El Govern de Salvador Illa aprobó el proyecto de presupuestos para el 2026 el pasado 27 de febrero, en un Consell Executiu extraordinario. Fue un acto de firmeza del president ante el bloqueo de Esquerra por la imposibilidad de atar de antemano la cesión del IRPF a Catalunya. Esa decisión puede revertirse.
A estas horas, el PSC plantea a ERC una salida que pasaría por que el Govern retire antes del viernes los presupuestos del Parlament para renegociarlos con los republicanos y, en un mes volver a presentarlos, esta vez con el aval del partido de Oriol Junqueras. El objetivo es superar el bloqueo y ganar tiempo para dar continuidad a la legislatura.
Mientras tanto, el plan de Illa es solicitar un suplemento de crédito para poder superar las tensiones en las que pueden entrar las finanzas de la Generalitat en un pocas semanas, como advirtió ayer la consellera de Economia, Alícia Romero. “Si no hay presupuestos, tendremos problemas para pagar las nóminas a partir de mayo”, aseguró en rueda de prensa tras presentar la liquidación de las cuentas del año pasado.
Con esta decisión, el Ejecutivo socialista inicia la vía a la que ya tuvo que recurrir el año pasado, cuando ERC también se negó a negociar si siquiera los presupuestos, si bien favoreció la aprobación de unos suplementos de crédito de casi 4.000 millones de euros.
Los republicanos mantienen un calculado silencio público sobre las negociaciones
Este año, Romero calcula que en el caso de tener que activar de nuevo esta salida el Govern podría recurrir a entre 6.000 y 7.000 millones en suplementos de créditos, aunque siempre ha alertado de que esta vía plantea limitaciones y dejarían en el cajón 1.500 millones, que no se podrían utilizar.
Romero evidenció que la posibilidad de aprobar los presupuestos en verano también sería un problema. “Si vamos a junio, la situación se complica porque tendríamos dificultades para hacer algunos pagos y porque la ejecución se hace mucho más difícil”, explicó la consellera.
Los presupuestos catalanes, que cuentan con el apoyo de Comuns, pero no del principal aliado de investidura, Esquerra, han caído en un atolladero de difícil solución y el calendario apremia. El Parlament debe votar el viernes las enmiendas a la totalidad presentadas, entre ellas la de ERC. Si el Govern no actúa antes las cuentas decaerán y el Executiu de Illa se encontraría ante una situación de debilidad: sin presupuestos y con las relaciones con el principal aliado de investidura mermadas, lo que tarde o temprano podría desembocar en un elecciones anticipadas en Catalunya, de las que el president no quiere oír hablar.
La discusión sobre el IRPF no parece tener más recorrido en estos momentos, como confirmó el sábado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Pero ninguna de las dos partes está dispuesta a ceder. Illa no quiere perjudicar las aspiraciones del PSOE en las próximas contiendas electorales por este asunto, ni alimentar a la derecha en un escenario de inestabilidad global, y ERC no está dispuesta a dar diluir su demanda. Lo mejor en estos casos suele ser orillar el conflicto y es lo que persiguen los socialistas.
Los socialistas plantean superar el bloqueo renegociando las cuentas y aprobarlas antes de junio
Apelando a la situación internacional, en el PSC confiaban en convencer a ERC de “aparcar” su demanda sobre el IRPF a cambio de retirar los presupuestos, renegociarlos y aprobarlos antes de junio. Para entonces se habrá celebrado el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera, de donde deben salir las reformas legislativas asociadas al nuevo modelo de financiación para su convalidación en el Congreso, y ERC podría obtener las garantías que reclama. Pero el partido de Junqueras no acepta esta propuesta.
Los republicanos mantienen un calculado silencio público sobre las negociaciones. Quieren preservar la discreción y evitar que se expongan los movimientos que les pueden servir. Su posición es la misma: no se moverán en sus exigencias. Desde la formación republicana se quieren quitar la losa de la responsabilidad por lo que pase con las cuentas. Sostienen que fue el Govern quien se metió en un “callejón sin salida” al presentar los presupuestos sin avances en la delegación del IRPF ni, por ende, con el sí de sus 20 diputados.
ERC sigue firme, pues, en votar a favor de las enmiendas a la totalidad este viernes. Solo lo frenaría la retirada del proyecto presupuestario, que es la vía que ahora plantea el Govern. Eso sí, de cumplirse esta parte, el partido de Junqueras no prevé cambiar su hoja de ruta sobre el IRPF.
No es baladí que la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, apuntara en una entrevista que creía que habría presupuestos “pero no en abril” y sugiriera al Govern que los aprobara en junio. Se puede abrir este camino.
La Generalitat alerta de los problemas que habrá para pagar las nóminas a partir del mes de mayo
Illa no quiere convocar elecciones al entender que en un escenario internacional convulso “no es una buena idea”, como explicó el domingo en La Vanguardia. “Necesitamos estabilidad y presupuestos” reiteró ayer en la inauguración de la segunda fase de ampliación del hospital del Mar.
Pero si no es este año, el Govern tendrá difícil aprobar unas cuentas más adelante. En el 2027, se celebrarán las elecciones municipales y las generales, si el presidente Sánchez no decide adelantarlas.

Redactor de la sección de Política. En La Vanguardia desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URL

Calonge, 1998. Redactor de 'La Vanguardia' desde 2024. Licenciado en Periodismo por la Universitat Pompeu Fabra. Cubro la actualidad política catalana

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