Aragón vuelve a contar con linces ibéricos después de décadas sin presencia de esta especie en la Comunidad. Windtail y Winx ya corren por una finca cercana a Zaragoza tras completar su periodo de adaptación, en un paso clave para su regreso definitivo al medio natural.
Se trata de un momento histórico: es la primera vez que el lince ibérico regresa al Valle del Ebro y al noreste peninsular, ampliando así su territorio tras años de esfuerzos por evitar su desaparición.
Los dos ejemplares, de alrededor de un año, proceden del centro de cría de El Acebuche, en Doñana, y de instalaciones en Portugal. Durante aproximadamente un mes han vivido en un cercado de aclimatación de 18.000 metros cuadrados, preparado para que se familiaricen con el entorno y practiquen la caza del conejo, su principal alimento.
El presidente en funciones del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha participado en el acto y ha destacado su importancia: "Hoy hemos soltado las dos primeras parejas de linces y en el futuro serán ocho más. Van a ser el germen de la recuperación del lince ibérico en la Comunidad Autónoma de Aragón", ha señalado.
Además, ha querido poner el foco en lo que está por venir: "Estos dos primeros linces van a ser el inicio de algo que creo que va a ser espectacular para todos los que amamos la naturaleza".
Una zona elegida por su riqueza natural
La Cuenca del Huerva acoge este proyecto en una superficie de unas 27.500 hectáreas. La zona ofrece abundancia de conejos y un hábitat adecuado, con matorral, pinares y cultivos de secano, además de una amplia protección dentro de la Red Natura 2000.
Además, el impulso de 16 municipios ha resultado decisivo para sacar adelante la iniciativa. En ese sentido, Azcón mostró su confianza en el futuro del proyecto: "Seguro que el éxito de esta reintroducción ayudará a que en otras zonas de Aragón se genere ese mismo acuerdo".
Más linces en camino
El regreso del lince ibérico a Aragón forma parte de un programa más amplio que ha logrado recuperar la especie en la Península. La iniciativa cuenta con financiación europea, apoyo institucional y colaboración privada.
Cada animal lleva un collar GPS que permite seguir sus movimientos en libertad y comprobar su adaptación. Al mismo tiempo, el proyecto incluye medidas de protección como rampas en balsas de agua o puntos de bebida que también favorecen a otras especies.
Con estos primeros pasos, Aragón se suma al mapa de la recuperación del lince ibérico. Y lo hace con una imagen que no se veía desde hace décadas: la de este felino moviéndose de nuevo en libertad por su territorio.

Hace 2 días
2










English (US) ·