La Fiscalía de Bolivia ha emitido una orden de captura contra el expresidente comunista Evo Morales, al que acusa de la presunta comisión de los delitos de "alzamientos armados contra la seguridad y soberanía del Estado, terrorismo, atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos" en relación con el caso abierto por las protestas violentas que él mismo instigó en los meses de mayo y junio con el objetivo de sacar del Gobierno a Rodrigo Paz, jefe del Ejecutivo desde hace apenas ocho meses.
🔴 #NoticiasAhora | La Fiscalía de Bolivia ordenó la aprehensión del expresidente Evo Morales. Se le acusa de terrorismo, alzamiento armado e instigación pública a delinquir por su presunta vinculación con las protestas y bloqueos de vías ocurridos recientemente.
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— VPItv (@VPITV) July 29, 2026Miles de partidarios del líder cocalero se echaron a la calle para parar el país. Y lo consiguieron durante siete semanas. Un tiempo en el que los bloqueos de las carreteras impidieron la distribución regular de productos de primera necesidad, provocando caos y desabastecimiento. Ni siquiera se pudo llevar oxígeno a los hospitales. Una situación que provocó la muerte de al menos 16 personas, 13 de ellas por no recibir atención médica a tiempo debido a las barricadas que mantenían las vías de acceso a los centros hospitalarios cortadas.
Los líderes cívicos de Santa Cruz, la región más poblada de Bolivia, presentaron una denuncia por estos hechos en el mes de julio. Acción legal a la que posteriormente se sumó el ministro del Interior boliviano, Marco Antonio Oviedo, y que también afecta al máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Marco Argollo, y al principal líder de los campesinos de La Paz, Vicente Salazar, que se encuentra en prisión preventiva desde el 6 de julio por otra investigación relacionada con las protestas.
La reacción de Morales
Lejos de achantarse, Evo Morales ha desafiado a la justicia boliviana. "No nos van a intimidar", ha asegurado desde su perfil en X. "Hoy el Gobierno emite una nueva orden de aprehensión en mi contra, acusándome de supuestos delitos de terrorismo y alzamiento armado", comienza la publicación. "Buscan responsabilizarnos de las movilizaciones sociales para ocultar el verdadero drama que vive Bolivia: una profunda crisis económica y social, fruto de un modelo que ha abandonado al pueblo y protege la corrupción", se ha atrevido a decir el líder cocalero con la trayectoria que tiene a sus espaldas.
Hoy el gobierno emite una nueva orden de aprehensión en mi contra, acusándome de supuestos delitos de terrorismo y alzamiento armado. Buscan responsabilizarnos de las movilizaciones sociales para ocultar el verdadero drama que vive Bolivia: una profunda crisis económica y social,…
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) July 29, 2026"Nuestra posición siempre ha sido clara: estamos del lado de quienes sufren el ajuste, la escasez de combustible, el alza del costo de vida, la inseguridad y el avance del narcotráfico", ha añadido. "Con procesos y persecución política no resolverán los problemas que ellos mismos han provocado", ha afirmado quien fuera presidente de Bolivia entre 2006 y 2019. "Seguiremos luchando junto al pueblo, como lo hemos hecho siempre, con la convicción de que Bolivia merece un camino distinto: el de la dignidad, la soberanía, la justicia social y la recuperación de la esperanza para todas y todos".
Se siente impune
Evo Morales acumula múltiples acusaciones penales y dos órdenes de aprehensión vigentes en su contra. La primera fue por los delitos de trata de personas y estupro (acceso carnal con un menor de más de 14 años). Según la denuncia, el líder cocalero incluso habría tenido un hijo con la víctima, que tenía 15 años cuando se quedó embarazada y fue entregada por sus propias padres al entonces presidente de Bolivia a cambio de "favores".
El 11 de mayo fue declarado en rebeldía por no presentarse ante el Tribunal Departamental de Tarija, donde debía comenzar el juicio oral en su contra por estos hechos. Refugiado en el Trópico de Cochabamba, bastión político de Morales y una de las principales zonas productoras de hoja de coca en el país, eludió la acción de la justicia y desarrolló su macabro plan de los bloqueos, para regresar al poder y librarse de la cárcel.
Es intocable, o eso pretende demostrar. Hace sólo unos días difundía un vídeo en el que aparece circulando con normalidad con un vehículo, sin que nadie se extrañe. De hecho, para en un control de la Policía rural sin mayor problema. Saluda a los agentes, conversa con ellos sobre la situación del país y la carestía de la gasolina, hace un par de comentarios jocosos y estos le estrechan la mano y le dejan pasar.

Hace 2 días
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