Argentina - Camerún; el partido inaugural más loco en Italia 90

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El estadio de San Siro en Milan lucía esplendoroso. La organización de Italia 90 se había encargado de promocionar su Mundial como "el torneo de la era moderna". Así de esa manera tan pomposa llegó el campeonato que luego resultó ser el de peor fútbol de los últimos tiempos. Aquel viernes 8 de junio, Argentina y Camerún se disponían a jugar el partido inaugural, uno de los más locos de la historia de los Mundiales.

Argentina llegaba como campeona del mundo, cuando la selección defensora del título jugaba el partido inaugural y no jugaba torneo de clasificación. La FIFA le otorgaba plaza directa, algo que cambió a partir del Mundial 2006, donde Brasil, como campeona, sí tuvo que jugar clasificatorio. La selección dirigida por Carlos Salvador Bilardo llegaba como gran favorita a ese choque ante la semidesconocida Camerún que, sin embargo, sorprendió en aquel Mundial, llegando a los cuartos de final donde perdió ante Inglaterra en la prórroga.

La Albiceleste llegaba con poca preparación y malos resultados. Habían estado casi un año sin anotar un gol (mayo 1989-marzo 1990) y no era la forma adecuada. Además Bilardo tenía la preocupación del estado de salud de Diego Armando Maradona, con dolor en el pie y duda para ese primer encuentro. Al final, el astro argentino jugó pero la selección no se encontraba cómoda. Dicen algunos por la hora del partido, la seis de la tarde, y por el calor reinante en Milan.

Todo estos factores se unieron para que una de las mayores sorpresas de siempre se produjera. Un gol de Omam Biyik, mediada la segunda parte, situaba el 0-1 en el marcador. Camerún ya jugaba con un hombre menos por la expulsión de Kamá Biyik pero jugaría quince minutos con dos menos por la nueva expulsión, esta vez de Massing, por una entrada criminal a Caniggia en la que el jugador africano llegó a perder la bota por la violencia del impacto. Ni aún así fue capaz Argentina ni siquiera de empatar el partido.

La victoria de Camerún dificultaba mucho el pase de la actual campeona a la siguiente fase. Un partido crucial con la Unión Soviética, tres días después, ponía contra las cuerdas al combinado de Bilardo que logró vencer el envite aunque perdió para todo el Mundial al portero Nery Pumpido por una rotura de tibia y peroné.

Argentina y Rumania empataron en el último encuentro y la selección albiceleste pasó como una de las mejores terceras de grupo. El resto es historia. La supervivencia ante Brasil con aquel toque de un Maradona lesionado y el gol de Caniggia, los penaltis ante Yugoslavia e Italia y la aparición estelar del portero suplente, titular a partir del segundo día, Sergio Goycoechea, héroe en las dos tandas. Hasta el 8 de julio, justo un mes después de comenzar, con la final perdida ante Alemania.

Aquel partido inaugural se recuerda como uno de los más ásperos y el que trajo la mayor sorpresa. Esta noche México y Sudáfrica inauguran este Mundial, el más largo de todos los tiempos. Es el mismo partido con el que comenzó el Mundial de 2010, de grato recuerdo para España. Comienza el espectáculo

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