Diagnóstico de la enfermedad del ‘president’ Salvador Illa: osteomielitis púbica, una infección bacteriana poco frecuente

Hace 21 horas 1

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, tiene una infección en la zona púbica, médicamente conocida como osteomielitis, y es esa la causa del episodio de pérdida de fuerza en las piernas que experimenta desde el pasado sábado, cuando fue internado de urgencia en Hospital de Vall d’Hebron. El director gerente del centro, Albert Salazar, ha comparecido en la tarde de este lunes junto a otros expertos para dar el parte médico del jefe del Govern, al que se le están administrando antibióticos y se espera que esté de baja al menos dos semanas. La responsable de la infección es la bacteria Streptococcus dysgalactiae, que usualmente se encuentra en el tracto digestivo.

El president ha hecho una evolución favorable”, ha explicado Salazar en la rueda de prensa. “Tanto el dolor como la movilidad de las extremidades inferiores han experimentado una evolución muy positiva”, ha añadido. El médico ha explicado que el hecho de que Illa sufriera un pico de fiebre el domingo en la noche dio la pista sobre la naturaleza infecciosa de la afectación. Se realizaron cultivos y pruebas de imágenes que confirmaron el diagnóstico este lunes. Aún así, se le ha recetado reposo y no se espera que vuelva pronto a su despacho.

Dolors Rodríguez, la jefa clínica del servicio de enfermedades infecciosas de Vall d’Hebron, ha explicado que la bacteria causante de la inflamación se encuentra usualmente en el tracto digestivo y no causa infecciones, de ahí la rareza del caso. De hecho, la púbica solo representa el 1% de las osteomielitis que se diagnostican, ha revelado. La doctora ha explicado que es posible que una condición previa haya facilitado que, por vía sanguínea, el Streptococcus dysgalactiae recalara en el músculo obturador de la pelvis y se generara el cuadro infeccioso.

Salazar ya había especulado con ese diagnóstico en la mañana de este lunes, durante una entrevista a El Matí de Catalunya Ràdio. El jefe del centro barcelonés, donde llegó Illa el pasado sábado, había asegurado que el jefe del Govern estaba a la espera de que se le realizaran algunas pruebas adicionales para poder concretar el diagnóstico, después que en un primer momento se le hicieran escáneres y resonancias para descartar los peores escenarios.

“Nos aseguraremos que siga clínicamente estable y sea más fácil acabarle de hacer las pruebas que tenemos que hacerle hoy [estando] en la zona de vigilancia”, había explicado Salazar, para justificar la estancia de Illa un día más en la UCI. El domingo, en una rueda de prensa, se había asegurado que posiblemente se le llevaría este lunes a planta.

Los médicos del centro habían anunciado el domingo que Illa, de 59 años, estaría al menos dos semanas hospitalizado. Pese al mensaje de normalidad enviado por el Govern, la actividad pública de los miembros del Ejecutivo catalán se ha ralentizado. Varias ruedas de prensa y actos de los consejeros han sido postergados. La ley del president de la Generalitat prevé explícitamente cómo hay que resolver una vacante en el máximo cargo del Govern y confiere sus funciones al vicepresidente o al conseller en cap,si los hubiera. Como no es el caso, será el responsable del Departamento de Presidencia, Albert Dalmau, quien asuma las funciones que no puede afrontar Illa como la de presidir este martes el Consell Executiu o someterse la próxima semana a la sesión de control del Govern en el Parlament.

Illa empezó a sentir un dolor en las piernas el viernes por la noche y, aunque el sábado intentó continuar con su actividad deportiva habitual —suele levantarse muy temprano para salir a correr, siempre que su agenda se lo permite—, las molestias le impidieron continuar con el entrenamiento. Elpresidentllegó a participar ese mismo día, a las 10.30, en una visita institucional al Ayuntamiento de Ascó (Tarragona), pero el dolor fue a más. Y empezó a presentar, además, de forma progresiva, una deficiencia motoray sensitiva en las piernas. El mismo sábado, Illa fue trasladado en una ambulancia del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) a las urgencias de Vall d’Hebron, donde llegó con un dolor agudo y empezaron a hacerle pruebas para descartar los cuadros más graves, como el ictus.

Leer el artículo completo