En 1964, un jovenc?simo Rafael Moneo acept? el encargo de los hermanos Jos? Mar?a y Luis Diestre, herederos de una de las sagas de empresarios m?s influyentes de Arag?n, para levantar una f?brica con la que escalar el negocio de su peque?o taller de transformadores el?ctricos sumergidos en aceite. Seis d?cadas despu?s, aquella planta ha vivido muchas vidas y pasado por muchas manos. Sus transformadores -piezas cr?ticas para transportar electricidad a grandes distancias- ahora son secos y, tras la ?ltima operaci?n corporativa, la venta del negocio de redes de la suiza ABB a la japonesa Hitachi Energy, la f?brica ha quedado bajo el paraguas del grupo nip?n. Moneo es hoy uno de los arquitectos m?s prestigiosos de Espa?a y su primer encargo est? a punto de cerrar definitivamente esta etapa. El futuro ya no cabe entre sus muros.
El boom de las redes el?ctricas y las promesas de la econom?a de la IA en Arag?n -la regi?n acumula anuncios de centros de datos por unos 47.000 millones- han empujado a Hitachi a pensar a lo grande e invertir m?s de 30 millones en una nueva planta, una nave de 22.000 metros cuadrados, el equivalente a unos tres campos de f?tbol, dise?ada para alimentar ese tsunami el?ctrico. "Sin transmisi?n no hay transici?n energ?tica", asevera Alfredo Garc?a-Borreguero, country manager director de Hitachi Energy en Espa?a.
La compa??a anunci? la construcci?n de la nueva planta zaragozana hace justo un a?o. En realidad, el movimiento formaba parte de una ambiciosa estrategia de expansi?n del gigante japon?s, presente en m?s de 140 pa?ses, que va a movilizar 1.500 millones para multiplicar su potencia de fabricaci?n a nivel mundial. Urge subirse al tren de la electrificaci?n.
"Ampliar una f?brica lleva tiempo. No puedes esperar a que las cosas pasen. Hay que interpretar el mercado y anticiparse. La demanda ya est? aqu?, no es algo que vaya a empezar: ya ha arrancado y con un salto brutal", corrobora el directivo. Sus previsiones apuntan que la demanda el?ctrica va a escalar desde el 20% del consumo total de energ?a actual, a representar el 50% para 2050. Para Garc?a-Borreguero, los n?meros prueban que ha llegado un "superciclo" el?ctrico que no es flor de un d?a. "Llevo 30 a?os en esto y he vivido algunas burbujas, pero esto es una tendencia que va a continuar en el tiempo hasta 2050".

Buena parte de esa expectativa descansa sobre los hombros de los centros de datos. El debate est? servido. "Para nosotros es un vector de crecimiento, pero es cierto que es un nuevo competidor y, l?gicamente, con una demanda m?s alta, el precio de la electricidad subir?. Es un debate que no est? cerrado", sugiere.
Asume que el Gobierno de Pedro S?nchez no es muy favorable a los data center. "Tuve la oportunidad de estar con el presidente y lo dijo negro sobre blanco, que un centro de datos sin un entorno que genere empleo, riqueza o talento no tiene sentido". As? se lo traslad? a la asociaci?n de fabricantes de equipos el?ctricos (Afbel), donde Hitachi es socio, y caus? revuelo. "Solo fui el mensajero".
"Es lo de siempre. Queremos electricidad, pero no centrales de carb?n ni tampoco molinos. Si queremos Netflix y 5G, alguien tendr? que instalar centros de datos. Decir que no nos gustan es demasiado simplista", defiende.
El gran cuello de botella, en Espa?a y en Europa, son las redes. "Se habl? mucho de renovables y alguien se ha acordado ahora de que todo eso solo tiene sentido si hay una red a la que conectarse. Esto se le hab?a olvidado, incluso, a la Uni?n Europea". Aunque tarde, el directivo asegura que nuestro pa?s est? "poniendo los mimbres" para revertirlo.
La demanda en Espa?a no est? creciendo al ritmo previsto, pero hay apetito. Las renovables son la miel que est? atrayendo a un aluvi?n de nuevos consumidores. "Rompiendo ese mantra que he escuchado durante much?simos a?os, de que la energ?a renovable es cara. Bueno, uno de los motivos por los que no nos conectamos a Francia es porque sus nucleares no pueden competir con la e?lica y la fotovoltaica. Espa?a siempre hab?a sido un pa?s importador, ahora es netamente exportador".
Pero Espa?a sigue siendo una isla energ?tica sin apenas intercambio con el exterior. Su nivel de interconexi?n es exiguo, menor al 3%, a a?os luz del objetivo europeo del 15% para 2030. "Reino Unido, que es una isla f?sica, est? mucho m?s interconectado que Espa?a. Francia es un tap?n y sus intereses est?n por delante de cualquier otra cosa".

Esto sigue acarreando consecuencias desastrosas en situaciones de crisis. "No fue el motivo fundamental del apag?n de abril, pero un pa?s m?s interconectado lo habr?a vivido de forma totalmente distinta", enfatiza el ejecutivo, que recuerda que la nueva conexi?n submarina entre Gatika (Vizcaya) y Francia, un proyecto de 400 kil?metros y casi 3.000 millones de euros, llevar? tecnolog?a de Hitachi.
Autonom?a industrial
Pese a su origen japon?s, Hitachi ha echado ra?ces en Espa?a. Solo su divisi?n de energ?a da empleo a 1.500 personas desde sus f?bricas de C?rdoba y Zaragoza. Por eso, Garc?a-Borreguero no se siente aludido ante el debate de la autonom?a industrial europea. "Hacer una transici?n energ?tica con productos que vienen de China es como para hac?rselo mirar. Europa no puede competir con una industria s?per subvencionada que opera con otras reglas de juego".
"Yo no hablar?a de proteccionismo, que es una palabra como maldita, sino de tener en la Uni?n Europea autonom?a de productos y sistemas. De lo contrario, dependes de un pa?s que tiene otra agenda, como China. Si cierran el grifo, estamos muertos", advierte.
Si bien, reconoce que habr? que contarle a la gente que priorizar la industria local conlleva un coste. "Hay que explicar que no es m?s caro porque s?, lo es porque ese dinero, al final, vuelve de alguna manera a los ciudadanos. Pero luego cada uno mira su bolsillo y el que trabaja en un supermercado puede pensar que no le compensa el sobrecoste. En nuestro caso, si traj?semos todo de China, 1.500 personas en Espa?a se ir?an a la calle".

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