El Pentágono pedirá 200.000 millones de dólares para financiar la guerra contra Irán: “Hace falta dinero para matar a los malos”

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El Departamento de Defensa —o de Guerra, como prefiere denominarlo la Administración de Donald Trump— pedirá al Congreso estadounidense una descomunal partida extraordinaria, de 200.000 millones de dólares, para financiar la guerra contra Irán. Así lo ha confirmado este jueves el secretario de Defensa de Estados Unidos, Peter Hegseth, en una rueda de prensa en el Pentágono: “Hace falta dinero para matar a los malos”, ha apuntado el alto cargo, que en un mensaje triunfalista asegura que la guerra transcurre según “lo planeado”, pero no ha querido dar plazos para su final.

“Tenemos que asegurarnos de que nuestras tropas cuentan con todo lo que necesitan”, ha indicado el jefe del Pentágono en unas declaraciones que apuntan a que la guerra va a continuar durante el futuro previsible, mientras se disparan los precios del petróleo tras los ataques contra las instalaciones de producción en el golfo Pérsico.

Hegseth también ha indicado que la cantidad solicitada puede cambiar. “Vamos a ir al Congreso para asegurarnos de que contamos con los fondos necesarios para lo que se ha hecho y para lo que podamos hacer en el futuro, para asegurarnos de que nuestra munición, todos nuestros equipos, no solo se reponen, sino que se aumentan”, ha declarado en una comparecencia conjunta con el jefe del Estado Mayor, Dan Caine.

Una partida de 200.000 millones de dólares representaría la quinta parte del total que el Congreso ha asignado al Pentágono para este año, de casi 900.000 millones de dólares. Estados Unidos es el país con el mayor presupuesto militar del mundo. La cifra solicitada representa tres veces más la ayuda militar que Washington ha enviado a Ucrania durante los cuatro años de guerra en ese país, cerca de 67.000 millones de dólares. No está claro hasta el momento si el Congreso autorizará un monto de ese tamaño, dado lo impopular del conflicto.

“Una inversión de esa magnitud tiene precisamente ese propósito: enviar el mensaje de que repondremos todo el material que hayamos utilizado”, ha declarado el secretario de Defensa, antes de criticar al expresidente Joe Biden por “agotar” los arsenales estadounidenses con el envío de asistencia a Ucrania. “Consideramos que en este momento esas municiones estarían mejor empleadas en beneficio de nuestros propios intereses. Este proyecto de ley de financiación (adicional) garantizará que contaremos con los fondos necesarios para el futuro”.

En sus declaraciones, Hegseth ha evitado poner un plazo para acabar la guerra. El jefe del Pentágono, que hace dos semanas mencionaba entre cuatro y seis semanas, con la posibilidad de que llegara a ocho, se ha limitado a indicar que, a medida que avanza la ofensiva, “tenemos un sentido más claro de lo que estamos bombardeando. A medida que los datos de inteligencia mejoran, somos capaces de identificar más rápidamente los objetivos y golpearlos. Estamos cumpliendo los planes previstos”. La decisión de poner fin al conflicto, ha puntualizado, corresponderá al presidente, Donald Trump.

Hegseth tampoco ha querido aclarar si se plantea un envío masivo de refuerzos, más allá del grupo anfibio y cerca de 2.500 infantes de Marina que llegarán a la zona la semana próxima desde el Pacífico, donde se encontraban destinados hasta ahora. Ese envío se dio a conocer la semana pasada y tendrá como objetivo contribuir a los esfuerzos de Estados Unidos para tratar de mantener abierto el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el tráfico marítimo de petróleo. “Van a oir mucho ruido sobre la ampliación de misiones o nuevas misiones, muchas conjeturas sobre lo que haremos o dejaremos de hacer. Tenemos un grupo de objetivos claro”, ha zanjado.

Las declaraciones de Hegseth y el general Caine llegan mientras Trump, que hace diez días hablaba de que la ofensiva conjunta israelí-estadounidense estaba “casi acabada”, se plantea un envío masivo de refuerzos militares, según la agencia Reuters.

El jefe del Pentágono ha asegurado que Estados Unidos está “ganando de manera decisiva, y como nosotros queremos”, la guerra contra Irán. “Nuestros objetivos no han cambiado desde el primer día”, ha subrayado en un mensaje triunfalista mientras la guerra entra en una nueva fase, centrada en los ataques contra el sector petrolero ―sus infraestructuras y su transporte.

Según el jefe del Pentágono, “los objetivos se están alcanzando de acuerdo con nuestro plan”. Esos objetivos, ha puntualizado, son la destrucción del programa de misiles y la industria militar de Irán, e impedir que ese país pueda conseguir hacerse con armas nucleares.

Las fuerzas estadounidenses han alcanzado 7.000 objetivos y han destruido, entre otras cosas, once submarinos iraníes y 120 buques de guerra. El programa de fabricación de misiles del país adversario ha quedado diezmado, también según Hegseth: “probablemente haya sido lo que ha recibido los peores golpes”.

“Vamos a acabar esto”, ha prometido el secretario de Defensa. Hegseth también ha hecho alusión al bombardeo estadounidense de la semana pasada contra objetivos militares en la estratégica isla iraní de Jarg, la gran terminal petrolera del país adversario.

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