Elisa Mouliaá volverá a ausentarse y no declarará contra Errejón al estar trabajando en Oriente Medio

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El pulso judicial entre la actriz Elisa Mouliaá y el exdiputado de Sumar Íñigo Errejón ha sumado un nuevo y tenso capítulo tras la negativa de la intérprete a personarse en los juzgados el próximo lunes. Mouliaá ha confirmado públicamente que no acudirá a testificar ante el magistrado Arturo Zamarriego, titular del juzgado que instruye la querella por presuntas calumnias interpuesta contra ella por el expolítico. La defensa de la actriz ha justificado esta ausencia alegando motivos laborales de carácter internacional, concretando que en estos momentos se encuentra trabajando "entre Dubái y distintas zonas del Mar Rojo".

A través de un comunicado difundido en su perfil de la red social X, la intérprete ha explicado los pormenores de su situación geográfica, señalando que está cumpliendo con un "contrato profesional internacional firmado con anterioridad, vigente desde el 8 de junio hasta finales de verano". Según expone en su publicación, las características de este proyecto la obligan a mantenerse "desplazada entre Dubái y distintas zonas del Mar Rojo donde las comunicaciones son limitadas o inexistentes". Con base en este escenario, la actriz ha zanjado de manera tajante su postura frente al requerimiento del juzgado: "No asistiré a la citación prevista".

Esta nueva incomparecencia supone un nuevo aplazamiento en el calendario de declaraciones de una causa que emana directamente del caso principal por presunta agresión sexual en el que Errejón figura como investigado. La querella por calumnias fue interpuesta por el exparlamentario después de que Mouliaá afirmara públicamente en televisión que este había extorsionado a dos de los testigos que debían deponer en el marco de la investigación por abusos. Sin embargo, los planes de la actriz de posponer el señalamiento han chocado frontalmente con el criterio del instructor, quien mediante un auto dictado este mismo viernes ha denegado de forma taxativa tanto la suspensión de la cita judicial como la petición de recusación formulada por la defensa de Mouliaá. Para el juez Zamarriego, el comportamiento de la querellada responde únicamente a "un eslabón más en la estrategia procesal que viene siguiendo la querellada para no comparecer ante el magistrado instructor para ser oída".

El tono del magistrado en su resolución se muestra especialmente severo con las maniobras de la actriz, a la que acusa abiertamente de intentar dilatar los tiempos de la justicia. El instructor critica que Mouliaá "trata de 'montar' como sea una causa de recusación que no está prevista en la ley que no persigue otro fin distinto a las dilaciones del procedimiento y en consecuencia se está realizando en un claro y manifiesto fraude de ley". Para respaldar su postura, el juez hace memoria de la cronología del caso, recordando que el primer aplazamiento tuvo lugar el pasado 27 de marzo y destacando que un mes después, el 26 de abril, la actriz "fue reconocida en su domicilio por el médico forense, quien informó que estaba plenamente capacitada para declarar".

Los precedentes de incomparecencia pesan de forma notable en el criterio del juzgado. En la última convocatoria judicial fijada para el 24 de abril, la artista tampoco compareció en sede judicial tras esgrimir, según informaron fuentes jurídicas en su momento, que padecía "un cuadro ansioso-depresivo relevante agravado por su situación judicial y mediática" que invalidaba su capacidad para prestar declaración. A esto se suma que el instructor reprocha a Mouliaá haber anunciado previamente "en un espacio televisivo su firme propósito de no comparecer" a la primera de las citas programadas, la cual finalmente se suspendió debido a una intervención quirúrgica del que fuera su letrado en aquel momento, Alfredo Arrién. El auto del juez Zamarriego también recoge la documentación aportada por los abogados de Errejón, consistente en varias publicaciones en redes sociales donde la actriz "informaba de su firme propósito de no comparecer ante el magistrado instructor hasta que no se celebrara un juicio pendiente" relacionado con la denuncia por agresión sexual que ella misma interpuso.

A pesar de los duros reproches del magistrado, Elisa Mouliaá ha querido dejar claro en sus canales públicos que su voluntad no es la de eludir sus obligaciones, argumentando que "siempre" colabora con la administración de justicia. No obstante, ha expresado su malestar por el orden de prioridades de los tribunales, ya que la Audiencia Provincial de Madrid todavía tiene pendiente resolver si finalmente se abre juicio oral contra Errejón por el supuesto abuso sexual que ella denunció. "Resulta difícil comprender que se pretenda acelerar procedimientos accesorios mientras el asunto principal, que afecta a hechos de extrema gravedad, sigue esperando una decisión judicial definitiva", ha lamentado la actriz.

COMUNICADO OFICIAL

No asistiré a la citación prevista para el próximo lunes porque me encuentro trabajando bajo un contrato profesional internacional firmado con anterioridad, vigente desde el 8 de junio hasta finales de verano, que me mantiene desplazada entre Dubái y… pic.twitter.com/Ind7e2GNBk

— Elisa Mouliaá (@ElisaMouliaa) June 12, 2026

En el mismo texto, Mouliaá ha endurecido su discurso al manifestar sus exigencias como ciudadana inmersa en un proceso penal, asegurando que lo que reclama es "exactamente lo mismo que merece cualquier ciudadano: imparcialidad, garantías procesales, tutela judicial efectiva y respeto a los derechos fundamentales". En una declaración de intenciones sobre la batalla legal que mantiene con el expolítico, ha advertido que bajo ningún concepto planea dar un paso atrás ni renunciar a ejercer su defensa legítima. "No voy a aceptar que se silencie una denuncia grave mediante procedimientos paralelos. Y no voy a dejar de ejercer los derechos que me reconoce la Constitución", ha aseveró con contundencia, cerrando su intervención en redes con un mensaje de "confianza" hacia la posibilidad de que "los órganos judiciales competentes adopten las decisiones que correspondan conforme a derecho y con pleno respeto a las garantías que protegen a todos los ciudadanos".

Errejón asegura que no extorsionó a ningún testigo

En el plano opuesto de la causa, Íñigo Errejón sí cumplió con su obligación de declarar el pasado 24 de abril, fecha en la que negó de forma rotunda haber ejercido cualquier tipo de coacción o chantaje sobre las personas llamadas a testificar en la causa principal. Según informaron fuentes jurídicas presentes en aquella sesión, el exdiputado argumentó ante el juez que no existía una relación de proximidad con el testigo en cuestión, detallando que ni siquiera disponía de su número de teléfono o datos de contacto personales. Esa misma jornada también prestó declaración el propio testigo aludido, quien desmintió las acusaciones de la actriz al asegurar ante el instructor que su testimonio se había producido por iniciativa estrictamente propia, en un marco de plena libertad y sin haber recibido ningún tipo de presiones o directrices por parte del expolítico.

El salto de este conflicto a la vía penal por calumnias se produjo después de que fracasara el preceptivo acto de conciliación previa solicitado por la representación legal de Errejón. En dicho trámite, se exigía a Mouliaá una rectificación pública de sus palabras y el pago de una indemnización económica de 10.000 euros para reparar el daño a su honor. Ante la negativa de la actriz a retractarse, se desbloqueó el camino para la interposición de la querella. Los abogados de Errejón sostuvieron en su escrito de acusación que "Mouliaá reaccionó en su red social 'X', difundiendo afirmaciones falsas sobre Errejón respecto de la relación de éste con dichos testigos, con los que se habría comunicado, imputándole falsamente un delito de extorsión para que testificaran a su favor". Como prueba de la presunta difamación, la querella adjuntaba mensajes de la actriz donde respondía a diversas informaciones periodísticas afirmando de manera explícita: "No. Errejón se negó a entregar su móvil porque había extorsionado a dos de mis testigos. No inventéis la realidad".

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