A sus sesenta y ocho años, José Coronado puede presumir de ser uno de los actores que más trabaja en el cine y la televisión. De que es un galán maduro capaz de interpretar personajes de todo tipo: románticos, villanos, de todas clases sociales. Y todo ello dando siempre la sensación de naturalidad. Luego está su vida privada, que guarda para sí desde que se convirtió en un tipo popular. Bastantes han sido sus amores. Y el último, con la actriz Irene López, ha obligado al actor a negar haberse casado con ella, falso rumor que se divulgó en algunos medios semanas atrás. Llevan juntos cuatro años desde que se conocieron en el rodaje de la serie Entrevías, en 2022. Que ella tenga cincuenta años y él le lleve dieciocho de diferencia no es obstáculo alguno para que hayan formalizado su unión por el momento. Y no parece que tengan ganas de casarse: el que menos, él.
Solo ha contraído una vez matrimonio, en 1987, aunque hay biografías de José Coronado que aseguran que no se ha casado nunca. Están equivocados. Su única esposa fue Paola Dominguín, la tercera de los hijos de Luis Miguel y Lucía Bosé. Con carácter. Tuvieron un hijo, Nicolás, de treinta y ocho años actualmente. Daban la sensación de ser una pareja perfecta, aunque por poco tiempo, ya que en 1989 ella lo echó de casa de manera contundente. Se informó de que José le ponía los cuernos con Isabel Pantoja durante el rodaje de Yo soy esa, primera película de la artista sevillana.

Un tanto mohíno, pero lo más digno posible en tal situación vodevilesca, Coronado (que le había hecho ídem a Paola) comprendió que su suerte de donjuán se había estrellado ante una mujer que no toleraba el engaño. Cual Paco Rabal en Juncal, tomó nota José, continuó con su habitual costumbre de ir seduciendo a quienes se dejaban y hoy puede exhibir una biografía muy completa con interesantes féminas como parejas, a saber: Mónica Molina (2001-2003) con quien tuvo una hija, Candela, en 2002; Elena González de Prado (2010-2013), Eugenia Martínez de Irujo, la benjamina de la duquesa de Alba (2015-2017). Y entre medias, romances más breves con Silvia Abascal, Esther Cañadas, Amparo Larrañaga, Lola Forner… Anoten: ninguna de ellas fea.
Todo ese historial amoroso pertenece a su etapa de actor, porque antes de serlo y gozar de gran popularidad, también ostentaba una fama de ligón. Hijo de un ingeniero de telecomunicaciones, fue un estudiante inseguro pues de cursar cuatro años de Medicina se pasó luego a la Facultad de Derecho, donde solo aprobó dos cursos, mientras le daba al juego del póker según propia confesión, aburrido de las aulas. Sus aventuras empresariales lo llevaron a montar una agencia de modelos, después de haberlo sido él mismo, una agencia de viajes y un restaurante. En ese vaivén profesional, como quiera que fue protagonista de varios spots publicitarios, pensó probar también como actor. No teniendo recursos para serlo, hizo lo más sensato: apuntarse a clases en la academia de Cristina Rota. De allí pisó por vez primera un escenario, con un breve cometido en la obra lorquiana El público. Y salió convencido de que no le iría mal en el cine. Y en un castin, el malogrado Ricardo Franco lo eligió como personaje central de la interesante película Berlín Blues. El productor de la película, mi recordado amigo Emiliano Piedra, me facilitó la dirección del neófito actor. Citados en una cafetería, José Coronado se presentó como un joven bien educado, lleno de ilusiones para ser alguien en el cine español. Y a fe que lo ha logrado hace tiempo. Por la calle, entonces, aún no lo conocía nadie.
Busca la tranquilidad en una finca toledana

A estas alturas su filmografía es numerosa, como también la cantidad de series en televisión. José Coronado vino a ser en la pantalla el sustituto de quien acaparaba todas las películas de galanes, Imanol Arias. Pero este seguía temporada tras temporada, hasta superar la veintena, con Cuéntame... y los productores no tenían a otro galán de garantía que José Coronado. Luego, aunque aparecieran otros más jóvenes, tampoco lo desbancaron de su puesto. Por su notoriedad, las agencias de anuncios se lo han rifado en los últimos tiempos, anunciando marcas de bebidas, aceite, chocolate, cervezas, yogures…
El pasado año grabó la serie El legado. Y en este, Lucidez, thriller psicológico junto a Najwa Nimri y Óscar Casas. Para el 24 de julio está prevista la emisión de cuatro capítulos de la factoría Netflix basada en la novela de Pérez-Reverte El problema final, argumento situado a mediados del pasado siglo, mezcla de misterio y asesinatos, muy en la línea de aquellos que descubría Sherlock Holmes. Y para concluir su última etapa laboral, Coronado ha rodado asimismo una serie adaptada de la película que con tanto éxito rodó Ricardo Darín, cuando aún no era conocido entre nosotros, 9 reinas, solo que en vez de estar ambientada en Buenos Aires lo está en el Madrid más o menos actual.
Con tanto trabajo y recordando que en 2017 sufrió un infarto de miocardio, adquirió una finca en el término toledano de Casarrubios del Monte, donde descansa, se ocupa del jardín, los bonsáis y plantas existentes, y también, naturalmente, de su enamorada Irene López.

Hace 1 hora
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