La expareja de Koldo García niega un incremento ilícito de su patrimonio: “Era legal y justificado”

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Patricia Uriz, expareja de Koldo García, ha defendido este martes su inocencia ante el magistrado Ismael Moreno, instructor de la Audiencia Nacional. El juez la había citado a declarar como imputada en la causa sobre la presunta trama urdida en el Ministerio de Transportes en época de José Luis Ábalos, que cerca el supuesto pago de comisiones ilegales a cambio de contratos de compraventa de material sanitario en la pandemia de coronavirus. Pero, según detallan fuentes jurídicas, Uriz ha optado por responder solo a las preguntas de su abogada, ha repetido que todo el dinero que manejaron ella y Koldo García era “legal” y “estaba justificado” y ha defendido que los pagos en efectivo que recibió del PSOE eran reintegros de gastos adelantados.

Para evitar que las cámaras captaran su rostro, la imputada ha llegado a la Audiencia con la cara cubierta con una pashmina y con peluca. Cuando acudió al Senado a comparecer en la comisión de investigación del caso Koldo, Uriz adoptó una estrategia similar: asistió a la cita con unas gafas de sol oscuras y se tapó la cabeza con un pañuelo.

Una vez dentro del tribunal, sentada ya ante el magistrado, la sospechosa se ha esforzado en echar balones fuera y negar cualquier responsabilidad. Según fuentes jurídicas, Uriz se ha mantenido en la tesis de que toda su actuación fue legal; que ella y su expareja no tuvieron un incremento patrimonial irregular, como sostiene la Guardia Civil; y que los pagos en efectivo que Koldo García recibió del PSOE se correspondían siempre con adelantos de gastos que él había avanzado —a este respecto, la mujer ha querido precisar que esos reintegros siempre se hacían en metálico—.

Las pesquisas sobre esta supuesta red corrupta se ha dividido. En el Tribunal Supremo se ha investigado la implicación de Ábalos, que está aforado al ser diputado (y que se encuentra actualmente en prisión provisional por estos hechos), así como de aquellos que tuvieron una conexión directa y destacada con la supuesta actividad ilícita que se atribuye al exministro de Transportes (su exasesor, Koldo García, y el comisionista Víctor de Aldama). De hecho, el alto tribunal prevé juzgar a los tres en los próximos meses por esta parte del sumario.

Mientras tanto, la Audiencia Nacional sigue con las indagaciones sobre el resto de sospechosos implicados en las presuntas operaciones ilegales. Entre ellos, precisamente, está Patricia Uriz, que ha tratado de que el juez Moreno archive la causa contra ella. Sin ningún éxito de momento.

La defensa de la expareja de Koldo García alegó que no existen indicios de delito contra ella, pero el magistrado contestó que sí aprecia elementos que apuntan a su presunta implicación en operaciones de blanqueo de capitales. En esa línea ya se pronunció la Fiscalía Anticorrupción, que destacó cómo la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil situó a Uriz en “en maniobras para ocultar el origen ilícito de las ganancias obtenidas” por García.

El instituto armado relacionó a Uriz con el enorme incremento patrimonial de su expareja, que cuadriplicó sus ingresos en efectivo tras las adjudicaciones bajo sospecha y que compró varias viviendas. Entre los inmuebles enumeradas en la causa consta un piso ubicado en la cuarta planta del edificio Copacabana, de Benidorm (Alicante), que ella adquirió el 3 de diciembre de 2020 por un importe de 150.000 euros. Además, los agentes interceptaron conversaciones donde ella habla supuestamente de las maniobras para ocultar la titularidad real de las propiedades.

Sin embargo, este martes, Uriz ha rechazado todas esas imputaciones, en línea con la estrategia de su expareja. Según fuentes jurídicas, durante el interrogatorio de su abogada, la mujer también ha dicho que no reconoce los mensajes que presuntamente cruzó con Koldo García donde se habla de “chistorras”, en supuesta referencia a billetes de 500 euros. Ella ha manifestado al juez que esa no es su forma de expresarse, ni de escribir.

El 19 de marzo de 2019, según consta en el sumario, Koldo García y Patricia Uriz establecieron la siguiente conversación por WhatsApp:

—Tengo una pequeña alegría para el día de las elecciones— escribió él.

—¿Pase lo que pase?—preguntó ella.

—Sí. 2.000 chistorras.

Según varias fuentes jurídicas, para eludir algunas cuestiones, Uriz se ha escudado en que ha pasado mucho tiempo y no se acordaba de los detalles. “Después del coronavirus y el nacimiento de mi hija, he perdido memoria”, ha apostillado. Igualmente, la imputada ha asegurado que no ha tenido ninguna relación con Aldama, aunque lo ha visto alguna vez; y que, cuando hablaba con Koldo García de “folios”, se refería a hojas de papel (y no a billetes, como creen los agentes).

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