Irán lanza un ataque contra la mayor reserva de gas licuado del mundo en Qatar

Hace 14 horas 1
Helena Pelicano Gómez

Jerusalén. Servicio especial

19/03/2026 09:50 Actualizado a 19/03/2026 10:12

La ciudad industrial de Ras Laffan, en Qatar, que alberga la mayor planta de exportación de gas natural licuado del mundo, ha sufrido “daños extensos” tras un ataque con misiles iraníes en el marco de la escalada militar en el Golfo Pérsico. Antes de la suspensión de la producción a principios de mes el complejo representaba cerca de una quinta parte del suministro global.

Según las autoridades qataríes, un misil iraní impactó el miércoles por la noche en las instalaciones después de que otros cuatro proyectiles fueran interceptados. Horas más tarde, un nuevo ataque provocó incendios en varias infraestructuras. La compañía estatal QatarEnergy confirmó daños significativos en sus plantas, aunque aseguró que todo el personal había sido evacuado previamente y que no se han registrado víctimas.

El ataque se produce en paralelo a otros incidentes en la región. En Emiratos Árabes Unidos, las instalaciones gasísticas de Habshan fueron cerradas tras la caída de restos de un proyectil interceptado sobre Abu Dabi. En Arabia Saudí, el Ministerio de Defensa anunció la interceptación de un dron dirigido contra una instalación gasística en la región oriental, mientras fragmentos de un misil balístico cayeron cerca de una refinería al sur de Riad.

La ofensiva llega tras un salto cualitativo en los ataques contra infraestructuras energéticas iraníes. La aviación israelí bombardeó el miércoles el yacimiento de gas South Pars, en el sur de Irán, en una operación coordinada con Estados Unidos. Se trata de la primera vez que Israel ataca instalaciones gasísticas iraníes desde el inicio de la campaña militar.

Medios estatales iraníes informaron de impactos en depósitos de gas y partes de una refinería en la zona de Asaluyeh, lo que provocó incendios y obligó a evacuar a los trabajadores. Aunque las autoridades aseguraron posteriormente que el fuego estaba bajo control, el ataque ha elevado la tensión en toda la región.

Teherán respondió con una advertencia directa al señalar que varias instalaciones energéticas en Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos pasaban a ser “objetivos legítimos”. En ese contexto, las instalaciones de Ras Laffan ya habían sido evacuadas de forma preventiva antes del impacto.

Las consecuencias se han dejado sentir de inmediato en los mercados energéticos, con subidas del precio del crudo y nuevas tensiones en el suministro de gas. La situación se agrava por las restricciones en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de hidrocarburos.

A nivel diplomático, Qatar ha calificado el ataque como una “violación flagrante de su soberanía” y ha ordenado la expulsión de personal vinculado a Irán en un plazo de 24 horas. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió de que Washington responderá si se repiten ataques contra instalaciones energéticas qataríes.

Helena Pelicano Gómez

Colaboradora de La Vanguardia en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo

Leer el artículo completo