Los trastornos digestivos ya no se explican únicamente por lo que ocurre en el estómago o el intestino. La quinta edición de los Criterios Roma, considerada la guía internacional de referencia para diagnosticar estas enfermedades, sitúa la comunicación entre el intestino y el cerebro en el centro de la salud digestiva.
La principal novedad de esta actualización, conocida como Roma V, es que abandona el término "trastornos funcionales gastrointestinales" para adoptar una nueva denominación: trastornos de la interacción intestino-cerebro. El cambio refleja una visión más amplia de unas afecciones en las que el sistema digestivo y el sistema nervioso mantienen una relación constante y bidireccional.
Según explica el gastroenterólogo pediátrico Guillermo Álvarez, este nuevo enfoque supone un cambio de paradigma. "Durante años muchos pacientes han convivido con síntomas digestivos sin una explicación clara. Ahora sabemos que problemas como el dolor abdominal recurrente, la hinchazón o las alteraciones del tránsito intestinal no son imaginarios ni exclusivamente psicológicos, sino trastornos reales relacionados con alteraciones en la comunicación entre el intestino y el cerebro".
Un problema mucho más frecuente de lo que parece
Los datos disponibles muestran que estas afecciones son extraordinariamente comunes. En España, los estudios realizados con los criterios anteriores estiman que afectan a cerca del 44% de la población adulta. Entre los niños mayores de cuatro años, la prevalencia podría alcanzar al 40%.
Pese a ello, muchas personas pasan años sin recibir un diagnóstico preciso. La razón es que las pruebas médicas habituales, como análisis o endoscopias, suelen arrojar resultados normales, lo que dificulta identificar el origen de los síntomas.
Nuevos diagnósticos y detección más temprana
Roma V incorpora nuevas categorías diagnósticas, entre ellas el síndrome de incapacidad para eructar, y propone herramientas más flexibles para ayudar a los profesionales sanitarios en la práctica clínica.
Los especialistas consideran que un diagnóstico precoz puede evitar años de molestias, consultas médicas repetidas y pruebas innecesarias, además de reducir el impacto que estos problemas tienen sobre la calidad de vida y el rendimiento escolar.
La microbiota, una pieza clave
Uno de los aspectos que cobra más importancia en esta nueva edición es el papel de la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan nuestro aparato digestivo.
La investigación científica ha demostrado que estas bacterias no solo participan en la digestión, sino también en procesos relacionados con la inflamación, el sistema inmunitario e incluso el estado de ánimo. Por ello, los expertos consideran que cuidar la microbiota puede contribuir a mejorar algunos síntomas digestivos.
Junto con los cambios en la alimentación y los hábitos de vida saludables, determinadas cepas probióticas respaldadas por estudios clínicos están ganando protagonismo como complemento terapéutico en algunos pacientes. Un ejemplo es Simbioline Megaflora de MundoNatural que aporta 35 mil millones de microorganismos con una alta adherencia al moco intestinal. Además, la inulina y la vitamina B6 contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunológico, ayudan a disminuir el cansancio y la fatiga y contribuyen al metabolismo energético normal. Toda la información en la web www.parafarmaciamundonatural.es.

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