Vinicius baila sobre las brasas y el Real Madrid arrolla al Mónaco

Hace 2 horas 1

Al final, el Bernabéu quería lo de siempre y resulta que lo de siempre también es lo que querían los futbolistas del Real Madrid, que trituró con seis goles a un Mónaco bastante inofensivo, perdido en su Liga, desguazado en Chamartín. Vinicius buscaba volver sentir que es capaz de volar y deshacer defensas. Y volvió a hacerlo. Con una grada más calmada y su insistencia clásica despachó un tanto y dos asistencias. También volvió a probar el gol Bellingham, que le dio pie a responder a los rumores sobre su vida nocturna haciendo como que bebía copiosamente al celebrar. Incluso Mastantuono se reencontró con la red en una victoria que deja al Madrid muy cerca de terminar la liguilla entre los ocho primeros, a falta de su visita al Benfica el miércoles que viene.

RMAReal Madrid

6

Thibaut Courtois, Raúl Asencio (Dani Ceballos, min. 45), Dean Huijsen, Federico Valverde (Dani Meso, min. 82), Eduardo Camavinga (Fran García, min. 76), Arda Güler (Dani Carvajal, min. 76), Aurélien Tchouaméni, Jude Bellingham, Kylian Mbappé, Franco Mastantuono (Gonzalo García, min. 70) y Vinícius Júnior

MONMónaco

1

Philipp Köhn, Vanderson (Kassoum Ouattara, min. 60), Eric Dier, Thilo Kehrer, Caio Henrique, Aleksandr Golovin (Lucas Michal, min. 83), Maghnes Akliouche, Denis Zakaria (Aladji Bamba, min. 72), Jordan Teze, Ansu Fati (Mamadou Coulibaly, min. 60) y Folarin Balogun (George Ilenikhena, min. 72)

Goles 1-0 min. 4: Kylian Mbappe. 2-0 min. 25: Kylian Mbappe. 3-0 min. 50: Franco Mastantuono. 4-0 min. 54: Thilo Kehrer. 5-0 min. 62: Vinicius Junior. 5-1 min. 71: Jordan Teze. 6-1 min. 79: Jude Bellingham

Arbitro Espen Eskås

Tarjetas amarillas Zakaria (min. 32), Jude Bellingham (min. 43)

Todo resulta más sencillo con el viento a favor, y sin demasiada resistencia. Vira la corriente y arrastra con ella hasta los pitos, atronadores el sábado, espolvoreados esta vez por la grada al comienzo, otra vez apuntando a Vinicius. Pero el gol gobierna todo y apareció tan pronto que a los cinco minutos daba la impresión de que el Bernabéu contemplaba un mundo nuevo. Y en parte lo era. El Madrid se lanzó a un comienzo de alta energía que asustó al Mónaco. Se activó Mbappé en la persecución de los defensas de su viejo club y a su estela toda la manada, lanzada en ataque por Mastantuono.

Fue una pequeña eclosión del prometedor argentino, algo muy esperado en La Castellana. Caio Henrique no entendía lo que estaba sucediendo por su banda. Mastantuono alcanzaba el área cada vez que se lo proponía y en uno de esos asaltos encontró entre tres rivales a Valverde, que se giró y le dejó la pelota a Mbappé. A partir de ahí, no fue nuevo: Mbappé marcó. Con el gol, el francés terminó de aliviar la tensión acumulada que había empezado a despejar con sus palabras de la víspera.

Todo parecía más ligero. Hasta el balón le corría más al Madrid que otras noches. Sin la protesta continua del sábado, las cabezas de los futbolistas se conducían con mayor claridad. Vinicius se encontró en el área y cruzó demasiado el disparo. Mastantuono enlazó de tacón con Valverde y también tiró fuera.

El Mónaco solo aparecía en los tramos en los que el Real levantaba el pie y regresaba a esa versión lánguida con la que desesperaba a Xabi Alonso. En realidad, antes todo era también bastante sencillo. Durante esos vahídos, Ansu Fati se quedó a un palmo de rematar muy cerca de Courtois; Teze pegó un derechazo a la escuadra y Akliouche probó una volea con bote que alcanzó el portero belga.

Pero el equipo francés había comparecido con un arsenal muy escaso, una carrocería liviana que ni se encastillaba atrás ni apenas arañaba arriba. El Madrid recuperaba el aire y la intención, hilaba tres pases fulgurantes (solo así, claro) y le pegaba otro bocado al Mónaco. Vinicius hizo una pared con Camavinga, que prolongó con una ruleta a Güler, y el turco eliminó cualquier oposición con un pase filtrado de primeras a la carrera de Vinicius. El brasileño, ya sin pitos, desenvainó el exterior y le dejó la pelota a Mbappé para que la empujara.

El brasileño se iba afinando con el paso de la noche. Cada vez le huía menos el balón cuando se aventuraba con el tercer regate. Poco a poco iba haciendo las paces consigo mismo e incluso con la grada. Lo hizo como siempre ha hecho todo en el Madrid: insistía, insistía, insistía. Le encontraron en una carrera por el centro, se deshizo de un rival con una frenada-regate, se giró, amagó un tiro y asistió a Mastantuono. Y siguió percutiendo por la izquierda, primero la pesadilla de Vanderson y después, la de Ouattara. Se reconocía de nuevo, y le reconocían. Volvió a desenfundar el exterior para cruzar un centro al área y Kehrer, convencido de que de ahí solo podía salir un gol de alguien a su espalda, acabó marcando en propia. No contará como asistencia de Vinicius, pero lo pareció.

El brasileño siguió. La noche del regreso a un pasado algo más feliz no estaba completa sin un gol. Y también lo marcó. Hasta Bellingham volvió a escuchar su vieja canción, el Hey Jude. El inglés anotó el sexto tras dejar sentado al portero con un regate. Y se desahogó. Como Vinicius. Como el Bernabéu. Como el Madrid, que después de las turbulencias ve el camino despejado a los octavos.

Clasificación

Clasificación PT PJ PG PE PP
1

ARS

21 7 7 0 0
2

RMA

15 7 5 0 2
3

BAY

15 6 5 0 1
4

TOT

14 7 4 2 1
5

PSG

13 7 4 1 2
Clasificación PT PJ PG PE PP
18

GAL

9 6 3 0 3
19

BLE

9 7 2 3 2
20

MON

9 7 2 3 2
21

PSV

8 6 2 2 2
22

OLY

8 7 2 2 3
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