Así es el "China Zorrilla": el ferry eléctrico para 2.100 pasajeros y 225 vehículos

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El Hull 096, construido por el astillero INCAT Tasmania en Hobart —Australia—, representa uno de los avances más relevantes en la electrificación del transporte marítimo de pasajeros. Se trata de un ferry de gran capacidad diseñado para operar sin combustibles fósiles y demostrar la viabilidad de rutas internacionales completamente eléctricas.

El buque, que operará bajo el nombre comercial "China Zorrilla" para Buquebus, cubrirá la conexión entre Buenos Aires y Colonia del Sacramento —Uruguay—, en el Río de la Plata. Está previsto que pueda completar travesías con una autonomía de aproximadamente 90 minutos por carga, ajustada a la distancia del trayecto.

Para su operación comercial se contempla la instalación de sistemas de carga rápida de 2x8 MW en corriente continua en ambos puertos, con tiempos de recarga estimados de alrededor de 40 minutos.

La embarcación tiene una eslora de 130 metros, está construida en aluminio ligero para reducir peso estructural y alcanza una velocidad operativa de hasta 25 nudos. Está diseñada para transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos, lo que la convierte en uno de los ferris eléctricos de mayor capacidad del mundo. El tonelaje bruto es de 14.058 toneladas, en una configuración optimizada para rutas cortas de alta demanda.

Un sistema eléctrico de más de 40 MWh

El núcleo tecnológico del Hull 096 es un sistema de almacenamiento energético de 41,2 MWh, considerado uno de los mayores instalados en un buque de estas características. Ese sistema está compuesto por 5.016 baterías de litio, con un peso conjunto aproximado de 250 toneladas, distribuidas en varias salas independientes para mejorar la seguridad operativa.

La energía se suministra a ocho motores eléctricos de 2.400 kW, conectados a un sistema de propulsión basado en ocho waterjets —tecnología versátil que utiliza agua a alta presión— Wärtsilä WXJ 1100, lo que permite una navegación eficiente y con alta maniobrabilidad.

El diseño del sistema de baterías incorpora medidas específicas de seguridad, con módulos independientes, ventilación individual y aislamiento entre celdas para evitar la propagación térmica en caso de incidencia. Durante las fases de pruebas, el buque ha utilizado energía de origen renovable procedente de Tasmania, en su mayoría hidroeléctrica.

Lo que se ofrece al pasajero

El interior está formado por espacios amplios, modernos y silenciosos con hasta 3.000 metros cuadrados de áreas de recreación. Además, pueden disfrutar a bordo del freeshop más grande del mundo. El pasajero puede elegir entre tres clases de servicio con butacas ergonómicas de alto confort —turista, business y primera clase—, dispone de una gastronomía de primer nivel y de internet satelital de alta velocidad.

Existen dos ascensores que conectan todos los niveles, incluyendo bodegas de vehículos —un nuevo estándar en términos de accesibilidad—. La innovación tecnológica incorporada permite la reducción notable del ruido y las vibraciones aportando un mayor confort.

El proyecto ha sido descrito por el director ejecutivo de Incat, Stephen Casey, como un "laboratorio flotante", destinado a evaluar en condiciones reales el rendimiento, la fiabilidad y la viabilidad económica de los grandes buques eléctricos. Su objetivo es validar la escalabilidad de la propulsión eléctrica en transporte marítimo de pasajeros de alta capacidad.

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