El Espanyol empata en Middlesbrough con un ilusionante Marcos Fernández

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Redacción La Vanguardia

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Barcelona

01/08/2026 17:57 Actualizado 01/08/2026 18:07

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El Espanyol sigue invicto en esta pretemporada tras arrancar un empate (3-3) en su visita al estadio del Middlesbrough, en lo que fue su tercer empate consecutivo. El duelo dejó algunas lagunas en el juego blanquiazul, especialmente en defensa, pero también escribió un nombre ilusionante como el de Marcos Fernández, que firmó un gol y dio una asistencia.

Ante la proximidad del debut liguero, y a la espera de los ansiados refuerzos, era el de Riverside uno de esos amistosos que debía servir para calibrar el estado real del equipo perico, pero su puesta en escena tuvo mucho más de veraniega que de competitiva. De hecho, recién cumplidos los tres minutos de partido Lanshear, en un precioso cabezazo en plancha, había conseguido ya superar a Dmitrovic, pero el gol quedó invalidado por un fuera de juego que la televisión no acabó de aclarar. Los ingleses habían entrado mucho mejor en el partido y el balón rondaba el área blanquiazul peligrosamente. El Middlesbrough, de hecho, no tardaría en adelantarse, mediante el remate de Castledine, que culminó una buena combinación en la frontal, que afloró todos los problemas defensivos del Espanyol.

Aunque el dominio continuó siendo inglés, el Espanyol acertó a empatar en una jugada aislada que le dio mucho aire. La culminó Marcos Fernández, levantando la mano con fuerza como alternativa en ataque, con un derechazo que rozó la escuadra de Brynn. Aunque el empate dio alas al Espanyol, los de Manolo González toparon de bruces de nuevo con su fragilidad defensiva. Una circunstancia que aprovechó el incordio Whittaker a la media hora para firmar el segundo. Una acción en la que hubo de todo menos contundencia.

Pero fieles al espíritu del que intenta impregnarles Manolo González, los pericos pudieron igualar el marcador antes del descanso. Dolan aprovechó un pase preciso de Marcos Fernández para plantarse solo ante Brynn y batirle con un tiro raso.

Tan bien salió el Espanyol de vestuarios que Javi Hernández ponía por delante a los blanquiazules en apenas unos segundos. Pero incapaces de ofrecer una mínima seguridad defensiva, los de Manolo no tardaron en encajar el tercero, otro cabezazo casi a placer de Castledine. Quedaba mucho encuentro por delante pero ya no habría más goles. Ambos equipos se asentaron en el verde y las oportunidades escasearon hasta el pitido final./ Redacción

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