Después de 100 días de aventura en Honduras y 130 juegos, Alvar Seguí, Maica Benedicto, Alba Paul y José Manuel Soto aterrizaron en Madrid para disputar lo que sería una de las finales más sorprendentes de Supervivientes.
Una final en la que Alvar llegaba con una ventaja clave: la inmunidad conseguida en la semifinal gracias a su victoria en el último juego de líder, lo que le dejaba fuera del primer televoto. La primera salvada fue Alba Paul. La segunda salvación recayó en Maica, lo que supuso la eliminación de José Manuel Soto, que puso fin a su aventura como cuarto clasificado.
Superada la primera expulsión, los tres concursantes restantes se enfrentaron a El Altar de Poseidón, una de las pruebas más emblemáticas de las finales de Supervivientes. Para hacerse con la victoria, tuvieron que completar una estructura escalonada encajando distintas piezas hasta alcanzar la cima. Fue Maica la que se quedó en el camino en esta prueba, clasificándose Alba Paul y Alvar Seguí para el gran juego de la noche.
El segundo juego clasificatorio, bautizado como La Batalla Final de Poseidón, fue el más extenso de toda la historia del formato. El recorrido arrancó con una apnea en la que los concursantes tuvieron que liberarse de unas pesadas cadenas sujetas a su cuerpo con candados, usar llaves para ir superando obstáculos, y afrontar una segunda apnea en la que debían montar un puzle bajo el agua.
Por primera vez en la historia del programa, participaron dos familiares de los concursantes: Dulceida, mujer de Alba, y Catalina, hermana de Alvar. Antes de la elección final, el programa articuló un televoto en el que se enfrentaron los perdedores de ambos juegos siendo finalmente Alvar Seguí, que quedó tercero.
La final entre Maica y Alba fue histórica, ya que hacía quince años que no se producía una final entre dos mujeres en el programa. Los porcentajes revelaron un contundente 59,25% frente al 40,75% a favor de Maica, en lo que Jorge Javier describió como un récord de votación de toda la temporada.
Maica recibió el cheque de los 200.000 euros de manos de Borja González, ganador de la edición anterior, desbordada por la emoción y rodeada de familiares y amigos. Impactada, no pudo parar de gritar de emoción desde el momento en el que Jorge Javier levantó su mano. "Quiero ganar para demostrar que, aunque tienes miedos que parece que te paralizan, se pueden superar. Todos se pueden superar con trabajo", declaró la ya ganadora.

Hace 21 horas
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