Maíllo apremia a Sumar a acelerar la sucesión de Yolanda Díaz para evitar un vacío de liderazgo

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La presión para cerrar la sucesión en el espacio de Sumar ha escalado en cuestión de horas tras el nuevo batacazo electoral en Castilla y León. Y ha sido el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, quien ha abierto la veda al urgir al espacio a acelerar el proceso para designar un nuevo liderazgo que sustituya a Yolanda Díaz al frente de la coalición, tras confirmarse el paso a un lado de la vicepresidenta. “En política los espacios vacíos no proceden y no son beneficiosos”, ha advertido el dirigente andaluz fijando así un cambio de ritmo en una negociación que hasta ahora se había conducido con discreción.

Durante los últimos meses, las direcciones de Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Comuns venían trabajando en una hoja de ruta que evitaba precipitar los tiempos. La premisa compartida era no “quemar” a un eventual candidato antes de consolidar el nuevo proyecto político. Sin embargo, la salida de Díaz y la creciente agitación del espacio —acentuada por movimientos como el acto protagonizado por Gabriel Rufián y Emilio Delgado— han alterado ese equilibrio y han abierto la puerta a una aceleración del calendario.

Maíllo ha trasladado esta posición en un encuentro con federaciones autonómicas de IU, donde se ha planteado “acelerar los procesos de nombramiento de la nueva persona que se referencie en el espacio de Sumar” con el objetivo de consolidar el relanzamiento iniciado el pasado 21 de febrero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Fuentes de la organización han situado incluso el horizonte de la decisión antes del mes de mayo, en un intento de evitar una prolongación de la interinidad que debilite aún más al bloque.

El movimiento de IU no se limita al liderazgo. Entre los dirigentes del espacio ha cobrado fuerza la necesidad de redefinir también el nombre y las siglas de la coalición para evitar las confusiones que han acompañado la coexistencia entre Sumar y Movimiento Sumar -el partido matriz-. La redefinición organizativa aparece así ligada a la construcción de un nuevo referente político capaz de ordenar un espacio que ha mostrado síntomas de fragmentación.

La urgencia expresada por Maíllo se produce, además, en un contexto de retroceso electoral. Los resultados del pasado domingo han evidenciado la debilidad del conjunto de fuerzas situadas a la izquierda del PSOE, con un 2,2% para la candidatura IU-Sumar y un 0,74% para Podemos en solitario. Este escenario ha reforzado la tesis de quienes consideran imprescindible cerrar cuanto antes una dirección política clara que, además, pueda recomponer las malas relaciones con la formación morada.

Pese a la presión, el líder de IU ha evitado señalar públicamente un nombre. En el debate interno sobresale Pablo Bustinduy, que aparece como una de las opciones mejor valoradas por su capacidad de generar consensos y su buena imagen en el conjunto del espacio. El ministro, sin embargo, ha deslizado su reticencia -al menos por el momento- a implicarse en dinámicas orgánicas complejas.

Asier Martiarena Olveira

Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro

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