La guerra abierta entre la FIFA y la UEFA suma un nuevo capítulo. Tras el rechazo frontal de las federaciones europeas al proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y la amenaza de boicot a sus competiciones, el organismo presidido por Gianni Infantino ha respondido que niega cualquier intención de privatizar el fútbol y defiende que serán las 211 asociaciones miembro las que decidan el futuro de la iniciativa.
Lejos de dar marcha atrás, la FIFA mantiene su hoja de ruta, aunque trata de rebajar la tensión. El organismo insiste en que el proyecto busca mejorar la explotación comercial de sus competiciones para aumentar los recursos destinados a las federaciones, sin ceder el control de la gobernanza ni de las decisiones deportivas.
En un comunicado difundido este jueves, la FIFA insiste en que la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE) no supone vender el fútbol ni entregar el control de sus competiciones a inversores privados. La entidad asegura que el objetivo es optimizar la gestión comercial de sus torneos para generar más ingresos y redistribuirlos entre todas las federaciones afiliadas, manteniendo siempre el control sobre la gobernanza, los calendarios y las decisiones deportivas.
AFC stands in solidarity with UEFA and CONCACAF following recent developments surrounding the proposed establishment of FIFA Forward Enterprise (FFE).https://t.co/k7MjAvWOhX
— AFC (@theafcdotcom) July 31, 2026"Nadie está vendiendo el fútbol"
Uno de los mensajes más contundentes del comunicado responde directamente a las acusaciones de privatización lanzadas desde Europa. La FIFA asegura que la propuesta ha sido malinterpretada y que parte de la polémica nace de informaciones publicadas antes de que concluyera el proceso de consulta con las federaciones.
"La iniciativa se ha propuesto únicamente para garantizar que todas las asociaciones miembro tengan la oportunidad de participar activamente en el desarrollo comercial del fútbol en sus respectivos países", sostiene el organismo, antes de lanzar su frase más contundente: "Nadie está vendiendo el fútbol. Esto no es algo que la FIFA jamás consideraría". La institución añade que continuará con el proceso de consulta para que cada federación pueda pronunciarse "basándose en hechos" y no en interpretaciones erróneas.
Aunque el comunicado evita mencionar expresamente a la UEFA, el destinatario del mensaje resulta evidente. La FIFA recuerda que ninguna confederación puede atribuirse la representación del conjunto del fútbol mundial y defiende que las 211 asociaciones miembro deben tener voz propia antes de tomar una decisión.
La organización presidida por Gianni Infantino insiste en que cada federación debe poder estudiar la propuesta y decidir libremente sobre su futuro, apelando a los "principios democráticos" que, según sostiene, rigen el funcionamiento de la FIFA. Con ello, el organismo responde a la posición unánime adoptada por las 55 federaciones europeas, que consideran que el proyecto abre la puerta a una excesiva influencia del capital privado sobre las principales competiciones internacionales.
Dimite Carlos Cordeiro, principal asesor de Infantino
El asesor principal del presidente de la FIFA Gianni Infantino, Carlos Cordeiro, ha dimitido de su cargo este viernes como medida de protesta al plan propuesto por el dirigente suizo para vender participaciones de la Copa del Mundo a inversores privados, una medida que considera "un mal negocio para el fútbol".
"No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA contempla vender una participación en la Copa del Mundo. Permítanme ser claro: no participé en esta propuesta y me opongo a ella inequívocamente. Esa propuesta es un mal negocio para el fútbol. El fútbol ha sido fundamental en mi vida y, tras más de 35 años en el sector bancario, comprendo tanto el valor de este activo como las consecuencias de ceder parte del mismo. Por eso esta propuesta debe ser rechazada", señaló Cordeiro en un comunicado.

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