El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha relacionado su reclamación de controlar Groenlandia con el hecho de no haber obtenido el Premio Nobel de la Paz, en una carta enviada al primer ministro noruego, Jonas Gahr Store. Ese galardón, que no otorga el Estado noruego, sino un comité independiente, decidió conceder esa distinción a la opositora venezolana Maria Corina Machado. El jueves, Machado entregó la medalla del premio a Trump, un hecho que suscitó el rechazo de la organización de los Nobel.
“Teniendo en cuenta que su país decidió no concederme el Premio Nobel de la Paz después de haber detenido ocho guerras, ya no me siento obligado a pensar únicamente en la paz”, afirma Trump en la misiva. En el texto, el presidente asegura que “aunque siempre será predominante [pensar en la paz]”, ahora podrá “pensar en lo que es bueno y adecuado para los Estados Unidos de América”. El mandatario añade luego que el mundo no será “seguro” a menos que Washington tenga “el control absoluto” de Groenlandia, una isla que forma parte del territorio de Dinamarca.
Este fin de semana, el republicano aumentó la preocupación de sus aliados de la OTAN al anunciar la imposición de aranceles adicionales del 25% a los países que participan en las maniobras militares en Groenlandia, todos miembros de la Alianza. La semana pasada, ocho Estados europeos habían anunciado el envío de pequeños contingentes de tropas a la enorme isla ártica, que se enfrenta a la amenaza de Trump de hacerse con su territorio incluso mediante el uso de la fuerza militar.
En un comunicado conjunto de respuesta a esa amenaza, esos países, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido han advertido de que las amenazas “socavan las relaciones transatlánticas”. La escalada ha provocado el cierre de filas de la UE, cuyos embajadores se reunieron este domingo para discutir las posibles decisiones que podrían tomar, en caso de que Trump cumpla sus amenazas.
Bruselas, Francia y otros países han pedido que en la réplica europea se valore usar el instrumento anticoerción, una herramienta que requiere mayoría y permite, entre otras cosas, congelar el acceso a los mercados públicos europeos o bloquear determinadas inversiones.
Soldados daneses desembarcan en el puerto de Nuuk, en Groenlandia, este domingo.Mads Claus Rasmussen (EFE)También se discutió la posibilidad de aplicar los aranceles adicionales a las importaciones estadounidenses a productos por valor de 93.000 millones de euros que se acordó suspender tras el controvertido acuerdo comercial con Estados Unidos de agosto, según han confirmado fuentes diplomáticas a EL PAÍS. Los líderes del bloque se reunirán en una cumbre de emergencia el jueves.
“La OTAN lleva 20 años diciendo a Dinamarca que ‘tiene que alejar la amenaza rusa de Groenlandia’”. Por desgracia, Dinamarca no ha podido hacer nada al respecto. ¡Ahora es el momento, y se hará!“, ha publicado Trump este lunes en su red social Truth. Ese mensaje ha sido reiterado por varios altos funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario del Tesoro. Scott Bessent ha descrito a Europa como “demasiado débil” para defender Groenlandia en una entrevista con la cadena de televisión NBC.
“Patético”
Mientras tanto, la decisión de la premio Nobel de la Paz 2025, Maria Corina Machado, de entregar la medalla del premio a Trump -que no ha escondido nunca que ambiciona ese galardón- el pasado jueves, suscitó la indignación de la prensa noruega, que definió ese acto como “patético” y “ridículo”.
También dio pie a un comunicado de rechazo del Comité Noruego el pasado viernes, en el que la institución que otorga el premio se limitó a señalar que “el Premio Nobel y el galardonado son inseparables”.
“Aunque la medalla o el diploma pasen posteriormente a manos de otra persona, esto no altera quién fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz”. Por lo tanto, asegura el comité, “un premio no puede, ni siquiera simbólicamente, ser cedido o redistribuido”, subraya el texto.

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