El trágico choque de un tren Iryo y un Alvia en la localidad cordobesa de Adamuz dejó el domingo un terrible balance de 41 muertos, 43 desaparecidos, 123 heridos e infinidad de dudas. ¿Por qué se produjo este accidente que el ministro de Fomento, Óscar Puente, ha calificado de “raro”? Los jueces, la policía y los expertos tendrán que responder a esta pregunta tras realizar las pesquisas oportunas.

Las investigaciones ya están en marcha. Arrancaron de inmediato poco después del descarrilamiento ocurrido a las 19.45 horas del pasado domingo. La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia plaza 2 de Montoro, que se encontraba de guardia la noche del accidente, ha abierto ya las correspondientes diligencias y se centra de momento en el levantamiento de los cadáveres, según informan fuentes judiciales.
Mientras, para la Guardia Civil la prioridad es en este momento avanzar en las tareas de búsqueda de las personas desaparecidas y en la identificación de las víctimas. Efectivos de la benemérita siguen trabajando en el lugar del siniestro encargándose también de la extracción y custodia del material que servirá a los técnicos para esclarecer las causas del accidente.
Y los expertos se pusieron en marcha la misma noche del accidente. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, dependiente del Ministerio de Fomento y Transportes, debe elaborar un informe sobre lo sucedido. Su secretario y dos técnicos investigadores se trasladaron desde Madrid a Adamuz la noche del domingo. Llegaron al lugar del siniestro a la 1.30 de la madrugada, según informan fuentes ministeriales.
Una vez allí, procedieron a la inspección de los carriles, las traviesas, la plataforma y el material rodante. Se retiraron a las 4.00 de la mañana para regresar a las 9.00 horas del día siguiente y poder continuar con la tarea a la luz dl día. Los tres técnicos mantuvieron a lo largo de la jornada de ayer contactos con Renfe e Iryo, Adif, la Guardia Civil, el juez y los servicios de rescate que operan en la zona del accidente.
Revisión de los carriles y la rodadura del Iryo
De momento, han concluido que es necesario revisar en el laboratorio los carriles donde se produjo el inicio del descarrilamiento y que la rodadura del Iryo deberá ser inspeccionada en el taller. Además, los expertos de la Comisión han coordinado la extracción y custodia del resto del material que también será trasladado a un laboratorio de Madrid para ser analizado.

El informe que elabore esta Comisión será uno de los elementos principales con los que contará el juez para llevar a cabo sus investigaciones. Sin embargo, existe un precedente conflictivo, el del accidente del tren Alvia en Angrois ocurrido el 24 de julio de 2013 en el que murieron 80 personas. En aquella ocasión la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios publicó un informe en el que atribuía la responsabilidad del siniestro al maquinista, quien se despistó al recibir una llamada y no aminoró la velocidad.
La Plataforma Víctimas Alvia 04155, descontenta con ese informe que consideraba de parte, recurrió al Parlamento Europeo, que en 2017 reclamó que se reabriera la investigación al considerar que no se había realizado con la independencia requerida.
Además de los análisis de las pruebas recabadas en el lugar del choque, el juzgado podrá obtener mayor información de lo sucedido a través de la caja negra del Iryo. También tendrá que inspeccionar las cámaras de las vías, si las hay, y las del interior de los trenes. Tras conseguir esta información, el juez podrá iniciar una ronda de declaraciones con los testigos presenciales para, después, llamar a otros posibles testigos que puedan determinar cuál era el estado de las vías los días previos al terrible accidente, según indican fuentes jurídicas.

Licenciada en Derecho (UB) y en Periodismo (URL). Graduada en Estudios Literarios (UB). Máster AGT (Esade). Redactora de Cultura de La Vanguardia

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