Los primeros quince días de enero han trastocado el mundo y han modificado muchas expectativas políticas. En este contexto, La Vanguardia entrevista a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España.
¿Piensa convertir la política internacional en el pivote del último tramo de legislatura?
Política interior y política exterior están más unidas que nunca. Lo estamos viendo cada día. Ucrania, Gaza, Venezuela, Groenlandia... Si nos centramos en Groenlandia he de decir que una invasión de ese territorio por parte de Estados Unidos haría a Vladímir Putin el hombre más feliz del mundo. ¿Por qué? Porque vería legitimado su intento de invasión de Ucrania. Si se produjera un acto de fuerza de Estados Unidos en Groenlandia ello sería la carta de defunción de la OTAN. Putin estaría doblemente feliz. ¿Cuál es la solución? Si hay una legítima preocupación por parte estadounidense de la seguridad en el Ártico, esto debe plantearse en el Consejo Atlántico de la OTAN. Ante esta situación, Europa debe avanzar en su proceso de integración y dotarse de una defensa realmente común. Y para ello no necesitamos el acuerdo unánime de los 27 estados miembros. Podemos avanzar una serie de países en ese proceso de integración hacia unas Fuerzas Armadas realmente europeas, con una industria de la defensa realmente europea y podemos construir puentes con otros países del mundo que también viven con mucha preocupación lo que está sucediendo. Europa debe moverse. Es una gran noticia la firma del acuerdo con el Mercosur ayer en Asunción (Paraguay).
¿Ve factible una invasión de Groenlandia por parte de Estados Unidos?
Cuando uno escucha y lee según que declaraciones, hay que tomárselas en serio.
Si no le hemos entendido mal, está usted planteando que un destacamento de países se adelante en la defensa común. Una asimetría. Una Europa asimétrica para poder avanzar hacia una mayor integración. ¿Lo ha planteado usted a sus colegas europeos?
Hemos hablado de ello, digamos que de manera abstracta.
¿Es la propuesta que España pone encima de la mesa?
Si estamos ante una posible anexión unilateral de Groenlandia que legitimaría la invasión rusa de Ucrania y supondría el debilitamiento o la defunción de la OTAN, lo que Europa debe hacer es caminar más rápido. España lo está haciendo. Hemos aumentado en términos reales el presupuesto en defensa, estamos participando de los instrumentos de financiación comunes y estamos desplegando tropas de disuasión en el este europeo.
¿España se plantea enviar tropas a Groenlandia?
No hay una decisión tomada. Estamos hablando con el resto de países involucrados y singularmente con Dinamarca a nivel técnico. Hablaré de ello con el jefe de la oposición y con los grupos parlamentarios. España aún no ha tomado una decisión sobre esta cuestión. [Donald Trump anunció ayer aranceles suplementarios del 10% para los ocho países europeos que han enviado militares a Groenlandia].

En un momento tan complejo, ¿es suficiente el 2% del PIB en gasto militar?
Lo he dicho en muchas ocasiones: el 5% es inaceptable. Es inasumible para España. No vamos a recortar políticas sociales, sanitarias, educativas y científicas para aumentar más un gasto militar que hoy no está concebido para reforzar la industria europea de la defensa. España considera que con un gasto de algo más del 2% está cumpliendo de sobra con las capacidades que hoy se nos exigen. Fíjense en una cuestión. Dinamarca ha asumido el 5%. ¿En qué situación se halla hoy Dinamarca? Hostigada por Estados Unidos. ¿De qué estamos hablando?
El ejemplo danés
“Dinamarca cumple con el 5% de gasto militar, y Estados Unidos le hostiga”
Venezuela. Usted ha hablado con la oposición y con los nuevos exponentes del gobierno. El ministro de Asuntos Exteriores conversó por teléfono con el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio. ¿España se quiere insertar el proceso que ahora se abre en Venezuela?
La respuesta es un sí rotundo.
Contener a China es hoy el principal objetivo de Estados Unidos. No pueden entenderse los acontecimientos de estos primeros quince días de enero sin el factor China. ¿Seguirá usted buscando una intensa relación política y económica con China?
Europa no puede renunciar a ser la voz que apela al respeto del derecho internacional. Esto me parece clave. Europa concibe China como un rival sistémico, también como un competidor y como un aliado en algunos desafíos globales. La emergencia climática es uno de ellos. En este contexto, España lo que quiere es la resolución pacífica de los conflictos, al respeto del derecho internacional y a construir puentes. El mundo es muy grande y hay regiones del mundo deseando colaborar y cooperar con Europa. Y Europa no puede darles la espalda.
¿Proseguirá el acercamiento a China?
Después de la pandemia he visitado China todos los años. Si me preguntan ustedes si lo seguiré haciendo, mi respuesta es afirmativa. Mi intención es hacer otro viaje a China este año, en interés de España y de Europa.
Acercamiento al continente asiático
“Pienso viajar a China también este año, por el interés de España y Europa”
Se ha enfrentado usted con Israel a propósito de Gaza, fue el primer líder europeo en visitar Pekín después del retorno de Trump a la Casa Blanca, le ha dicho que no a Washington sobre el aumento del gasto militar al 5%, ha condenado con más energía que otros líderes la intervención militar norteamericana en Venezuela, ha rechazado las pretensiones de Trump sobre Groenlandia… ¿Está usted en ruta de colisión con el nuevo bloque de poder mundial, no teme quedar aislado?
Estoy defendiendo lo que de manera mayoritaria piensa la mayoría social de nuestro país, con independencia de lo que voten en las elecciones. La voz de España es apreciada en el mundo cuando defiende las posiciones que mantiene sobre Gaza, Ucrania, Venezuela o Groenlandia. Lo puedo asegurar. En cuanto a las relaciones con Estados Unidos, nuestra crítica será siempre constructiva. No hemos bloqueado ningún acuerdo en la OTAN y no hemos rechazado compromisos. Crítica leal y constructiva. Dijeron que estábamos solos cuando anunciamos el reconocimiento del estado palestino. Y hoy todo el mundo sabe que no estamos solos en este punto. Abrir camino a veces implica decir cosas que pueden parecer incómodas. No estamos solos.

Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992

Adjunto al director de La Vanguardia. Al frente de la redacción en Madrid desde 2004. Anteriormente, corresponsal en Roma y redactor jefe de Información Local. Su último libro: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)

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