La paz social en el fútbol profesional español vuelve a resquebrajarse. Cuando parecía que la negociación del nuevo convenio colectivo podía arrancar tras las elecciones celebradas entre los futbolistas de Primera y Segunda División, la mesa negociadora se ha convertido en un nuevo campo de batalla. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y Futbolistas ON mantienen un enfrentamiento abierto por la representación de los jugadores, mientras LaLiga trata de desbloquear una situación que amenaza con acabar nuevamente en los tribunales.
El origen del conflicto está en la composición del denominado banco social, el órgano que debe representar a los futbolistas durante la negociación del nuevo convenio colectivo. AFE sostiene que los resultados de las votaciones celebradas en los vestuarios le otorgan legitimidad suficiente para negociar en solitario, mientras que LaLiga considera que Futbolistas ON también debe formar parte del proceso.
La patronal ha convocado para este viernes por la mañana una reunión con ambas organizaciones con el objetivo de resolver las discrepancias y constituir definitivamente la mesa negociadora. Desde Futbolistas ON aseguran que acudirán al encuentro con voluntad de entendimiento y convencidos de que cuentan con legitimidad para sentarse a negociar.
"Nosotros hemos cumplido con el protocolo firmado en 2019 ante la Audiencia Nacional, donde se estableció que superar el 5% de representación permitía sentarse a negociar el convenio colectivo. Hemos cumplido ese requisito de sobra y vamos el viernes a intentar constituir la mesa y empezar las negociaciones", ha asegurado en declaraciones a Libertad Digital el presidente de Futbolistas ON, Juanjo Martínez.
AFE se ampara en la Ley del Deporte
Desde el sindicato presidido por David Aganzo consideran que la cuestión está perfectamente regulada por la Ley del Deporte aprobada en 2022. Según los resultados de las elecciones sindicales celebradas entre los futbolistas profesionales, AFE obtuvo 856 de los 919 votos válidos emitidos, más del 93% del total. Futbolistas ON, por su parte, recibió 57 apoyos, algo más del 6%.
AFE recuerda que la normativa establece que, para participar en la negociación de convenios colectivos de ámbito superior al de empresa, los sindicatos deben haber obtenido al menos el 10% de los votos válidos. Una barrera que, a juicio de la organización, Futbolistas ON no alcanza.
Por ello, el sindicato entiende que la postura de LaLiga carece de respaldo legal y responde más a una interpretación interesada que a una obligación normativa.
Fuentes de AFE han llegado a acusar a la patronal de "parapetarse en una excusa para no cumplir la ley" y retrasar el inicio de unas negociaciones que deberían haberse puesto en marcha tras la denuncia del convenio realizada el pasado mes de diciembre.
Sin embargo, desde Futbolistas ON rechazan el clima de confrontación que se está generando alrededor de la negociación. "No queremos ninguna guerra con AFE. Son compañeros, todos hemos sido futbolistas y queremos lo mejor para los jugadores", sostiene Juanjo Martínez, quien insiste en que su organización pretende trasladar a la mesa las inquietudes de los futbolistas que han respaldado su proyecto sindical.
El precedente que invoca Futbolistas ON
LaLiga, por su parte, se apoya en la posición defendida por Futbolistas ON, que invoca una resolución de la Audiencia Nacional de 2019. En aquella ocasión, el tribunal reconoció la presencia del sindicato en la negociación colectiva al superar el 5% de los votos obtenidos en el proceso electoral celebrado entonces.
AFE considera que esa interpretación carece de validez en la actualidad. Argumenta que aquella resolución fue dictada antes de la entrada en vigor de la nueva Ley del Deporte, que introdujo una regulación específica sobre la legitimación sindical en el deporte profesional y elevó al 10% el umbral mínimo para participar en la negociación de convenios colectivos.
El sindicato entiende, por tanto, que el precedente judicial ha quedado superado por la legislación vigente y que la voluntad expresada por los futbolistas en las urnas debería ser suficiente para cerrar el debate.
No obstante, Futbolistas ON considera que los apoyos obtenidos en las urnas obligan a tener en cuenta la voz de quienes les han respaldado. "Vamos a intentar pelear para que la voz de los jugadores que nos han votado esté encima de la mesa", afirma Juanjo Martínez. El dirigente recuerda además que el sindicato ha mejorado sus resultados electorales y califica el 6,25% obtenido como "un resultado histórico".
Una relación cada vez más deteriorada
El conflicto llega además en un momento especialmente delicado para las relaciones entre AFE y LaLiga, marcadas por una creciente tensión en los últimos meses.
Ambas partes ya se enfrentaron este año en la Audiencia Nacional después de que la patronal denunciara como huelga ilegal el paro simbólico de quince segundos protagonizado por los jugadores durante una jornada de competición en protesta por el proyecto de disputar un partido oficial entre Villarreal y Barcelona en Miami.
La justicia terminó dando la razón a AFE y desestimó la demanda, al considerar que aquella acción constituía una manifestación de la libertad de expresión y de la libertad sindical de los futbolistas.
A ello se suma el desacuerdo existente sobre el calendario de la temporada 2026-27, una cuestión que actualmente se encuentra en fase de mediación.
Juanjo Martínez reconoce que el conflicto actual refleja las dificultades de un nuevo escenario sindical en el fútbol profesional español, pero insiste en rebajar la tensión. "Somos una organización de entendimiento y no de enfrentamiento", asegura. "No podemos estar viviendo en guerras y en cuestiones absurdas que no llevan a nada".
Consecuencias para todo el fútbol
La discusión sobre quién debe sentarse en la mesa negociadora trasciende el mero debate jurídico. Lo que está en juego es el control de la representación de los futbolistas profesionales y la capacidad de influencia sobre cuestiones tan sensibles como salarios mínimos, descansos, calendarios o derechos laborales.
Precisamente ahí pone el foco Futbolistas ON. "Los jugadores han cambiado mucho en estos últimos cinco años y también han cambiado sus preocupaciones. Esas preocupaciones deben ponerse encima de la mesa", sostiene Martínez. El presidente del sindicato considera que buena parte de los futbolistas demandan abordar cuestiones que no han experimentado avances significativos durante el último lustro.
El dirigente va incluso un paso más allá al señalar que "AFE no está acostumbrado a negociar con otros sindicatos", recordando que históricamente ha sido la única organización presente en este tipo de procesos. Pese a ello, insiste en tender la mano al sindicato presidido por David Aganzo: "Nuestro talante es siempre tener la mano tendida e intentar solucionar este tipo de cosas".
Por eso, detrás de la aparente disputa técnica sobre porcentajes y legitimidad sindical se esconde una auténtica guerra por la representación de los futbolistas españoles. Una batalla en la que AFE, reforzada por un respaldo abrumador en las urnas, no está dispuesta a ceder terreno, mientras Futbolistas ON reivindica su derecho a participar en las negociaciones y LaLiga mantiene una interpretación que amenaza con prolongar aún más un conflicto que parece lejos de encontrar una solución definitiva.

Hace 2 días
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