Sentados a tan solo unos centímetros de distancia, Kiko Matamoros y Makoke se volvieron a ver las caras después de su polémica separación, esta vez en los juzgados y por un tema mucho más espinoso. Ambos tenían que declarar el miércoles por un presunto delito de ocultación de bienes al fisco para el que la Fiscalía solicita cinco años y medio de prisión para el tertuliano y cuatro para su exmujer, en calidad de cooperadora necesaria. Sin embargo, la vista fue aplazada y tendrán que esperar al próximo 17 de abril para que se celebre finalmente la vista oral.
El Ministerio Público es claro: no solo pide penas de cárcel, sino el pago de una indemnización de 636.000 euros y una multa adicional de 33.000 euros para él, mientras que para ella solicita 471.000 euros junto a una multa de 30.750 euros. Por eso mismo, la defensa de la colaboradora presentó un extenso escrito pericial tan solo 24 horas antes del comienzo del juicio, obligando a la jueza a dictar la suspensión del mismo hasta que el tribunal pueda analizar la nueva documentación.

A la salida del juzgado, ambos ofrecieron declaraciones y aseguraron estar tranquilos ante el horizonte judicial que les espera. Pero fue pocas horas después cuando Matamoros habló extensamente a través de su nuevo programa en YouTube, Los Kikos TV, que presenta junto a Kiko Hernández. Un espacio que aprovechó para destapar la estrategia de su expareja al haber presentado un escrito de 700 folios ante el Tribunal: ”Me da el tufo de que lo que quiere es ganar tiempo. No sé en qué sentido”, reconoció.
Y es que el tertuliano no dudó en exponer que no ve el sentido a querer alargar un procedimiento que podría haber acabado esa misma mañana, de la misma forma que no cree que este movimiento se deba a querer preparar mejor la defensa. Asimismo, quiso aclarar el motivo de su enjuiciamiento: no la cantidad que se debe a Hacienda, sino la presunta comisión de un delito de alzamiento de bienes y ocultación. Con esto, confirmó que su deuda está ya prácticamente pagada y que tan solo le falta abonar una parte de los intereses.

Este proceso tiene como foco principal la vivienda que Kiko adquirió mediante una hipoteca de aproximadamente 1.300.000 euros. “Queda un importe de 900.000. Yo he pagado, y está recogido en un laudo, 510.000 euros. Pagados de mi bolsillo”, reconoció. Ante esto, la Fiscalía asegura que el colaborador puso el domicilio a nombre de Makoke para evitar el embargo. Con total claridad, y sin querer eludir sus responsabilidades tributarias, Matamoros continuó: “Y esa la ocultación de bienes. Es poner la casa al nombre de un testaferro. Así de claro lo digo. Me estoy acusando con el delito. Pero aquí no caben las mentiras”.
El que fuera tertuliano de Sálvame tiene como objetivo cumplir con la ley y que todo se resuelva de la mejor manera posible. Por lo que en ningún momento pretende entorpecer el juicio, pese a que intentará defender sus propios intereses. “Hay un recorrido judicial y tiene unas consecuencias. Habrá que apechugar con ellas. Cuando se hacen mal las cosas, hay que decir 'lo he hecho mal' y 'me he equivocado'. Si hay que ir a la cárcel, se va”, reveló en directo.
Ahora hay que esperar hasta el próximo 17 de abril a las 9:30 horas de la mañana para ver cómo se resuelve este caso. Pese a las graves consecuencias que esto pueda acarrear para los acusados, ambos han querido manifestar su aparente tranquilidad en todo momento. Por su parte, Kiko Matamoros aseguró encontrarse satisfecho al saber que, pese a que esto pueda suponer su ingreso en prisión, también habrá repercusiones penales para su ex, a la que considera que tiene parte de culpa.

Hace 13 horas
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