a la Policía trataba de llegar al Hotel Chimney Court, lugar donde suelen alojarse los inmigrantes a la espera de que se resuelva su solicitud de asilo político.

La Policía de Irlanda del Norte (PSNI, en inglés) ya había alertado horas antes de que se han compartido datos de contacto y señalado viviendas donde habitan inmigrantes, incitando a nuevas protestas, tras haber recibido llamadas de familias, propietarios, vecinos y otros miembros de la comunidad local "que están angustiados como consecuencia de esta actividad irresponsable".

Desórdenes

La Policía, según la BBC, hizo uso de cañones de agua en Glengormley, mientras que en Newtownabbey un grupo de jóvenes lanzó todo tipo de objetos a la Policía que les impedía el paso.

Las ciudades de Derry y Stormont también fueron escenario de protestas y desórdenes, con neumáticos quemados en las calles en varios puntos.

Sin embargo, el descontento ciudadano no tuvo la repercusión del martes, cuando varios domicilios sociales donde suele acogerse a inmigrantes fueron incendiados.

En previsión de lo que podría suceder, numerosos comercios en la provincia cerraron sus puertas antes de tiempo, algunas empresas recomendaron el teletrabajo y también los servicios de transporte público cancelaron a partir de cierta hora varias líneas de tren y autobús.

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