El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vuelto a denunciar hoy en Bruselas la “guerra ilegal” iniciada por Estados Unidos e Israel en Irán y ha pedido a Europa que no se olvide de defender el multilateralismo y el derecho internacional, una postura cada vez más compartida por los líderes del Consejo Europeo. “Estamos en el lado correcto de la historia”, ha defendido en su llegada a una cumbre comunitaria centrada en cómo responder ante la subida de los precios de la energía derivada de las hostilidades en Oriente Medio.
“Es muy importante también trasladar a los ciudadanos la gravedad del momento”, ha advertido el presidente en sus declaraciones. “Esta no es una guerra cualquiera, es un sumatorio de guerras que cada vez va a más, no a menos, que está teniendo un impacto no solamente en los precios del gas y del petróleo, sino también de los fertilizantes, y también lógicamente en el llamado sur global”, ha insistido ante la prensa.
Conclusiones
La UE llama a la desescalada y a la máxima contención, la protección de los civiles y las infraestructuras civiles
La posición de Sánchez del “no a la guerra” es cada vez más compartida entre los socios comunitarios. Pese a los llamamientos del presidente de EE.UU., Donald Trump, de acudir al estrecho de Ormuz a escoltar a los petroleros atacados por Irán, ni la UE en su conjunto ni ningún gran país de la OTAN ha escuchado sus peticiones. Ni siquiera Alemania, que ha pasado de considerar que no se debían dar “lecciones” a los aliados a reclamar a Washington que aclare sus objetivos en Irán. Una de las opciones que sobrevolaron fue extender el mandato de la misión de la UE en el mar Rojo, Aspides, pero el lunes ya quedó claro en una reunión de ministros de Exteriores que no había “apetito” entre los Veintisiete. “No es una guerra de Europa”, resumió la jefa de la diplomacia, Kaja Kallas.
En uno de los últimos borradores de las conclusiones de la cumbre, al que ha tenido acceso este diario, el Consejo Europeo pide reforzar las operaciones marítimas de la UE con más efectivos, pero sin cambiar sus mandatos. No solo esto, sino que llama a la desescalada y a la máxima contención, la protección de los civiles y las infraestructuras civiles y al “pleno respeto del derecho internacional por todas las partes”. También defienden el multilateralismo y la Carta de las Naciones Unidas, en lo que podría interpretarse como una corrección al polémico discurso de la semana pasada de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el que dijo que “Europa no puede ser guardiana del antiguo orden mundial”.
Ante esto, Sánchez ha respondido que “es muy importante que el mensaje que se traslade por parte del Consejo Europeo vaya en la línea de reforzar el multilateralismo, de reforzar el sistema de Naciones Unidas y no de debilitarlo, ni con hechos como hacen otras administraciones de otros gobiernos de otras partes del mundo, ni tampoco con palabras ni con discursos que no conectan ni comparte la inmensa mayoría de los europeos”, en una crítica velada a la conservadora alemana.
No es trivial que el invitado especial de esta cumbre sea el secretario general de la ONU, António Guterres, con quien los líderes compartirán un almuerzo dedicado al multilateralismo. La cita estaba concertada antes de que las bombas cayesen sobre Irán, una presencia “importante en el contexto no solo de las guerras que vemos en el mundo, sino cuando el multilateralismo y el derecho internacional están siendo amenazados”, según un alto diplomático europeo. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha advertido de nuevo que “no hay alternativa” al orden internacional basado en reglas.
La disputa
Orbán insiste en bloquear el préstamo de 90.000 millones a Ucrania
La reunión de este jueves, inicialmente prevista para abordar el empuje hacia una mayor competitividad europea, ha terminado siendo secuestrada por la crisis en Oriente Medio y las consecuencias en la subida de los precios de la energía, pero también por el bloqueo del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, del préstamo de los 90.000 millones a Ucrania como consecuencia de los daños sufridos en el oleoducto Druzhba. El mandatario, en campaña electoral, no da su brazo a torcer e insiste en que no reculará hasta que el crudo ruso vuelva a llegar a Hungría.
En clave interna, Sánchez no ha querido desvelar las medidas que presentará mañana para afrontar el incremento energético. Sin embargo, sí ha asegurado que en la cumbre defenderá la protección del mercado de emisiones de gases de efecto invernadero. Este es uno de los principales puntos en disputa de la cumbre, que países como Italia o Hungría quieren desmantelar. “Es uno de los principales pilares de la política climática en Europa y en el mundo, y por tanto nosotros podemos estar abiertos a crear algunas vías de reforma para adaptarse a una coyuntura como la que están viviendo ahora mismo algunos Estados miembros, pero desde luego no a desmantelarlo ni a debilitarlo”, ha asegurado el socialista.

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

Hace 13 horas
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