La SEPI justifica que tardara un año en parar la fusión entre Indra y Escribano

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La presidenta de la SEPI, Belén Gualda, defendió ayer que el holding estatal tardase casi un año en expresar sus reticencias acerca del conflicto de interés en torno a la fusión entre Indra y EM&E. Desde el momento en que se planteó la operación, en abril del año pasado, se apreció que el presidente de la primera empresa, Ángel Escribano, era también propietario junto a su hermano de la segunda. Indra creó una comisión específica y la CNMV pidió información sobre el protocolo para resolver el problema, pero la SEPI no actuó hasta marzo de este año. Cuando lo hizo, estalló una crisis que incluyó la dimisión de Escribano como presidente y la venta del 14% que, junto a su hermano, tenía en Indra.

En una comparecencia en el Congreso, Gualda aseguró que la SEPI no se pronunció antes porque “las operaciones se gestan en el seno de las propias compañías” y su respuesta debía producirse cuando la fusión se plantease en el consejo de administración. En diciembre del año pasado sus consejeros votaron a favor del “encaje estratégico” de la operación, sin entrar en el conflicto de interés.

La SEPI pactó con Indra que Ángel Simón no tenga perfil ejecutivo en la presidencia

Fue después, aseguró, cuando se analizaron seis escenarios distintos de integración. En todos ellos, el conflicto de interés emergía como un factor “determinante”, así que la SEPI acabó expresando su “preocupación” por “la influencia” que este factor “estaba ejerciendo en el análisis de la operación”. Gualda reconoció ayer que los trabajos de la comisión específica de Indra habían resultado “insuficientes”.

“La SEPI no puede pronunciarse a la ligera sobre una cuestión no debatida en los órganos societarios” y lo hizo “en el momento en que había elementos para hacerlo”, aseguró.

Pacta con la compañía que Ángel Simón tenga un de perfil de presidente no ejecutivo

También ayer pasó por la misma comisión el director de la Oficina de Asuntos Económicos del Gobierno, Manuel de la Rocha, que informó de algunas instrucciones trasladadas a la SEPI para abordar el conflicto de interés en Indra. Cuando Escribano accedió en enero del año pasado a la presidencia de la compañía, indicó, “no había ninguna operación en marcha”. Tras informar la empresa de sus planes en abril, “desde el Gobierno se trasladó a la SEPI que cualquier conflicto de interés fuese abordado de forma rigurosa e impecable”, afirmó el responsable de la oficina económica de Moncloa.

De la Rocha respondió además a las críticas no solo por la forma en que salió de la presidencia Escribano en Indra, sino también por la de José María Álvarez-Pallete de Telefónica. En ambos casos trascendieron reuniones previas de los directivos en la Moncloa con el propio De la Rocha. El jefe de la Oficina Económica se defendió diciendo que mantiene reuniones continuas con grandes empresas y negó que se viera con Escribano para “amenazar ni pedir su dimisión” como presidente de Indra. Extendió el mensaje a Telefónica y el resto de corporaciones. “Nunca he nombrado ni cesado a ningún directivo de empresas”. añadió.

El holding estatal vio “determinante” el conflicto de interés de Escribano tras estudiar seis escenarios

En el caso de Indra, el nuevo presidente, Ángel Simón, desempeñará su cargo sin funciones ejecutivas por decisión de la propia SEPI, que pactó esta condición con la empresa, según indicó Gualda. La SEPI “compartía con la compañía la necesidad de volver a una gobernanza que separara competencias ejecutivas y no ejecutivas”, señaló.Esta delimitación de funciones reforzará el papel del nuevo consejero delegado de Indra, Josep Maria Recasens, que se estrenará dentro de una semana en el cargo.

Iñaki De las Heras

Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión

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