
Santa Bárbara Sistemas ha anunciado este lunes que recurrirá en un plazo de un mes ante el Tribunal Supremo la adjudicación de los contratos de artillería a Indra y Escribano del pasado mes de diciembre por un valor de 7.200 millones de euros, si no logra un acuerdo en este tiempo. La filial de la estadounidense General Dynamics asegura que la UTE adjudicataria no tiene la “capacidad ahora mismo para desarrollar la tecnología”, cuando Santa Bárbara ya está fabricando este tipo de artillería. La dirección de la compañía argumenta que se ha visto obligada a esta actuación ante la falta de resultados de las tentativas de diálogo.
“No es una situación deseable para la empresa. Pero sí es verdad que se nos lleva en cierto momento a ser la única opción para poder seguir teniendo la opción de participar en estos programas”, ha señalado el director general de la empresa, Alejandro Page, en un encuentro con la prensa. “Se ha intentado todo para llegar a un punto de entendimiento. Estamos intentando trabajar para conseguir que se solucione la situación, y si no, el proceso va a seguir adelante”, ha añadido.
La empresa ya había interpuesto un recurso solicitando medidas cautelares contra los 3.000 millones de euros en préstamos al cero por cero concedidos a Indra y Escribano, adjudicados para prefinanciar los dos contratos en el centro de la disputa, que suman un valor 7.200 millones de euros: el primero, de artillería sobre ruedas, por un valor 2.686 millones de euros y el segundo, de artillería sobre cadenas, por 4.553 millones de euros. Este recurso se encuentra actualmente en periodo de alegaciones.
El principal argumento de la empresa es que dispone de la tecnología necesaria para los contratos adjudicados pero que en ningún momento se les ha invitado a participar en el proceso. Así, recuerda que presentó sus nuevos sistemas de artillería sobre cadenas Némesis y sobre ruedas Piranha 10x10 en la Feria Internacional de Defensa FEINDEF en 2025 y que incluso se realizaron pruebas con la participación del ejército.
“Ya en la primera mitad del año, se habla con el ejército, con todos los interesados, hay interés, pero seguimos sin saber si hay un programa. A la empresa en ningún momento se le invita o se le comunica que va a haber un programa”, ha indicado Page. Por ello, presentaron en junio de 2025 ya un plan industrial en ese sentido. En julio se dirigieron a la Secretaría de Estado, indicando que tenían unos sistemas de artillería que podía cumplir con los requisitos de un futuro plan de artillería que ya se sabía que se iba a anunciar. “Si luego se ve el Real Decreto, enumeramos uno por uno todos los requisitos. De hecho, muchos de los requisitos están basados en nuestros sistemas”, ha valorado Page.
“La adjudicación viene a decir que la UTE es la única con capacidad para ejecutar este sistema, pero la única no es”, ha resumido. “Con tiempo y dinero, cualquier empresa puede generar esa capacidad”, ha valorado.
Por último, el directivo ha defendido la voluntad de diálogo de la empresa. “Somos de los pocos países que pueden hacer artillería autopropulsada. Empezamos a hablar con Indra, les hemos hecho propuestas específicas en un ambiente de colaboración, pero no hemos recibido respuesta”, ha lamentado. “No estamos diciendo que Indra tenga que desaparecer de Asturias, por ejemplo. Lo que no queremos es desaparecer nosotros. Estamos por la coexistencia”, ha añadido. “Ahora que hay dinero y se puede invertir realmente en la industria española, lo que queremos es que no se nos deje fuera en algo en que evidentemente podemos jugar un papel muy importante”, ha concluido.

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