Barcelona
20/01/2026 17:52 Actualizado a 20/01/2026 18:16
Como buen ex primer amigo de Donald Trump, el empresario Elon Musk suele recurrir al insulto y la amenaza para atacar a quien le molesta. Es la estrategia que está utilizando ahora contra la aerolínea Ryanair por negarse a introducir su tecnología de conexión a internet Starlink en los aviones. El hombre más rico del mundo incluso ha amagado con comprar la low cost irlandesa como represalia.
Ayer por la noche lanzó una encuesta en su perfil de X para preguntar a sus seguidores si debía hacerse con la compañía. “Está en vuestras manos”, ha escrito, con la promesa de poner a alguien llamado Ryan al frente de la empresa. El post de Musk ya ha sido visualizado por más de cuatro millones de personas y conseguido unas 5.000 respuestas en menos de 24 horas. Se trata de la misma táctica antes de adquirir Twitter en el 2022.
El origen de este asunto está en la disputa pública que mantiene con el consejero delegado del grupo Ryanair, Michael O'Leary, a cuenta de Starlink. El directivo irlandés es otra personalidad tempestuosa del mundo de los negocios, habituado a la polémica para lograr sus objetivos y conseguir publicidad. Y no se ha cortado al hablar de Musk estos días. En una entrevista en la radio de Dublín, afirmó que el dueño de Tesla “no tiene ni idea” de aviones.
O'Leary afirmó que adquirir un servicio de internet de Starlink, la empresa de Musk, le costaría a la aerolínea 250 millones de dólares al año. El sobrecoste vendría, prosiguió, de aumentar la resistencia aerodinámica de sus aviones y consumir más combustible. Los pasajeros, argumentó, no estarían dispuestos a pagar más por conectarse a internet durante los vuelos. De hecho, Ryanair basa su modelo de negocio en la optimización máxima de las operaciones y el ahorro de la última gota de combustible para ofrecer precios por debajo de la competencia. Con este esquema, la conexión a Starlink se consideraría un lujo innecesario. Otras aerolíneas europeas sí han apostado por la tecnología de Musk. IAG, por ejemplo, anunció hace poco la introducción de Starlink en la flota de algunas de sus aerolíneas, como Iberia o Vueling.
“Lo que Elon Musk sabe sobre vuelos y resistencia aerodinámica es cero... Francamente, no le prestaría atención a nada de lo que Elon Musk ponga en ese pozo negro suyo llamado X”, dijo sin medias tintas O'Leary a la radio irlandesa. El aludido respondió llamando a O'Leary “idiota” y diciendo que debería ser despedido. Un usuario sugirió que Musk debería comprar la aerolínea, lo que el magnate parece haber considerado buena idea.
El mercado no parece haberse tomado en serio los mensajes de Musk. La acción de Ryanair se mantiene estable, con una capitalización bursátil de 35.000 millones de dólares.
Pero, amenazas aparte, la pregunta clave es si Musk podría adquirir la aerolínea. Por supuesto, tiene dinero suficiente. Ryanair es, además, una de las compañías aéreas más rentables del continente, con una estructura y modelo bien engrasados. En el primer semestre de su último año fiscal ganó 2.540 millones de euros, un 42% más respecto al mismo periodo del año anterior, y acaba de lanzar un plan para alcanzar los 300 millones de pasajeros transportados en pocos años. Ryanair es, pues, un buen negocio.
Ahora bien, la legislación comunitaria indica que más del 50% de la propiedad de las aerolíneas debe recaer en algún estado miembro o ciudadano de la UE, señala Jai Nanwani, presidente de la sección de derecho aeronáutico y del espacio del Col·legi de l’Advocacia de Barcelona. Pero como siempre, existen atajos para sortear la norma. Musk podría echar mano de un testaferro, por ejemplo, para controlar la compañía.
Fuentes de la industria comentan que la idea de Elon Musk parece descabellada y lo circunscriben a una broma, pero si algo lo caracteriza es su imprevisibilidad. En Ryanair, de momento, han decidido aprovechar la andanada para sacar rédito comercial. Así, acaban de lanzar una oferta de asientos a 16,99 euros especial para “Elon Musk y otro 'idiotas' de X”, según reza en el anuncio. Michael O'Leary nunca defrauda.

Hace 3 horas
1







English (US) ·