Ocho presidentes en diez años: la crisis política que no tiene fin en Perú

Hace 2 días 3

El abogado conservador José Jerí tenía que aguantar ocho meses hasta entregar el poder al vencedor de las elecciones presidenciales, pero apenas resistió la mitad, cuatro meses, antes de ser destituido por el Congreso el pasado febrero y relevado por el excatedrático octogenario de izquierda marxista José María Balcázar. El Chifagate , un caso de ocultación de vínculos con empresarios chinos, y otros escándalos de tráfico de influencias acabaron con su cortísima estancia en el Palacio del Gobierno de Lima.

El polémico Balcázar, que se situó en primera línea cuando fue uno de los tres únicos diputados de una cámara de 130 que votó en contra de la prohibición del matrimonio infantil, tiene ahora el reto de conducir a Perú a una nueva cita electoral el 12 de abril, aunque la segunda vuelta parece inevitable, prevista para el 7 de junio. Es el octavo presidente desde 2016. Perú se parece a la Italia de antes de la renovación de Manos Limpias, con la diferencia de que, en teoría, tiene un sistema de gobierno presidencial.

La cláusula para echar al jefe de Estado por “incapacidad moral”y la fragilidad de los partidos explica la crisis

La elección del exjuez del Supremo, del que fue expulsado por irregularidades, al igual que del Colegio de Abogados de Lambayeque, fue tan sorprendente e inesperada como indicativa del pacto que la hizo posible y que debería permitirle agotar los cuatro meses que quedan de legislatura.

Balcázar pertenece al marxista leninista Perú Libre, el mismo partido que el encarcelado Pedro Castillo, con solo 11 diputados en el Congreso. Balcázar necesitó el apoyo de formaciones de derecha y así se explica que nombrara primer ministro al economista liberal Hernando de Soto, de 84 años, exasesor del dictador Fujimori.

Los ocho presidentes de Perú desde 2016. De izquierda a derecha, arriba, Balcázar, Kucynski, Vizcarra y Merino. Abajo, Sagasti, Castillo, Boluarte y Jerí. EFE/ Paolo Aguilar / ARCHIVO/ @merinodelama

Los ocho presidentes de Perú desde 2016. De izquierda a derecha, arriba, Balcázar, Kucynski, Vizcarra y Merino. Abajo, Sagasti, Castillo, Boluarte y Jerí. EFE/ Paolo Aguilar / ARCHIVO/ @merinodelamaPAOLO AGUILAR / EFE

Una década agitada: los ocho mandatos frustrados

  1. Pedro Pablo Kucynski. 87 años. Presidente elegido en segunda vuelta de comicios presidenciales, ejerció del 28 de julio de 2016 al 23 de marzo de 2018. Líder de Peruanos por el Kambio, de centroderecha. El Congreso le aplicó la figura de la vacancia por su implicación en el caso Odebrecht. En libertad provisonal a la espera de juicio.
  2. Martín Vizcarra. 62 años.Era vicepresidente de Kucynski y fue su sucesor para respetar el orden constitucional. Independiente, pero candidato de Peruanos por el Kambio. Ejerció del 23 de marzo de 2018 al 9 de noviembre de 2020. Lo destituyó el Congreso por cargos de corrupción. Cumple 14 años de condena en la prisión de Barbadillo.
  3. Manuel Merino. 69 años. Como presidente del Congreso le tocó asumir tras la dimisión forzada de Vizcarra. Ejerció del 10 al 15 de noviembre de 2020. Líder de Acción Popular, de centroderecha. Ante las propestas sociales, dimitió del cargo a los cinco días. 
  4. Francisco Sagasti. 81 años. Sucedió a Merino como presidente del Congreso y a los 5 días, tras la renuncia, como presidente siguiendo el orden constitucional. Líder del Partido Morado, centrista. Ejerció del 17 de noviembre de 2020 al 28 de julio de 2021. Terminó la legislatura de Kucynski y pasó la banda presidencial al ganador de las elecciones de 2021, Pedro Castillo.
  5. Pedro Castillo. 56 años. Ganó las elecciones del 2021 en segunda vuelta frente a Keiko Fujimori. Líder de Perú Libre, de izquierda. Ejerció del 28 de julio de 2021 hasta el 7 de diciembre de 2022. El Congreso le aplicó la vacancia constitucional tras su intento de autogolpe de Estado. Cumple 11 años de condena en Barbadillo por conspiración para la rebelión.
  6. Dina Boluarte. Era la vicepresidenta de Castillo y asumió tras su cese. Militante de Perú Libre, partido del que fue expulsada en 2022. Ejerció del 7 de diciembre de 2022 al 10 de octubre del 2025. Fue la primera mujer jefa de Estado de Perú. Se le aplicó la vacancia constitucional por “permanente incapacidad moral”. 
  7. José Jerí. Era el presidente del Congreso y le tocó suceder a Dina Boluarte. Líder del partido Somos Perú, de derechas. Ejerció del 10 de octubre de 2025 al 17 de febrero de 2026. Destituido por el Congreso entre acusaciones de corrupción y tráfico de influencias.
  8. José María Balcázar. 83 años. Asumió tras Jerí por su condición de presidente del Congreso. De Perú Libre, el mismo parttido de Castillo, de izquierdas. Debería conducir el país a las elecciones de abril y junio y ceder el poder al candidato ganador el próximo 28 de julio.

Lo primero que hizo Balcázar tras recibir la banda de jefe de Estado fue romper con su partido. Lo segundo fue nombrar a Soto y lo tercero, negar que fuera a conceder un indulto a su correligionario Castillo, condenado por el autogolpe de Estado que intentó dar en 2022 para eludir el control de un Congreso sin mayorías, dominado por grupos de derechas, entre ellos el liderado por Keiko Fujimori, la hija del dictador, que intentaba por tercera vez destituirlo en año y medio de mandato.

La grave inestabilidad política de Perú se explica por el uso sistemático de la cláusula de vacancia presidencial, que permite a los diputados de la única cámara relevar al máximo mandatario por incapacidad moral permanente.

“En 2018 se abrió la caja de Pandora, y el Congreso empezó a entrar en una lógica de ‘mercado persa’, de intercambio de intereses. La figura de la vacancia, que era extraordinaria, se recuperó para echar a Pedro Pablo Kuczynski”, reflexiona Jorge Morel, director general del independiente Instituto de Estudios Peruanos (IEP), que también realiza encuestas electorales.

En 2018 se abrió la caja de Pandora, y el Congreso empezó a entrar en una lógica de ‘mercado persa’, de intercambio de intereses”

Jorge Morel

Director general del Instituto de Estudios Peruanos

El otro gran factor que explica la grave inestabilidad de Perú es la fragilidad de los partidos políticos y la fragmentación del parlamento. En las próximas elecciones presidenciales hay hasta 35 candidatos

“Se intentó poner control, pero los partidos burlaban las medidas, si les pedían un millón de firmas, las falsificaban”, explica Morel. El politólogo añade: “Los partidos en Perú son vistos como empresas particulares, no están muy atados por ideologías, y hacen campañas como si vendieran un producto”.

Contrastes

Pese a la política disfuncional, la economía sigue creciendo pero la violencia y la inseguridad se han disparado

Con este panorama, una veintena de candidatos a la presidencia no llegan ni al 1% de intención de voto. El líder de las encuestas es Rafael López Aliaga, ultraconservador que busca el apoyo de Trump pero que se niega a tocar las concesiones otorgadas a China como la del puerto de Chancay. Aliaga, del Opus Dei, solo llega al 13% de intención de voto, por encima del 7% de Keiko Fujimori. Los indecisos llegan al 40%.

En los comicios de 2021 Pedro Castillo era el quinto en las encuestas y acabó ganando. Los peruanos ignoran si puede repetirse la historia. Se desconoce a dónde irá a parar el voto de los jóvenes de la generación Z que salieron a la calle en 2024 para protestar contra la delincuencia y la precariedad laboral.

Barbadillo

Una cárcel única con solo cuatro reos, todos ellos expresidentes

El penal de Barbadillo, a unos 20 kilómetros del Palacio de Gobierno de Lima, que se levantó en la antigua residencia del conquistador Francisco Pizarro, es una cárcel única. Solo tiene cuatro reos, pero todos ellos son expresidentes de Perú.
Los 800 metros cuadrados de esta prisión sin celdas ni barrotes que se construyó para alojar a Alberto Fujimori durante 16 años (2007-2023) se están quedando cortos para garantizar que cada reo tenga tres ambientes, un dormitorio, un comedor y un cuarto de baño, además de acceso a los jardines. El centro penitenciario está formado por dos pabellones. En uno viven frente a frente Ollanta Humala (2011-16), condenado en 2017 a 15 años por lavado de activos, con Martín Vizcarra (2018-20), el último en llegar el año pasado, sentenciado a 14 años por varios delitos. Ambos comparten un patio, al igual que hacen en el otro módulo Pedro Castillo (2021-22), que ingresó tras su autogolpe de Estado, y Alejandro Toledo (2001-06), condenado a 20 años por un caso de corrupción. Aunque ya no pueden abrir y cerrar la puerta del penal como hacía Fujimori, llevan una vida privilegiada con televisor y un horario de visitas amplio.

Todos los postulantes prometen mano dura con la violencia. Bukele es el héroe en Perú porque la grave inestabilidad política no ha hundido la economía, pero sí ha disparado la inseguridad ciudadana. Perú ha crecido en 2025 un 3,4%, ha aumentado su superávit en la balanza comercial, tiene sólidas reservas en monedas fuertes y su deuda es del 32%, una de las más bajas del continente.

Pero el crimen crece sin que funcionen las medidas para controlarlo, que muchas veces se quedan sin aprobar. Y el sillón presidencial es una silla eléctrica que el Congreso activa a su antojo.

David Dusster Sánchez

Periodista, reportero y viajero. Redactor jefe de Narrativas Visuales de ‘La Vanguardia’. Profesor asociado del máster de periodismo BCN-NY de la UB. Premio Unicef (2001), Premi del Consell de Benestar Social (2002) y Premio Tiflos (2010)

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