Todo a la vez en Barcelona

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Una larga secuencia de siglos y azares precede nuestra existencia hasta determinar el lugar de nacimiento, así que no hay mérito que atribuirse al desenlace, sino rendido agradecimiento si de entre todas las ciudades del mundo te cae en suerte Barcelona. Si nos quejamos de nuestra ciudad es porque estamos poco en otras. Lo nuestro es vicio. Que se me entienda. No hablo aquí de crisis de la vivienda o de gentrificación, ahí me encontrarán en las barricadas (es un decir, todo es de boquilla, que uno es de Barcelona), me refiero a vivir aquí, entre el mar y las montañas de Montjuïc y el Tibidabo (responsables de que nuestra querida urbe tenga las medidas perfectas, ni muy grandes ni muy pequeñas), comer bien si conoces los restaurantes adecuados (muy a favor del 'Manual d’autodefensa de la cuina catalana' de Jordi Vilà, más escudella y menos ramen) y disfrutar de mapas de frío y calor tolerables, amén de no sufrir guerras o hambruna, que a veces nos olvidamos de cómo está el mundo.

Esta semana, todo a la vez en todas partes, Rosalía, diosa local e internacional, tocaba en el Palau Sant Jordi; las fuerzas políticas del mundo autodenominadas progresistas (mejor esas que las opuestas) se reunían en la ciudad; el BCN Film Fest nos permitía ver y escuchar de cerca a Willem Dafoe y sus sabias reflexiones, y, para postre, los aficionados al tenis tenían la oportunidad de ver a los mejores jugadores del mundo en el trofeo Conde de Godó.

Arthur Fils cumple con la tradición y se lanza a la piscina del RCTB junto a un grupo de recogepelotas 

Arthur Fils cumple con la tradición y se lanza a la piscina del RCTB junto a un grupo de recogepelotas Xavier Cervera

El ganador de esta edición ha sido inesperado debido a la lesión de Carlos Alcaraz. La final enfrenta a Arthur Fils y Andréi Rublev, y gana el primero, más fuerte de cabeza y piernas. Suele pasar en deportes individuales, y al ruso siempre le sobraron pensamientos negativos, léase acordarse del punto perdido antes de afrontar el siguiente, romper una raqueta y chutar una bola que se pierde por una de las bocas de la grada. Al acabar, uno y otro tenistas afirman bajo el sol primaveral que Barcelona es uno de los torneos que más disfrutan de todo el circuito. Y uno, como barcelonés, cree que lo dicen de verdad.

(Y esta semana, Sant Jordi).

Joan Josep Pallàs

Redactor Jefe de Deportes de La Vanguardia. Antes subdirector de Mundo Deportivo. Colaborador habitual en medios como RAC1, Esport3 (TV3) y Catalunya Ràdio. Autor del libro 'Jugada personal'.

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