Laura Escanes, 29 años: “Aprendí a poner límites y a entender que no pasaba nada por distanciarme de gente que pensaba que me quería”

Hace 2 horas 1

Laura Escanes lleva años conviviendo con la exposición pública. Se dio a conocer cuando era muy joven y, desde entonces, ha crecido delante de miles de miradas. Con el paso del tiempo, ha evolucionado de la chica que compartía fragmentos cotidianos de su vida en las redes sociales a una mujer que habla con conciencia y naturalidad sobre cuestiones todavía profundamente estigmatizadas, como la salud mental. Precisamente, este martes, la creadora de contenido ha aprovechado su pódcast Entre el cielo y las nubes para abrirse, una vez más, sobre su proceso interno.

En la cápsula breve que emite entre capítulos, Escanes se enfrenta a preguntas directas (y a menudo incómodas) de sus seguidores. Una de las primeras cuestiones que ha querido abordar ha sido la ansiedad. La joven ha reconocido haberla sufrido en varios momentos de su vida, aunque asegura que hoy ha aprendido a gestionarla mejor. “A veces es complicado, sobre todo si estás en el punto álgido de la ansiedad, durante semanas o temporadas enteras. En estos momentos, tú misma te recreas en la sensación y, quizá, es más difícil salir de este bucle”, ha explicado. Con todo, destaca el papel clave de la terapia: “Pero es verdad que las herramientas que me ha dado la terapia me ayudan a hacer que este bucle de ansiedad sea más corto de lo que era hace unos años”.

Uno de los factores que alimentaba esta ansiedad tenía que ver con la percepción externa. “Durante una temporada, me agobiaba lo que podía pensar la gente de mí, especialmente sobre cosas que no acababa de explicar del todo, como en alguna relación que se pudiera interpretar que yo era la mala, como se me intentaba pintar. He aprendido que no tengo que justificarme, el que quiere entender, entiende. Quien no, no”, ha afirmado.

Aprender a poner límites

Otra de las preguntas que ha recibido hace referencia al momento en que empezó a poner límites y a dejar atrás la supuesta imagen de “chica perfecta”. Sin embargo, Escanes niega que esta imagen haya existido nunca. “Siempre he intentado mostrarme muy real. Me equivoco, pido perdón... Creo que es una de las cosas que me definen un poco”, ha matizado.

Aun así, reconoce que vivió un punto de inflexión en el que tuvo que poner límites. “Hubo un cambio después de una relación muy tóxica. No solo de pareja, sino también cuando estás en un ambiente muy tóxico. Hay un punto que te das cuenta de que tienes que cambiar cosas. Aprendí a poner límites y a entender que no pasaba nada por distanciarme de gente que pensaba que me quería y que yo quería, incluso, y que no eran buenos para mí. O yo para ellos. No pasa nada por alejarte”, ha relatado.

Los momentos más frágiles

Mirando hacia atrás, Escanes identifica algunos de los episodios de mayor inestabilidad emocional. “En momentos de ruptura, porque yo siempre había sido muy dependiente y cuando desaparecía de mi vida una pareja, oía que el resto dejaba de funcionar, sobre todo en cuanto a estabilidad. Percibía que todo lo que estaba equilibrado, porque tenía pareja, se hundía cuando dejaba de tenerla, lo que me generaba más ansiedad”, ha admitido.

Laura Escanes, en una imagen de redes sociales.

Laura Escanes, en una imagen de redes sociales.Instagram

De hecho, señala esta dependencia como una de sus principales red flags. “En algunas relaciones he sido muy dependiente emocionalmente de la otra persona. Eso me generaba un apego emocional muy ansioso y una necesidad constante de validación todo el tiempo. Eso venía de que yo estaba insegura en una relación, pero se aprende, chicas”, ha narrado.

A partir de estos procesos, Escanes asegura que empezó a comprender mejor su propia personalidad. “Lo aprendí al estar sola, que no pasa nada por no tener pareja y que es importante entenderme a mí antes de querer entender a los otros”, ha narrado. Por eso, insiste en el hecho que, efectivamente, “el peor momento fue cuando sentía muchísima dependencia hacia los otros”.

El papel de la terapia

Laura Escanes nunca ha escondido su proceso terapéutico. Un paso que dio cuando ya se veía desbordada. ”Estaba muy saturada en un punto en el que sí o sí necesitaba ayuda y no era capaz de gestionarlo sola”, revela. También ha reflexionado sobre cómo “muchas veces es tarde, en el sentido de que has tenido que sufrir mucho durante muchas semanas, meses o años para dar el paso y darte cuenta de que necesitas ayuda”.

A pesar de todo, celebra que actualmente se hable más abiertamente de salud mental porque así “la gente tiene menos miedo de ir a terapia”. Un hecho que permite “ahorrar sufrimiento y te dan herramientas para evitarlo”. Un camino que, advierte, requiere tiempo: “Es necesario tener mucha paciencia para llegar a entender la razón de tus comportamientos”.

Leer el artículo completo