Europa busca una salida diplomática para desbloquear el estrecho de Ormuz frente al belicismo de Trump

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Europa emite un muy pragmático no a la guerra de Irán a Donald Trump. La Unión Europea busca una salida diplomática para desbloquear el estrecho de Ormuz frente al belicismo de Washington, que ha exigido a sus aliados europeos que monten una misión para abrir el paso al tráfico de mercantes a la fuerza. Los Veintisiete, que este jueves en la reunión del Consejo Europeo en Bruselas han enviado un rotundo mensaje en favor del multilateralismo y contra el desorden mundial causado por el presidente estadounidense e Israel al atacar a Irán, rechazan intervenir en un conflicto en el que cuestionan la motivación y que no consideran una guerra de Europa.

Y más: abogan por una desescalada y por negociar con Irán para que permita el paso de barcos a través del canal de Ormuz, un punto geoestratégico considerado la principal ruta por la que el petróleo llega a los mercados mundiales. El bloqueo por el conflicto ha derivado en una escalada de los precios de la energía y puede derivar en una crisis alimentaria, al quedar también bloqueados los fertilizantes.

Para Europa, la situación es enormemente preocupante. El conflicto se ha extendido por la región y está causando ya estragos en el Viejo Continente, donde los Veintisiete se disponen a aprobar medidas urgentes para contener el precio del petróleo, el gas y la electricidad. Pero aun así, los Estados miembros creen que la solución pasa por el diálogo y no por las bombas, como plantea Trump. Eso sí, en una Unión Europea que incluye también a los alfiles del magnate republicano, como Eslovaquia o Hungría, o a unos bálticos temerosos de enfadar a Washington, los líderes no critican abiertamente al jefe de la Casa Blanca. Tampoco a Israel ni a Benjamín Netanyahu. Y sí al régimen de los ayatolás.

“En Oriente Próximo, los ataques de Irán contra la infraestructura energética de Qatar generan aún más caos, y es evidente que necesitamos una salida a esta guerra, no una escalada”, ha recalcado este jueves Kaja Kallas, alta representante para Política Exterior y Seguridad, que ha explicado que estos días ha estado realizando “gestiones diplomáticas” con Irán para encontrar soluciones alternativas. Aunque con los últimos asesinatos de líderes del régimen de Teherán, a la UE le van quedando cada vez menos interlocutores, reconocen fuentes diplomáticas. Otra cuestión que choca con el derecho internacional y que inquieta en Europa más de lo que necesariamente se exprese en voz alta.

“Hay una exigencia moral y política de parar esta guerra”, ha declarado a su llegada al Consejo Europeo Pedro Sánchez, el líder más duro desde el principio con Trump y con Netanyahu. “Esta es una guerra ilegal que ya empezamos a sufrir”, ha remarcado el presidente del Gobierno español, que ha zanjado que el conflicto en Irán “no va en interés de Europa”. “Queremos que Europa defienda sus principios: un orden basado en reglas y no la ley del más fuerte”, ha añadido.

Sánchez ha ido sumando activos a la postura contra el belicismo de Trump. “No hemos lanzado esos ataques y no estamos, evidentemente, implicados”, ha reiterado el presidente francés, Emmanuel Macron.

Francia y algunos otros países se han mostrado ya abiertos a enviar una misión militar para garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz. Pero solo cuando callen las bombas. Macron ha propuesto además una moratoria para que cesen los ataques a las infraestructuras energéticas, que apunta podría coincidir con fiestas religiosas como el final del Ramadán.

“Es absolutamente esencial poner fin a esta situación, retomar el diálogo y la negociación y luego, dentro de un marco internacional apropiado y no conflictivo, permitir gradualmente la reanudación del transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz, posibilitando así la recirculación de petróleo, gas y fertilizantes”, ha dicho este jueves en Bruselas el jefe del Elíseo, que ha iniciado contactos en la región sobre la moratoria y sobre la creación de una misión “defensiva” que partiría solo cuando se den las condiciones.

El canciller alemán, Friedrich Merz, también ha sido explícito. “Quiero que enviemos una señal clara de que estamos dispuestos a ayudar. Pero para que eso suceda, deben cesar los combates”, ha dicho a su llegada al Consejo Europeo. “Agradezco especialmente que el presidente estadounidense haya dado una señal de que está dispuesto también a poner fin a las hostilidades. Esto, sin embargo, presupone que Irán abandone su programa nuclear, ponga fin al terrorismo y esté dispuesto a dialogar. Si todo esto es posible en los próximos días, estaremos avanzando en la dirección correcta”, ha remarcado en alusión a los erráticos y contradictorios comentarios de Trump, que ha asegurado que la guerra que lanzó el 28 de febrero acabará “muy pronto”.

Además, incluso entre los países dispuestos a enviar un apoyo militar de algún tipo que apacigüe un poco el bofetón que ha recibido Trump desde Europa en los últimos días, el mensaje de fondo es cristalino, como ha remarcado también el nuevo primer ministro holandés, Rob Jetten: “Esta guerra fue iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que puedo entender porque Irán es un régimen brutal (…), pero no es una guerra de la que formamos parte”. Y no solo bastará un alto el fuego, ha puntualizado Merz: “Además, se necesitará un mandato internacional, algo que en estos momentos no tenemos”. Un requisito que exigirá hablar con Irán, coinciden varias capitales.

Y frente al desorden global y las turbulencias creadas por Trump, Europa se aferra al orden internacional basado en reglas en una cumbre en la que ha participado en una comida especial el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres. “El sistema multilateral es un instrumento fundamental para proteger el orden internacional basado en normas. Y es evidente que no existe alternativa a este orden, pues la alternativa es el caos, es la guerra en Ucrania, la competencia desleal en el comercio, la amenaza a la soberanía de Groenlandia y la amenaza a la soberanía en otras partes del mundo”, ha lanzado el presidente del Consejo Europeo, António Costa. “Es hora de que la fuerza de la ley prevalezca sobre la ley de la fuerza”, ha acotado Guterres.

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