Una gran multa, una protesta y un farol están detrás del 'giro' de Irán para ir al Mundial de Estados Unidos

Hace 2 días 2

La participación de Irán en el Mundial de Fútbol que se celebra desde junio en México, Canadá y, especialmente, Estados Unidos, sigue pendiendo de un hilo, pero hay más opciones de que finalmente el país epicentro de la guerra sí esté presente en la gran cita futbolística del año. Así, desde hace semanas, lo piensan en Irak, otro de los territorios que viven en vilo las explosiones de conflictos en Oriente Próximo y que, además, se juega su participación en el Mundial en una repesca que puede quedar afectada si finalmente Irán renuncia.

Hace una semana, el ministro de Deportes de Irán, Ahman Donyamali, declaró que su país no iría al Mundial. Fue tajante. “Después de que el gobierno corrupto mató a nuestro líder, no hay condiciones que nos permitan participar en el Mundial”, dijo en DPA, y añadió: “Considerando las acciones maliciosas llevadas a cabo contra Irán, nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses, y miles de nuestros ciudadanos han muerto. Por lo tanto, definitivamente no tenemos posibilidad de tal participación”. Los países que mejor conocen el funcionamiento del deporte en Irán lo vieron como un farol.

Esta semana el discurso ya ha cambiado. Irán, dando la razón a los pensamientos de Irak, ha pedido jugar en México y no pisar Estados Unidos (están programados dos partidos en Seattle y Los Ángeles).  El secretario general de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC, por sus siglas en inglés), Windsor John, ha dejado claro que el organismo que debe decidir es la federación de fútbol y “en ningún momento se ha negado a ir”. Ese cambio de sede es algo en lo que deberá pensar la FIFA y que cuenta con tres profundos razonamientos, aunque alterar ahora calendarios se antoja imposible.

Los cambios en el discurso de Irán

Del “no tenemos posibilidad de participar” al “la federación no se ha negado a ir”

Tal y como apuntan fuentes del Ministerio de Deportes de Irak, la renuncia al Mundial supondría una elevada multa económica para Irán, ahora mismo un torpedo más a su delicada situación, y que le impediría participar en el futuro en otro tipo de competiciones similares. La selección nacional está formada por jugadores que participan en la liga iraní y por un gran grueso que lo hace en otras ligas foráneas, mientras se intenta buscar una solución para que puedan mantener su actividad y preparar el Mundial en las mejores condiciones.

El segundo aspecto es la reivindicación del país. No hay mejor manera de poder explicarse al mundo que en un acontecimiento como el Mundial, con el foco que generarán si además el conflicto se alarga  meses y se enquista con el control del petróleo del país de fondo.  

El tercer aspecto son los visados. Irán ya no acudió al sorteo del Mundial en diciembre porque Estados Unidos vetó a varios miembros de su federación al no dejarles entrar en el país. Por eso mismo, quieren trasladarse a México, donde no tendrían ese tipo de problemas. La FIFA debe trabajar ahora para intentar garantizarle a Irán que podrá acudir con todos sus jugadores, el staff y directivos del país, de lo contrario volverían a surgir los problemas. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, declaró en su última intervención que “no podían asegurar la seguridad de nadie”.

Precisamente, Irak volará el día 20 desde Ahmad (Jordania) a México después de superar los trámites y visados requeridos con la ayuda de la FIFA. El día 31 se jugarán su histórico pase al Mundial ante el ganador de Surinam y Bolivia. En un primer momento, pidieron poder jugar esta eliminatoria semanas antes del comienzo del Mundial para ahorrarse dos veces el viaje y los trámites en una situación ahora mismo efervescente en Oriente Próximo, pero la FIFA no accedió a estos cambios.

En caso de que Irán renuncie, Irak podría salir beneficiada, pero nadie en el país vecino cree eso. Siempre lo vieron como un farol. Ahora la diplomacia hará todo lo posible porque Irán pueda estar en el Mundial, evitar la multa y las consecuencias, reivindicarse a su manera y evitar conflictos.

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