Un inglés en el paraíso

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Un viejo chiste dice que en el infierno la policía es alemana, los ingenieros franceses, los organizadores italianos, los amantes suizos y los cocineros ingleses. Mientras que en el paraíso los franceses se encargan de la cocina, los alemanes de la ingeniería, los suizos de la organización, los italianos de las artes del amor y la seducción, y los ingleses, de la ley y orden.

En una variación sobre el mismo tema, en el infierno la policía es el ICE de Trump, Mark Rutte es secretario general de la OTAN, y los españoles son árbitros de fútbol, se ocupan del VAR y la gestión de los ferrocarriles. Y en el cielo han arrebatado los fogones a los franceses, y los ingleses son en el cielo entrenadores de la NFL. El londinense Aden Durde (46 años), coordinador defensivo de los Seattle Seahawks, es el primer técnico extranjero que gana la Super Bowl, hazaña tras la cual se envolvió en la bandera de la Union Jack en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California). El suyo es un viaje tan sorprendente como improbable.

Hijo de una madre soltera, creció en los suburbios del norte de Londres siguiendo al West Ham y a los Bears

Hijo de una madre soltera, Durde se crió en el condado de Middlesex, en los suburbios del norte de Londres, como hincha del West Ham. Pero siendo un niño empezó a ver los partidos de fútbol americano que daba el canal 4 de la televisión inglesa (antes de que hubiera Internet y existiera el concepto de streaming ), cambió el soccer por la NFL y decidió que su equipo eran los Chicago Bears tras ver en acción a Richard Dent y Mike Singletary. Se levantaba a las seis de la mañana para que su entrenador lo llevara en coche dos horas de ida y otras dos de vuelta a practicar en el Finsbury Park de la capital.

Bien dotado físicamente (1,82m de altura y 108 kilos), empezó comolinebacker de los London Olympians, saltando el charco para ir a los Carolina Panthers y a los Kansas City Chiefs como parte de un programa de “desarrollo internacional” que ha aportado setenta no norteamericanos a la NFL, de los cuales 22 tienen contrato en vigor (entre ellos el australiano Jordan Mailata, ganador de la Super Bowl del año pasado con Filadelfia).

Se dio cuenta de que no era lo suficientemente bueno para hacer carrera de jugador en EE.UU., pero se recicló como técnico. Empezó su periplo de becario en los Dallas Cowboys, equipo al que regresó más tarde (ya entrenador hecho y derecho) a las órdenes de Jason Garrett, después de una escala en Atlanta para aprender de Dan Quinn (ahora al frente de los Washington Commanders). En Seattle lleva dos temporadas, y ha conseguido que su defensa haya pasado de la número treinta a la número seis de la liga en valoración, y haya sido la que menos puntos ha concedido (17,2 por partido).

El head coach Mike McDonald se encarga de diseñar las jugadas y decidir cuáles se hacen, mientras que Durde se ocupa de la implementación y del desarrollo individual de los defensas. Gran motivador detrás de su aire humilde y tranquilo, tiene el cariño y el respeto de figuras como el safety Coby Bryant y el c ornerback Devon Whiterspoon, dos de las estrellas defensivas de la NFL. Micah Parsons le da el crédito de sus catorce sacks en el 2023.

Los Falcons y los Cleveland Browns le han entrevistado como candidato a entrenador principal, pero finalmente han optado por otros, y se especula que Klint Kubiak está interesado en llevárselo como coordinador defensivo a los Raiders de Las Vegas. Por ahora parece sin embargo que Durde se va a quedar al menos un año más en Seattle (donde llueve tanto o más que en Londres), y que seguirá fascinando a los defensas de los Seahawks dándoles instrucciones en un inglés con acento cockney, que es una de las lenguas oficiales que se hablan en el paraíso (la solicitud del catalán está pendiente de trámite).

Rafael Ramos

Abogado y periodista. Corresponsal de 'La Vanguardia' en Washington entre 1977 y 1994, y en Londres desde 1994.

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