El encuentro entre la aristocracia española y el fenómeno de las telenovelas turcas ha dejado mucho más que una charla sobre proyectos profesionales. La entrevista de Tamara Falcó a Can Yaman, realizada en el marco de la promoción de su nueva serie El Turco para Movistar Plus+, se ha convertido en el evento mediático de la semana, no solo por la química entre ambos, sino por un descuido digital de la marquesa de Griñón que ha revolucionado las redes sociales.
La cita tuvo lugar en un ambiente distendido donde la gastronomía española fue el hilo conductor. Tamara Falcó, consciente del interés que despierta el actor, comenzó el encuentro con humor y un toque de orgullo: "Sé que ahora soy una persona muy envidiada por muchos y muchas, pero me han contratado a mí, ¿qué le vamos a hacer?". Ante ella, un Can Yaman cercano pero sincero, que no dudó en poner a prueba el paladar español y la hospitalidad de su anfitriona.
Durante la charla, el actor sorprendió a la marquesa con su dominio del idioma y su pasado académico. Al revelar que antes de triunfar en las pantallas trabajó como abogado tras estudiar Derecho, Falcó no pudo contener su admiración: "No solamente eres guapo, sino que eres listo. Mira, todo sorpresa". Yaman, por su parte, se mostró algo más crítico con el menú preparado. Aunque disfrutó del jamón ibérico —insistiendo en que "se come con las manitas"— y mostró su predilección por la tortilla de patata "poca cuajada", rechazó los boquerones argumentando que "no es mi sabor" y dio un veredicto agridulce sobre las croquetas: "Tienen mucha bechamel", sentenció ante una Tamara visiblemente apurada.
El actor también aprovechó para reivindicar su faceta profesional más allá de su físico, confesando que trabajar 16 horas al día requiere una disciplina que pocos ven. "Estoy cansado de interpretar al chico genial que les gusta a las mujeres", admitió, dejando claro que su papel en El Turco busca romper con los estereotipos que lo han encasillado en la comedia romántica.
La "pillada" en Instagram
Sin embargo, el contenido de la entrevista quedó momentáneamente en segundo plano debido a un desliz digital que se volvió viral en cuestión de minutos. Tras publicar un fragmento del encuentro en su perfil de Instagram, apareció un comentario desde la propia cuenta oficial de Tamara Falcó que decía: "Qué bien lo haces Tamara, eres la mejor entrevistadora. Qué suerte ha tenido Can Yaman".
El error, que delata el uso de cuentas falsas o "B" para inflar su propia imagen o un descuido de su equipo de redes sociales al no cambiar de perfil, fue capturado de inmediato por sus seguidores antes de ser borrado. La red social X (antes Twitter) se llenó de capturas de pantalla y bromas sobre la "auto-adulación" de la marquesa. Los internautas no tardaron en señalar que este tipo de prácticas, aunque comunes en el mundo de los influencers, resultan especialmente llamativas en una figura de su relevancia.
Este desliz se suma a la reciente polémica de su marido, Íñigo Onieva, quien también fue señalado días atrás por responderse a sí mismo en las reseñas de Google de su nuevo restaurante, agradeciéndose su propia valoración de cinco estrellas. Parece que la gestión de la marca personal en el entorno de los marqueses de Griñón está atravesando un momento de falta de pericia técnica que el público no está dispuesto a pasar por alto.

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