Es una auténtica invasión. En las últimas semanas es muy habitual observar en las gradas y palcos VIP de los estadios de Primera División a multitud de influencers. No crean que son aficionados al equipo en cuestión, no; son invitados por los equipos o por los patrocinadores. Lo que hacen es compartir su experiencia en las redes sociales, lo que, en teoría, debe acercar al nuevo público a dichos equipos. Sin embargo, la estrategia de marketing no está siendo acogida con demasiado entusiasmo por los aficionados, los más tradicionales, que cada vez odian más el fútbol moderno y todo lo que engloba el mismo.
El pasado sábado vivimos una situación muy clarificadora en el Santiago Bernabéu en el Real Madrid-Elche. En las gradas del coliseo merengue estuvieron Lola Lolita (4,3 millones de usuarios en Instagram y 13,7 millones en TikTok) y Marina Rivers (2,2 millones en Instagram y 7,9 millones en TikTok). Llamaron la atención, que es lo que buscaban, publicando fotografías y vídeos de su experiencia.
Los socios que estaban cerca de Lolita y Rivers pusieron el grito en el cielo. Les da igual quién gane, ni siquiera les importa el partido... Son numerosos los aficionados de toda la vida del Real Madrid que se quejan de que el club facilite entradas a sus patrocinadores para que las inviertan en esta clase de influencers o que directamente el Madrid las invite.
Las críticas en redes sociales son numerosas sobre la situación vivida ante el Elche: "Una pena que gente a la que no interesa el fútbol puedan ir gratis", "Vergüenza en lo que se ha convertido el Bernabéu" son solo ejemplos aislados de una situación que irrita, y de qué manera, al personal. Lo peor es que las creadoras de contenido también aparecen en otras publicaciones anteriores con las camisetas del Barcelona o del Atlético de Madrid, dejando muy claro que los colores, que el sentimiento les importa absolutamente nada. El único color que entienden es el del dinero.
Lo peor es lo que comentan varios aficionados. Los estadios, cada vez más, se están convirtiendo en un centro de entretenimiento donde los clubes parece que apuestan más por la visibilidad digital y las campañas publicitarias que por sus hinchas de toda la vida: "El Real Madrid debería prohibir la entrada a este tipo de influencers que ni ven el partido y solo hacen tonterías en la grada".
Una de las críticas más voraces la ha hecho Javi Poves, el polémico presidente del Colonia Moscardó que se quedó a gusto en Cuatro: "¿El Real Madrid necesita de esta gente que no aporta ningún tipo de valor? El Real Madrid es gigantesco al lado de estas hormigas".

Hace 2 días
2









English (US) ·