Modernización acelerada y purgas: cómo el ejército chino ha logrado competir con las principales potencias militares del planeta

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El Ejército Popular de Liberación (EPL) de China ha experimentado cambios drásticos en los últimos veinte años y se ha convertido en uno de los ejércitos más poderosos y mejor equipados del mundo. Sin embargo, el camino no ha sido fácil y se ha visto jalonado de reorganizaciones disruptivas y purgas generalizadas en la jefatura del EPL, incluida la reciente destitución de su oficial de mayor rango, el general Zhang Youxia. 

De resultas, y aunque el ejército chino ha logrado ser una fuerza más avanzada en términos tecnológicos, siguen cerniéndose numerosas dudas sobre su preparación, su capacidad para combatir y, lo que es más importante, la lealtad y la competencia de sus mandos.

Objetivo: un “ejército de primer nivel”

El presidente Xi pronuncia un discurso en el desfile militar del Ejército Popular de Liberación del 2019 

El presidente Xi pronuncia un discurso en el desfile militar del Ejército Popular de Liberación del 2019 REUTERS

Desde que se convirtió en el dirigente supremo de China a finales del 2012, Xi Jinping se ha mostrado firme en su determinación de transformar el EPL en una fuerza más disciplinada, fiable desde el punto de vista político, bien entrenada, avanzada tecnológicamente y preparada para el combate. En el 2017, Xi le ordenó que se modernizara siguiendo un calendario en tres fases:

• para el 2020, lograr la mecanización, alcanzar un progreso significativo en la “informatización” y realizar mejoras importantes en las capacidades estratégicas;

• para el 2035, “completar fundamentalmente” la modernización de la defensa nacional y las fuerzas armadas;

• para el 2049, el centenario de la República Popular China, lograr la transformación completa del EPL en un “ejército de primer nivel”.

Tras completar el objetivo del 2020, Xi pareció añadir mayor urgencia a la campaña de modernización al ordenar un nuevo objetivo a corto plazo: para el 2027, centenario del EPL, el ejército debía acelerar el desarrollo integrado de la mecanización, la “informatización” y la “inteligenciación”, acelerar la modernización de la doctrina militar, las estructuras organizativas y el armamento, y aprovechar en mayor medida los éxitos económicos de China para profundizar en la “fusión militar-civil”.

El creciente arsenal de China

Se han destinado importantes recursos a la estrategia de modernización integral. Durante el mandato de Xi Jinping como dirigente supremo, el presupuesto oficial del EPL se ha duplicado con creces y ha pasado de unos 720.000 millones de yuanes en el 2013 a 1,78 billones de yuanes en el 2025. Es probable que la cifra ronde los 2 billones de yuanes (unos 240.000 millones de euros) cuando se anuncie el presupuesto del 2026. Es importante señalar que, dado que muchos elementos del gasto militar de China no se incluyen en el presupuesto anunciado de modo oficial, muchos analistas externos estiman que el gasto real en defensa es al menos un 20-30% superior. Según los datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), China ocupa holgadamente el segundo lugar en el ránking mundial de gasto militar, posición que mantiene desde el 2008. 

El Ejército Popular de Liberación se ha dedicado a ampliar y modernizar el arsenal de armas, intensificar los programas de entrenamiento y desarrollar capacidades para proyectar poder más allá de las costas chinas

El EPL ha dedicado gran parte de ese gasto a ampliar y modernizar el arsenal de armas, intensificar los programas de entrenamiento y desarrollar capacidades para proyectar poder más allá de las costas chinas. Destacan ciertas prioridades; entre ellas, una mayor capacidad en el ámbito marítimo, en determinados “ámbitos estratégicos” como las armas nucleares, el espacio aéreo y el ciberespacio, y en la realización de operaciones conjuntas y la guerra en red.

El gran desfile militar celebrado en Beijing en septiembre del 2025, para conmemorar el octogésimo aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial, mostró muchos de los avances tecnológicos realizados por el EPL en los últimos años. El desfile contó con una serie de sistemas de armas nuevos, entre los cuales había drones aéreos y submarinos, el misil balístico intercontinental con capacidad nuclear DF-61, el misil balístico con capacidad nuclear lanzado desde el aire JingLei-1, misiles hipersónicos antibuque, como el YJ-17 y el YJ-19, así como el debut público del avión militar más avanzado de China, el caza furtivo de quinta generación J-35.

Sin embargo, más allá de los desfiles militares coreografiados, China está tomando medidas concretas para desplegar un creciente número de armas más avanzadas.

La armada china

Por lo que hace a la construcción de su armada, la República Popular China ha superado a Estados Unidos y cuenta con la flota militar más grande del mundo: entre 395 y 400 buques de guerra y submarinos (frente a los casi 300 de la Armada estadounidense). El Pentágono estima que en el 2030 China habrá ampliado su flota naval a 435 buques y submarinos. Durante el mandato de Xi Jinping como máximo dirigente, China ha desplegado sus tres primeros portaaviones. El primero, llamado Liaoning, alcanzó en el 2018 la “capacidad de combate en todas las condiciones meteorológicas”. El segundo portaaviones (el primero fabricado íntegramente en el país), el Shandong, entró en pleno funcionamiento en el 2020.

El portaaviones 'Liaoning' durante unas maniobras militares en el Pacífico 

El portaaviones 'Liaoning' durante unas maniobras militares en el Pacífico Str / AFP

El tercero y más reciente entró en servicio a finales del 2025 y actualmente se encuentra en fase de pruebas en el mar. Bautizado como Fujian, el buque tiene un desplazamiento de 80.000 toneladas a plena carga y un tamaño comparable al de los portaaviones estadounidenses de la clase Kitty Hawk. Es importante destacar que el Fujian es el primer portaaviones chino en utilizar catapultas electromagnéticas para lanzar aviones y drones no tripulados, y es uno de los dos únicos del mundo que utiliza esa tecnología (el otro es el portaaviones más moderno de la Armada estadounidense, el Gerald R. Ford). Esa tecnología permite el despegue de aviones con más municiones y más carga útil de combustible para operar a mayores distancias. Según las previsiones del Departamento de Defensa estadounidense, China poseerá seis portaaviones adicionales en el 2035, lo que, de materializarse, significaría que la Armada del EPL operará más portaaviones que Estados Unidos en el océano Pacífico.

La fuerza aérea

En cuanto a la fuerza aérea, es, con diferencia, la mayor de sus vecinos asiáticos y la tercera más grande del mundo (por detrás de Estados Unidos y Rusia). China tiene unos 3.600 aviones (de combate, bombardeo/ataque, transporte/cisterna y misiones especiales); y entre ellos se cuentan unos 2.200 cazas con capacidad de combate. Según el informe del Pentágono sobre las capacidades militares de la República Popular China publicado a finales del 2025, los aviones más avanzados de la Fuerza Aérea del EPL, incluidos el J-16 y el J-20, “proporcionan al EPL un inventario y una capacidad de combate a distancia cada vez mayores, lo que probablemente supondrá un reto para las fuerzas estadounidenses o aliadas en caso de conflicto”.

La Fuerza de Cohetes

Del mismo modo, China también desarrolla y amplía su arsenal de misiles convencionales y nucleares. La Fuerza de Cohetes del EPL opera uno de los parques de misiles balísticos y de crucero convencionales terrestres más grandes y diversos del mundo: alrededor de 2.000 misiles con un alcance de entre 300 y 5.500 kilómetros. La Fuerza de Cohetes también despliega unos 100 misiles balísticos intercontinentales (ICBM) con ojivas nucleares; y, por su parte, la Armada del EPL dispone de seis submarinos con misiles balísticos nucleares, cada uno de los cuales lleva 12 ICBM. El desfile militar de septiembre del 2025 mostró el JingLei-1, un misil balístico con capacidad nuclear lanzado desde el aire; ello puso de manifiesto que China había alcanzado el objetivo largamente perseguido de desplegar una tríada nuclear moderna de armas nucleares terrestres, marítimas y aéreas.

La Fuerza de Cohetes del Ejército opera uno de los parques de misiles balísticos y de crucero convencionales terrestres más grandes y diversos del mundo: alrededor de 2.000 misiles con un alcance de entre 300 y 5.500 kilómetros

El EPL pretende seguir desarrollando su arsenal nuclear. En el 2024, llevó a cabo una prueba poco habitual de misiles balísticos intercontinentales de largo alcance y lanzó un misil DF-31 con una ojiva ficticia a 12.000 kilómetros en el océano Pacífico; fue la primera vez en más de cuarenta años que China realizaba una prueba de ese tipo. Además, durante los últimos años, China ha construido unos 350 nuevos silos para misiles balísticos intercontinentales, principalmente en las provincias occidentales de Gansu y Xinjiang. Si todos esos silos fueran ocupados por misiles con ojivas nucleares, supondría la mayor expansión individual jamás realizada del arsenal nuclear chino. Por otro lado, el país prosigue con el    desarrollo y despliegue de armas hipersónicas con capacidad nuclear, está construyendo una nueva generación de submarinos dotados de armas nucleares y pondrá en servicio el JL-3, un nuevo misil balístico intercontinental de mayor alcance lanzado desde submarinos. China cuenta hoy con unas 600 ojivas nucleares, y el Pentágono calcula que podrían llegar al millar en 2030.

Guerra de información

Además, el EPL ha concedido prioridad a la guerra de la información y las operaciones conjuntas; en especial, mediante la mejora de las capacidades espaciales y basadas en redes, incluidas las comunicaciones, la localización de objetivos, la navegación y el posicionamiento, la inteligencia, la vigilancia y el reconocimiento, al tiempo que lleva a cabo operaciones de información estratégica en los ámbitos del espacio, el espectro electromagnético y la guerra cibernética. Para acelerar dicho proceso, el EPL llevó a cabo en el 2024 una importante reorganización de las fuerzas involucradas y disolvió su antigua Fuerza de Apoyo Estratégico y creó tres nuevas entidades más especializadas: la Fuerza Cibernética (responsable de las operaciones cibernéticas y la guerra de la información); la Fuerza Aeroespacial (para activos y operaciones espaciales); y la Fuerza de Apoyo a la Información (para permitir que un EPL más conectado en red lleve a cabo una guerra conjunta y multidominio). Además, los renovados esfuerzos en pos de la “fusión militar-civil” (cuyo objetivo es obtener sinergias de la integración de las tecnologías relevantes de uso civil y militar) también pueden impulsar el proceso de modernización militar en curso.

Las zonas en las que se ejercita China alrededor de Taiwán.

Las zonas en las que se ejercita China alrededor de Taiwán.LV

El Departamento de Defensa estadounidense concluye que los avances de China en el desarrollo de armas, combinados con las mejoras en comando, control, comunicaciones, computación, inteligencia, vigilancia y reconocimiento (C4ISR) significan que, si el ejército chino realizara un esfuerzo concertado para contrarrestar una intervención militar extranjera (como en el caso de Taiwán), “los ataques cinéticos del EPL probablemente serían eficaces en un radio de entre 2.800 a 3.700 kilómetros a partir del territorio continental chino. Dicha capacidad de ataque, si se materializa en volumen suficiente, podría suponer un serio desafío para la actuación militar estadounidense”.

¿De potencia regional a potencia mundial?

¿Qué impulsa el fortalecimiento militar de China? Durante los próximos 5-10 años, la estrategia y las tácticas del EPL se centrarán sobre todo en acumular una fuerza letal eficaz en zonas relativamente cercanas al territorio continental chino; en especial, en todo lo incluido dentro de la “primera cadena de islas” y, luego cada vez más, dentro de la “segunda cadena de islas”.1 Dentro de la primera cadena de islas, China tiene muchas disputas territoriales y de soberanía muy conflictivas con sus vecinos, entre los que se incluyen aliados de Estados Unidos por tratado y/o socios cercanos en materia de seguridad, como Japón, Filipinas y Taiwán. Por lo tanto, el objetivo es disuadir y derrotar en esas regiones las intervenciones militares extranjeras, como las de Estados Unidos y sus aliados, haciendo que sean para ellos mucho más arriesgadas y peligrosas.

Más allá de la primera cadena de islas, China también está desarrollando capacidades para proyectar su poder en la segunda cadena de islas. Es importante destacar que esa región incluye el territorio estadounidense de Guam y las grandes instalaciones militares estadounidenses allí situadas. Al concentrar en esas regiones capacidades cada vez más eficaces de “antiacceso y denegación de área” (en especial, mediante el uso de misiles de precisión terrestres, aéreos y navales), el EPL pretende ampliar su superioridad en combate más allá de las costas chinas y mantener Estados Unidos a raya.

El objetivo inmediato del Ejército Popular de Liberación es ser predominante en la región, poder ejercer sus intereses con mayor libertad en su periferia e impedir que EE.UU. y sus aliados obstaculicen sus reivindicaciones de soberanía, en especial, Taiwán

El progreso de China en el avance de esa estrategia es más evidente en relación con Taiwán. Durante los últimos veinte años, China no ha dejado de intensificar la intimidación militar sobre Taiwán para disuadirlo o impedir que se oponga constantemente a sus reivindicaciones de soberanía. En el 2025, el EPL llevó a cabo el conjunto de actividades militares más intensas alrededor de Taiwán para indicar su determinación y demostrar sus capacidades. A finales de año, en lo que fue hasta la fecha su conjunto de maniobras más extenso geográficamente en torno a la isla, el EPL llevó a cabo la Misión Justicia 2025 para dejar clara su capacidad de rodearla y bloquearla. Esas maniobras involucraron cientos de salidas de aviones del EPL, decenas de buques de la Armada y la Guardia Costera del EPL y lanzamientos de cohetes en las aguas que rodean Taiwán. Algunas de las operaciones del EPL se llevaron a cabo dentro de las aguas territoriales taiwanesas, a solo 20 kilómetros de la costa.

Si bien los objetivos a corto y medio plazo de China parecen centrarse en su periferia marítima inmediata, el EPL también está haciendo ondear su enseña en zonas más lejanas. La Armada del EPL y la Guardia Costera china llevan a cabo con cada vez más frecuencia operaciones en los océanos Pacífico e Índico; entre ellas, a principios del 2025, unos ejercicios de fuego real sin precedentes en el mar de Tasmania, cerca de Australia.

Es importante señalar que el EPL aún carece de la capacidad necesaria para proyectar fuerzas expedicionarias en todo el mundo y todavía no parece estar buscándola activamente.

Fotograma del vídeo publicado en el 2024 por la Guardia Costera de Filipinas que muestra cómo un barco de la Guardia Costera china choca con esta en las aguas disputadas del Mar de China Meridional 

Fotograma del vídeo publicado en el 2024 por la Guardia Costera de Filipinas que muestra cómo un barco de la Guardia Costera china choca con esta en las aguas disputadas del Mar de China Meridional Ap-LaPresse

Sin embargo, con su participación en operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas (Unpko), el despliegue desde el 2008 de una pequeña fuerza operativa contra la piratería en el golfo de Adén y sus alrededores y la realización de ejercicios militares con socios extranjeros como Rusia, el EPL ha puesto de manifiesto una nueva capacidad para desplegar y mantener fuerzas lejos de su territorio. Un importante paso adelante en dicho esfuerzo fue el establecimiento en el 2017 de la base de apoyo de Yibuti, operada por la Armada del EPL. Se creó como apoyo a la fuerza operativa del golfo de Adén y a la participación de China en las Unpko en África.

Es la primera vez que China establece una base permanente en el extranjero, pero indica un mayor interés por obtener otros derechos de acceso a puertos y aeródromos (en especial, en Asia y África) para apoyar la expansión de la presencia del EPL en el extranjero.

La pregunta sigue siendo si el objetivo de China de tener un “ejército de primer nivel” para 2049 significa que aspira a estar a la altura de Estados Unidos como potencia militar verdaderamente global, con todas las bases avanzadas, los compromisos ante los aliados y las fuerzas expedicionarias que ello podría implicar. Por ahora, ese no parece ser el modelo que China va a seguir. Su objetivo inmediato es ser predominante en la región, poder ejercer sus intereses con mayor libertad en su periferia e impedir que Estados Unidos y sus aliados obstaculicen sus reivindicaciones de soberanía (en especial, en relación con Taiwán). Si logra esos objetivos, China se encontraría en una posición mucho más favorable para ampliar su presencia y su poder más allá de sus fronteras.

Mandar sobre el fusil

Ahora bien, esas ambiciones se enfrentan a muchos retos, tanto externos como internos. China está rodeada de vecinos grandes y fuertes, como Rusia, India, Japón y Estados Unidos, así como de varias potencias más pequeñas con ejércitos considerables, como Vietnam, Corea del Norte y Taiwán. Todos ellos tienen intereses diversos con respecto a Beijing y no cabe esperar que permitan sin más que el poder militar y la influencia de China crezcan sin control. Bajo el Gobierno de Trump, se están poniendo en entredicho los compromisos de Estados Unidos con sus aliados y socios de seguridad en el Indo-Pacífico, pero Beijing no puede estar del todo seguro de cómo reaccionarán Washington y sus aliados en el caso de que China utilizara la fuerza para apoderarse de Taiwán.

Con todo, quizás sean más preocupantes los propios retos internos de China. Un problema evidente es la falta de experiencia en combate del EPL: ese ejército no ha participado en ningún conflicto importante en más de cuarenta años, desde su guerra con Vietnam a principios de la década de 1980. Los analistas bromean diciendo que los soldados del EPL tienen mucha más experiencia en participar en desfiles que en reaccionar bajo el fuego de un enemigo resuelto a combatirlos.

La convulsión en las relaciones de Xi con los altos mandos del Ejército plantea preguntas sobre su confianza en la fiabilidad política y la preparación operativa del Ejército Popular de Liberación. Parece derivarse de la máxima de Mao: 'El Partido manda sobre el fusil'

Sin embargo, un problema mayor aun puede surgir de la fiabilidad y la competencia del cuerpo de altos mandos del EPL. Bajo la bandera de la lucha contra la corrupción, Xi Jinping ha supervisado la destitución de cientos de oficiales de alto rango desde que asumió el cargo en el 2012, incluidos más de 100 generales. Solo en los últimos dos años, Xi ha purgado a casi 30 de los principales generales y almirantes que dirigían ramas de los servicios, organismos clave y comandos de teatros de operaciones del país, incluidos cinco de los seis principales dirigentes del EPL a los que nombró miembros de la Comisión Militar Central (CMC) en el 2022. Entre esos cinco se encontraba el oficial de mayor rango de China y vicepresidente de la CMC, Zhang Youxia.

Esas purgas suponen la mayor reorganización del alto mando militar chino en más de cincuenta años y han dejado un vacío en la cúpula del EPL que puede tardar años en colmarse.

Por otra parte, la convulsión en las relaciones de Xi con los altos mandos del EPL plantea numerosas preguntas sobre su confianza en la fiabilidad política y la preparación operativa del ejército. La vieja máxima de Mao Zedong según la cual “el Partido manda sobre el fusil” es el núcleo de la gran limpieza militar de Xi. Sin embargo, no se trata solo de control político. También se trata de asegurarse de que el EPL pueda luchar y ganar. Como afirma un reciente comentario de primera plana en el Diario del Ejército Popular de Liberación: “Un ejército fuerte debe ser primero fuerte políticamente; la fuerza política es la fuerza más fundamental... Hoy en día, con nuestras armas remodeladas y más poderosas, la mano que empuña el fusil también debe ser más fuerte”.

Aunque el EPL se ha vuelto más poderoso, la dirección del Partido tiene dudas acerca de que pueda luchar y ganar guerras en los campos de batalla actuales, por no hablar de convertirse en un “ejército de primer nivel” en el futuro. |||

Bates Gill es investigador principal de Seguridad Asiática en la Oficina Nacional de Investigación Asiática

Nota

1. La “primera cadena de islas” se refiere a la línea de grandes archipiélagos situados inmediatamente al este del continente asiático, que se extiende desde la península de Kamchatka, en el norte, hasta la península de Malasia, en el sur, y que abarca el mar Amarillo, el mar de China Oriental, el estrecho de Taiwán y el mar de China Meridional. La “segunda cadena de islas” hace referencia a una línea que se extiende aproximadamente desde las islas principales de Japón hasta las islas Marianas.

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