Exhibición histórica de Doncic: el ex del Real Madrid arrolla con los Lakers junto a LeBron

Hace 13 horas 1

Hay noches en las que el baloncesto deja de ser un deporte de estadísticas para convertirse en una exhibición de dominio absoluto. Lo vivido este miércoles en el Toyota Center de Houston fue una de esas veladas... Luka Doncic, el base que parece jugar a una velocidad distinta a la del resto del mundo, no solo lideró la victoria de Los Angeles Lakers por 116-124, sino que firmó una actuación que la NBA no presenciaba en más de medio siglo.

Con 40 puntos, 10 asistencias y 9 rebotes, el ex del Real Madrid se quedó a un solo suspiro del triple-doble, pero alcanzó una cima mayor: se convirtió en el base con más partidos de +40 puntos y +10 asistencias en las últimas 60 temporadas de la liga. Un dato que lo sitúa en una estratosfera reservada para las leyendas más grandes del deporte.

El baile de Luka y el martillo de 'The King'

El partido fue un intercambio de golpes hasta que Doncic decidió que era hora de cerrar el pabellón. Con un movimiento de cadera que dejó sentado a Amen Thompson y un triple seco que congeló a la parroquia de Houston, el esloveno puso el sello a un triunfo trabajado. Pero no estuvo solo. A su lado, LeBron James volvió a desafiar a la biología. A sus 41 años, el '23' ofreció un recital de eficiencia casi irreal: 30 puntos con un 13/14 en tiros de campo.

La química entre ambos alcanzó su punto álgido con un pase elevado sin mirar de Doncic que James hundió en el aro con una violencia que recordaba a sus años de debutante. Entre los dos sumaron 70 puntos, más de la mitad del marcador de unos Lakers que ya encadenan siete triunfos consecutivos y se asientan en la tercera plaza de la Conferencia Oeste (44-25).

Lo que Doncic está logrando este mes roza lo absurdo. En sus últimos siete encuentros promedia 38,1 puntos, 9,1 rebotes e 8 asistencias. Su capacidad para producir cifras históricas mientras los Lakers firman un balance de 10 victorias en los últimos 11 partidos lo coloca, por derecho propio, en la cima de la conversación por el MVP, compitiendo cuerpo a cuerpo con Nikola Jokic y Shai Gilgeous-Alexander.

La resistencia de Houston y el colapso de Durant

Los Rockets, que recuperaban al All-Star Alperen Sengun (27 puntos y 10 asistencias), intentaron plantar cara hasta el final. Sin embargo, la defensa de los Lakers, ajustada por JJ Redick, supo anular a las piezas clave en los momentos calientes. Especialmente llamativo fue el partido de Kevin Durant, quien tras una primera mitad sombría de solo dos puntos, terminó con 18 pero fue incapaz de frenar la hemorragia causada por el dúo angelino.

A falta de 58 segundos, con el marcador 111-120 tras el último triple de Doncic, el Toyota Center empezó a vaciarse. Los aficionados de Houston se marchaban en estampida, no por falta de fe, sino por la resignación de haber sido testigos de un nivel de juego ante el que no existe respuesta táctica.

Un equipo con aroma a Playoff

Estos Lakers ya no son el equipo dubitativo de principio de temporada. Con la victoria de hoy, aventajan en un partido y medio a Minnesota y demuestran una madurez técnica envidiable. La mezcla de la "magia" eslovena de Doncic, la potencia eterna de un LeBron que está a solo un partido de igualar el récord de apariciones históricas de Robert Parish, y el trabajo sucio de hombres como Ayton y Hachimura, los convierte en el rival que nadie querrá ver en la postemporada.

Doncic abandonó la cancha gritando a la multitud y sacudiendo la cabeza, consciente de que lo que está haciendo no es normal. La NBA lleva décadas buscando herederos, pero Luka ha decidido que él no es el heredero de nadie: está construyendo su propio trono, un triple a la vez.

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