Hace apenas una semana se presentó el nuevo modelo de financiación autonómica que, de momento, solo tiene sólidos apoyos en Catalunya. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, analiza en una entrevista a La Vanguardia, celebrada el pasado viernes en Madrid, la situación internacional y la política española. Asegura, entre otras cosas, que no renuncia a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado del 2026.
Presidente, usted está intentando demostrar que puede seguir gobernando pese a haber perdido el apoyo de partidos que le votaron. ¿Se puede seguir así hasta el 2027?
Sí. No es una anomalía en Europa que haya gobiernos de coalición en minoría parlamentaria. Esa condición de minoría parlamentaria nos ha exigido construir puentes, dialogar, negociar y acordar. Y eso ha tenido resultados tangibles. Pacto social, reforma laboral, normalización de la vida política en Catalunya después del trauma del 2017, más cohesión territorial, crecimiento económico, creación de empleo, reducción de desigualdades y mejora del poder adquisitivo de las familias. Ahí están los datos. Por tanto, creo que el proyecto político que tengo el honor de encabezar, no solo tiene vocación de culminar esta legislatura, sino de trascenderla y continuar hasta entrada la década del 2030, si así lo quieren los españoles.
¿Sin presupuestos?
Bueno, tenemos presupuestos [prorrogados]. Estos presupuestos nos permiten garantizar todas las políticas de redistribución, de transformación económica, de crecimiento y creación de empleo, pero el Gobierno de España está haciendo sus deberes. El jueves tuve ocasión de anunciar la creación de un fondo soberano con 10.500 millones de euros de esos fondos europeos, con la intención de levantar hasta 120.000 millones de euros adicionales no solo en deuda pública, sino también en deuda privada.
¿No teme una erosión más fuerte del Gobierno, un punto de no retorno? En las elecciones de diciembre en Extremadura, el PSOE solo obtuvo el 16% en las ciudades de Cáceres y Badajoz. Si son datos estructurales, usted tiene perdidas las próximas elecciones generales. ¿Cree posible remontar? ¿En Aragón, por ejemplo?
Su pregunta tiene dos lecturas. La primera de ellas se refiere al recurrente error que cometen la derecha política y mediática al sacar conclusiones nacionales de dinámicas territoriales. La pregunta hoy es la siguiente: ¿de verdad quieres para tú país lo que no quieres para el mundo? Ya no estamos hablando de la posibilidad de una mera alternancia, donde hay un mínimo común denominador. Estamos ante una posible involución: un gobierno de coalición ultraderechista entre el Partido Popular y Vox. Es evidente que hay un avance de la ultraderecha y creo que tiene mucho que ver también con lo que está sucediendo al otro lado del Atlántico. El tiempo nos dirá si es coyuntural o estructural ese avance. En todo caso, me parece relevante señalar la responsabilidad que tiene el PP, copiando no solamente las formas, sino también el fondo de las políticas ultras. El PP y la prensa conservadora de Madrid han blanqueado a la extrema derecha. No hay que plegarse a sus postulados, hay que hacerles frente, y esto es lo que está haciendo mi gobierno con políticas alternativas, con hechos beneficiosos para el país.

¿Se ve realmente capaz de remontar, o espera que Vox crezca aún más para plantear las próximas elecciones generales como una disyuntiva entre usted y la extrema derecha, entre usted y el mundo de Trump?
Creo que el crecimiento de la ultraderecha y de la polarización no benefician a nadie. Tampoco beneficia al Partido Popular. Insisto, la manera de combatir la ultraderecha no es plegarse a su ideario, sino hacerle frente. Ponerle freno, no extenderle una alfombra. Estamos viendo como el PP se apresta a gobernar con Vox en Extremadura. Antes habría sido objeto de debate, ahora ya se está dando por sentado. Eso es una amenaza de involución. Una fuente de desorden y de inestabilidad política. Me llama mucho la atención el silencio de Vox ante lo que está pasando en Venezuela, o lo que sucede en Groenlandia. En política nacional quieren parecer un gallo y cuando miras fuera son un lacayo. Vox es la voz de su amo. No obedecen a los intereses de España, porque a España no le conviene una Europa fragmentada. Al mundo no le interesa que superpotencias como Estados Unidos no respeten el derecho internacional. La pregunta que hoy tenemos que hacernos no es cuando se celebrarán las elecciones generales, sino qué queremos para el mundo y para nuestro propio país.
Cambio de guion
“La pregunta hoy es: ¿queremos para España lo que no queremos para el mundo?”
Usted tiene oposición en la calle. Todos los presidentes la han tenido. Pero esa oposición alcanza extremos y lenguajes nunca vistos. Es el clima de la época, podría decirse. ¿No cree que usted también lo ha alimentado, quizá creyendo que la polarización le podía beneficiar?
Yo no tengo esa impresión.
Podríamos decir que en algunos momentos ha adoptado la posición del torero que espera la embestida...
Es que hay que tomárselo con deportividad. Ante el ruido, el deber de un presidente del Gobierno es aportar templanza y serenidad al debate público. Siempre he criticado la polarización asimétrica. Yo no amenazo, yo no insulto. Podrán o no gustar las ideas que yo defiendo, pero es evidente que existe una polarización asimétrica. La época a la que nos enfrentamos nos exige un rearme moral. Estar a la altura de los principios y de los intereses que defendemos. En Europa ese rearme moral debe tener como estandarte el respeto a la legalidad internacional frente a la ley del más fuerte, sin silencios cómplices. España creo que está jugando un papel protagonista y primordial porque no hemos aceptado dobles estándares cuando hablamos de Gaza, de Ucrania, de Groenlandia o de Venezuela. Y hemos alzado nuestra voz de manera constructiva, respetuosa, pero fijando una posición que creo que es reconocida por muchos gobiernos del mundo y no solamente de Europa.
La advertencia
“Hay una verdadera amenaza de involución en España, el pacto del PP y Vox”
Usted ha asumido públicamente el error en la designación de algunos colaboradores directos como José Luis Ábalos o Santos Cerdán, el primero en la cárcel, el segundo en libertad provisional. ¿Ha hecho alguna reflexión interna, personal, sobre lo ocurrido?
He pedido perdón y he convertido esa petición de perdón en hechos, porque hemos ido actuando de manera proporcional a la información que se ha ido publicando y que se ha podido contrastar. A partir de ahí es el tiempo de la Justicia y yo puedo garantizarles que vamos a colaborar, como hemos hecho siempre, con la Justicia y también con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Hemos cometido errores, pero en la balanza se pueden ver muchos más aciertos que errores. Honestamente, creo que España está viviendo uno de los mejores momentos de los últimos cuarenta años, pese a las dificultades que hemos atravesado. Y ahí están los datos. Este año seguiremos creciendo, seguiremos creando empleo, y tenemos el compromiso de reducir las desigualdades singularmente en dos ámbitos: el acceso a la vivienda y contra la pobreza infantil. Eso es lo que haremos, más allá del ruido de una oposición que no presenta proyecto, que no tiene un plan. Su único plan es la involución, la derogación y la destrucción.
Si su esposa y su hermano son condenados, ¿qué hará?
En primer lugar lo que le pido a la Justicia es que haga justicia. Siempre he defendido y defenderé la inocencia de mi hermano y de mi mujer. Espero que la verdad se abra paso. A partir de ahí también les digo que si existe el derecho a recurrir, lo ejerceremos si se da el caso. Pero espero que no se dé el caso, porque insisto, lo que espero de la Justicia es que haga justicia y se imponga la verdad.
Abascal y Trump
“Vox quiere ser un gallo en la política interna y es un lacayo fuera de España”
También se aprecian algunas grietas en el Gobierno de coalición, parece como si cada uno fuera por su lado. ¿Cómo es su relación con Sumar? ¿Da por amortizada a Yolanda Díaz?
Creo que Yolanda Díaz es una de las mejores políticas que tiene España, Así lo digo, claramente, no solamente por las cosas que ha hecho, también por la intuición política que he observado en ella. PSOE y Sumar. Estamos hablando de dos culturas políticas distintas, con más cosas que nos unen que no nos separan. Hemos ido solventando siempre los desacuerdos. También solventaremos el desacuerdo que pueda haber ahora sobre el decreto ley sobre los alquileres, en un momento en que hay que actualizar contratos de alquiler que afectan a 600.000 inquilinos. Tendremos que negociar luego la aprobación en el Parlamento. Claro. Bienvenidos a la política europea. Los acuerdos hay que trabajarlos. Yo no renuncio a aprobar los Presupuestos Generales del Estado del 2026. Mantengo el propósito de tener unos presupuestos renovados.
La salud de la coalición
“Nos entenderemos con Sumar, Yolanda Díaz es una de las mejores políticas de España”
¿Qué espera de la reunión de mañana con Alberto Núñez Feijóo?
Soy todo oídos.
Prioridades
“Vamos a fortalecer los servicios públicos, no a extender cheques fiscales clientelares”
¿Quiere ceñir usted la reunión al envío de tropas españolas a Ucrania tras un acuerdo de paz?
No, no, no, no. Soy todo oídos. Creo que el mundo está en una situación extraordinariamente grave y que eso exige lo mejor de nosotros mismos y estar a la altura de la coyuntura.
El pacto PSOE-ERC
“El nuevo modelo de financiación autonómica es un gran acuerdo y corregirá el dumping fiscal de la Comunidad de Madrid”
¿Cómo valora que solo el Govern de la Generalitat de Catalunya apoye el nuevo modelo de financiación autonómica?
Es un acuerdo extraordinario. Por fin tenemos una solución. No hay mejor manera de unir una sociedad que fortaleciendo los servicios públicos. Ese acuerdo los fortalece, puesto que aporta 21.000 millones de euros más a las comunidades autónomas para reforzarlos. Plantea una solución muy importante a una dinámica de elusión y dumping fiscal que está beneficiando a una comunidad muy rica, como es la Comunidad de Madrid. Es un acuerdo entre fuerzas progresistas. Vamos a trabajar y sudar la camiseta para que este modelo de financiación autonómica se pueda aprobar este año 2026. Quiero pedir responsabilidad a todas las fuerzas políticas. Pero ya les adelanto que ninguna comunidad autónoma va a decir que no. ¿Saben por qué? Porque nadie va a recibir menos de lo que ya recibe. También vamos a sacar adelante la quita sobre la deuda. Mejoramos el sistema de financiación para fortalecer los servicios públicos, no para efectuar regalos fiscales. Yo no quiero el modelo social Quirón. Quiero un modelo social con hospitales públicos.

Usted elogia el pacto del PSOE con Esquerra. La actual legislatura catalana arrancó con un acuerdo entre el PSC y ERC en el que se habla de un modelo singular. ¿Ese compromiso queda superado por el actual acuerdo?
Los estatutos de nueva generación, empezando por el de Catalunya, abrieron la puerta a la gestión de tributos por parte de las comunidades autónomas que así lo decidieran. Yo sé que esto es insuficiente para Esquerra Republicana y así lo han manifestado en muchos de sus pronunciamientos y en el acuerdo firmado con el PSC. Nuestra intención, nuestra voluntad, es caminar en esa dirección y cumplir con los acuerdos, como hemos tratado de hacer siempre. Recientemente también, hemos llegado a un acuerdo con Euskadi, con el gobierno de coalición del PNV con el PSE, en todo lo que tiene que ver con materias pendientes de cumplimiento del Estatuto de Gernika.
¿Cree que este año se aplicará de manera definitiva la ley de Amnistía?
Es muy importante el pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre la constitucionalidad de la ley de Amnistía. También el informe del abogado general de la Unión Europea. Ahora estamos pendientes de cuál va a ser la resolución del Tribunal de Justicia Europeo de Luxemburgo y a partir de ahí tengo entendido que también el Constitucional se pronunciará. Yo no tengo ninguna duda de que la Justicia se moverá en los términos en que se pronuncie el Tribunal Constitucional. Estamos superando la grave crisis territorial y constitucional del 2017.
La cuestión catalana
“Con la amnistía hemos superado la grave crisis del 2017, espero que se aplique totalmente”
¿Foto con Carles Puigdemont en España?
La normalización política comporta la normalización de relaciones. Esa normalización tendrá que producirse y ojalá no sea solo conmigo, sino también con todos los presidentes de Gobierno que vengan después de mí. No solamente me refiero a Carles Puigdemont, sino también a cualquier otro líder que represente a su formación política en el futuro.

Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992

Adjunto al director de La Vanguardia. Al frente de la redacción en Madrid desde 2004. Anteriormente, corresponsal en Roma y redactor jefe de Información Local. Su último libro: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)

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