Los socialistas anuncian que salvarán al Gobierno francés de la censura

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Eusebio Val Mitjavila

Eusebio Val

París. Corresponsal

19/01/2026 18:20 Actualizado a 19/01/2026 18:47

Los socialistas volverán a salvar al frágil Gobierno francés, según han confirmado este lunes. Salvo una sorpresa, el Ejecutivo que encabeza Sébastien Lecornu, un fiel  del presidente Emmanuel Macron, debería  superar esta semana varias mociones de censura de la oposición de extrema derecha y de la izquierda radical gracias a que el Partido Socialista (PS) ha obtenido concesiones en el presupuesto del 2026.

En contra de lo que había prometido de manera solemne cuando asumió el cargo, en septiembre pasado, Lecornu se ve finalmente obligado a aprobar el presupuesto por decreto, sin votación en el Parlamento, un procedimiento que rechina en cualquier democracia. El primer trámite será mañana en el capítulo de ingresos. La parte de gastos deberá esperar a finales de semana.

El recurso al polémico artículo 49-3 de la Constitución, que hace posible el decretazo del Gobierno sobre los presupuestos, entraña de modo casi automático la presentación de una moción de censura, que se vota dos días después. La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) y el Reagrupamiento Nacional (extrema derecha)  ya las han anunciado. 

Los socialistas están satisfechos por las concesiones y la derecha gaullista muy incómoda

El diputado socialista Jerôme Guedj, muy implicado en la negociación con el Gobierno, ratificó que su partido no votará la censura porque ha habido “avances significativos” en el texto del presupuesto, concesiones en el ámbito social como un aumento de la ayuda a los hogares con menos ingresos o la subvención de las comidas a los estudiantes universarios, entre otras medidas.  Los socialistas han aceptado el decreto por pragmatismo, sabedores de que el presupuesto no habría salido adelante en una votación convencional.  Según Guedj, era “la única solución que le quedaba al primer ministro”.

Lecornu reconoció su “disgusto” y “amargura” de haber tenido que retractarse, de incumplir su promesa inicial, pero la justificó por las circunstancias y porque la extrema derecha y la izquierda radical han actuado como “saboteadores”. 

El primer ministró dijo que el presupuesto era urgente para Francia por diversas razones, entre otras “el desfase entra la vida política nacional y la realidad geopolítica internacional”. Es decir, que la actual crisis interna en la OTAN por Groenlandia y el pulso de Europa con Washington han tenido algo que ver en la decisión porque no conviene quedarse sin todos los instrumentos para gobernar, incluido el gasto en defensa. Lecornu insistió en que “no hay garantías” de no censura y “ningún pacto secreto” con los socialistas u otros.

Para la derecha gaullista (Los Republicanos, LR), que están en el Gobierno, los presupuestos son una píldora muy amarga. Aunque hay algunas concesiones a las empresas, en otros puntos las penalizan, y en general el texto tiene una inclinación izquierdista. El jefe del grupo parlamentario de LR, Laurent Wauquiez, calificó el presupuesto de “muy imperfecto”. Más crítico todavía, el presidente del partido, Bruno Retailleau, avisó de que el texto contiene “ingredientes socialistas que han conducido al declive de Francia”. Pese a que dejaron planear la duda sobre su voto, lo más probable es que LR no se sume a la censura porque no quiere contribuir aún más al caos político ni a que haya nuevas elecciones de incierto desenlace.

“Francia no puede resignarse al embrutecimiento del mundo”, dice el ministro de Exteriores en una declaración en la Asamblea  sobre la situación mundial

El asunto prespuestario eclipsó casi totalmente una declaración del Gobierno y posterior debate en la Asamblea Nacional sobre la situación internacional y el papel que debe tener Francia. El ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, fue el encargado de presentar la posición francesa. Ante un hemiciclo semivacío, el jefe de la diplomacia deploró “el embrutecimiento” de las relaciones internacionales y la tentación de algunos países, en alusión a Estados Unidos,  de violar el orden que ellos mismos contribuyeron a crear en lugar de protegerlo porque piensan que sacan más provecho. “Francia no puede resignarse al embrutecimiento del mundo”, insistió Barrot. “Rechazamos el nuevo colonialismo y el nuevo imperialismo”, añadió.

La titular de Defensa, Catherine Vautrin, habló de Groenlandia y especificó que la actual misión militar europea en la isla ártica está destinada “a reforzar la seguridad del Ártico”. Evitó referirse a los planes de Trump, aunque recalcó “el pleno apoyo” de Francia a la población groenlandesa.

Eusebio Val Mitjavila

Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)

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