Doctrina Torrente y sentido común

Hace 2 días 4

El estreno de Torrente presidente , de Santiago Segura, llega en el momento adecuado para retratar las miserias políticas y mediáticas de la actualidad. Como sátira sulfúrica, la película adopta el lema de Joan Laporta –“Contra todo y contra todos”– para convertirse en una máquina de vender entradas. El motor del argumento es la apología de la de­sa­fección, una estrategia que, disfrazada de astracanada, se sitúa en el territorio, saturado hasta la náusea, de la antipolítica y el “todos son iguales”. El adictivo juego de acumular cameos famosos, aparte de equilibrar la cuenta de resultados de un producto no subvencionado, le asegura (no es un juego de palabras) al director una indulgencia mediática que, desde la extrema derecha a la izquierda más narcisista, espolea la curiosidad, tanto la sana como la enfermiza.

Meter en el mismo saco a Vito Quiles y Jordi Évole, ¿es un prodigio de sutileza autoparódica o una pirueta diabólica? En la Cope, Carlos Herrera, uno de los cameos de la película, celebra la victoria del PP en Castilla y León y subraya los valores del candidato. Recordémoslo: el PP ha ganado las elecciones con un líder que no pertenece a la élite de la polarización rabiosa. Alfonso Fernández Mañueco celebró su victoria sin ensañarse en la derrota de los adversarios, amparado por un lema de campaña –“Aquí, certezas”– que contrasta con las apelaciones a la ciencia ficción típicas del sector.

La frontera entre la sátira implacable y la apología de la antipolítica es fina

En Torrente presidente , Herrera interpreta al responsable de comunicación del partido Nox, una prueba irrefutable de que la ironía bien entendida empieza por uno mismo. Con una coherencia simétrica, el actor Javier Bardem aprovechó la visibilidad de la gala de los Oscar para lanzar una proclama que incluso los que no sabemos inglés entendimos: “ No to war and free Palestina ” (por cierto, siguen viento en popa las obras de la Llibrería Finestres Palestina, en la calle Verdi, especializada en la historia de Palestina).

'Torrente Presidente'

'Torrente Presidente'

El Oscar a la mejor dirección lo ganó Paul Thomas Anderson, que, al recibir la estatuilla, deseó que, en el futuro, nuestros hijos sepan actuar con más “sentido común y decencia” que como hemos actuado nosotros. Anderson debe ser un optimista, porque no hay demasiados síntomas de que la inercia económica, social y cultural vaya en esta esperanzadora dirección. La proclama de Anderson conecta con la afirmación del creador de dibujos animados Jacques Rouxel: “El sentido común es la cosa más compartida en el mundo... La estupidez también”.

No es la primera vez que una reconocida personalidad de EE.UU apela a estos valores. Joe Biden, el presidente al que acusaban de ser un zombi decrépito, dijo, al tomar posesión del cargo: “El pueblo americano se ha enfrentado a muchos retos, pero los superaremos. Los próximos cuatro años estarán dedicados a fortalecer la democracia. Mantendremos la decencia y el sentido común”. Pregunto: ¿vosotros diríais que la democracia, la decencia y el sentido común se están fortaleciendo?

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